Algo que caracteriza a Latinoamérica son las grandes propuestas que salen año con año; siempre mostrando la peculiaridad de cada país. En Trujillo, Perú, nace una artista de grandes sueños y que ha hecho un gran esfuerzo por compartir su música. Hablamos de la cantautora Micaela Salaverry que destacó por su voz en el 2014 acompañada con un sonido producido por su ukulele.

En dicho año lanzó su EP llamado Cosas que no hacen los niños, teniendo como base el folk. En 2019 pudimos ver que Micaela experimentó diferentes sonidos pero sin abandonar esa parte de ella que transmite en sus letras, lanzando “Mala Fama”, “Abril”, “El río” y “Tina completa”.

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Fuimos invitadas a la conferencia de prensa a distancia por el lanzamiento discográfico Luna Nuevael cual fue trabajado por un largo tiempo, dejando a un lado el que dirán y mostrándose transparente con el público. Tanto las canciones como la portada tienen una historia que Micaela quiere compartir con sus seguidores pues es su material más honesto hasta el momento.

El disco tiene una intro que nos lleva de la mano a disfrutar de la frescura que nos transmite con sus letras; en la conferencia  mencionaron que el disco fue diseñado de esa manera para poder gozarlo en el orden que estaba estructurado. Aun sin conocer a Mica, podemos saber mucho de ella al escucharla y eso es lo que nos quiere decir con Luna Nueva.

¡Además pudimos platicar en privado con ella sobre sus inicios, su inspiración y lo nuevo que tiene por mostrar con el público con su nuevo material discográfico!

¿Cómo fue tu acercamiento a la música?

Empecé a estudiar música desde muy pequeña, siempre he tenido bastante afinidad con el arte; me gusta la pintura, el baile y crear en general. Era una niña muy creativa, empecé a estudiar música; primero en la parte de negocios musicales pero por sorpresa empecé a escribir canciones y ya cantaba también.

En realidad un profesor fue el que me impulsó grabar mis primeras composiciones y creo que de ahí surgió una bola de nieve que fue creciendo, sumando cosas. La gente me escuchaba, iban a mis conciertos, hasta que saqué mi disco en el 2014, que también fue más o menos jugando porque lo había grabado con ese profesor. Hice un EP con cinco canciones que al final no salió porque yo sentía que el sonido, los arreglos, la producción en general no me identificaba.

Tu carrera musical inicio hace seis años y se puede ver una evolución dentro de ella. ¿Cuál es la base para experimentar sonidos sin perder tu estilo?

Yo creo que hay algo importantísimo de cuando uno es artista; sé que están pasando muchas cosas en el mundo con las tendencias, definitivamente creo que todos los artistas queremos pegar o ser reconocidos y llegar a más personas. Siento que ahora hay muchas tendencias que se están siguiendo pero yo traté de no hacerlo; bueno más bien mi primer material es acústico tratando de no sobresalir ni llamar la atención; simplemente con mi voz, mis composiciones y ya. Nada sofisticado.

Con el segundo álbum sí me tomé como dos años porque quería encontrar un sonido propio. Empecé a escuchar mucho trap latino y en realidad en ee momento en Perú la música urbana, el reaggaeton y trap era recontra mal visto por todo el círculo musical.

Traté de ser honesta con lo que me salía en el momento y que en realidad las bases latinas me llaman mucho porque me encanta bailar, entonces tenía como muchísimo miedo porque sentía que el circulo musical independiente me iba a rechazar por esos toques latinos.

¿Cuál es tu inspiración al componer?

Cuando exploto, cuando estoy tranquila, cuando la tormenta pasa, cuando puedo vomitar todo, por así decirlo. Me inspiran también las historias pasadas, a veces mezclo bastantes historias mías con historias de personas, historias que me cuentan o simplemente (silencio) igual de aromas que de pronto me traen un recuerdo o sensación y me baso de esa sensación para escribir algo o en verdad; cualquier cosa como un color, una pintura o hasta otra canción también. Con los sentimientos que tenga en ese momento al escuchar una canción es lo que utilizo y trato de ser lo más autobiográfica posible con historias propias, pero definitivamente la ficción es una herramienta necesaria.

¿Cómo fue tu experiencia al sacar Cosas que no hacen los niños?

De verdad que fue una locura: en ese momento yo quería grabar guitarra y voz en el estudio de un amigo, fuimos con mi guitarrista y percusionista y en cinco sesiones prácticamente ya estaba listo. Lo mandamos a mezclar a remasterizar para que suene mejor.

Dos amigos mee hicieron una portada: una amiga me hizo las fotos para la portada y este amigo me hizo el arte y se armó un equipo de gente que realmente le apasionaba mucho lo que yo estaba haciendo. En ese momento todavía no sabía como funcionaban las cosas, no tenía ni representante pero fue tanto el amor y el trabajo para que mi música marcara diferencia que pues el disco llevó tantos corazones.

Tiene ocho canciones con una aplicación. Unos desarrolladores fueron a un concierto mío, les encantó y me dijeron: “¿Podemos hacer una app sobre tu disco?” y yo les dije: “¡CLARO!”. Creo que fue no esperar mucho de eso pero al final tuvimos mucho. No sé si fue suerte o haber estado en el momento indicado.

Después de “Mala fama” y “Abril” en el 2019, llegas este año con “Si en la noche”. Cuéntanos un poco sobre ella.

Es una mezcla de pop que no es reggaeton pero sí cuenta con bases bailables de reggaetonish como yo le digo. Es una historia de amor a larga distancia: creo que tiene elementos que me llegan mucho porque es una canción poco nostálgica pero al mismo tiempo es como bailable y me viene la imagen de apagar las luces bailando solo. Es una canción que me gusta mucho en vivo; me gusta mucho tocarla también, la gente la disfruta mucho mientras la bailan y es una de las canciones últimas antes de sacar el disco.

La escena musical tiene a nuevos talentos femeninos en la industria, ¿cuál es tu consejo a las nuevas generaciones de cantautoras?

Un consejo importantísimo creo yo es que en este trabajo en esta industria cuenta mucho el que seas constante: no dejar de hacer música, no dejar de crear siempre seguir sacando y probando nuevas cosas. No estancarse en el mismo género, probar diferentes sonidos. Es difícil que realmente puedas transmitir lo que quieres decir a personas que no te conocen. Mi consejo es que si quieres hacerlo, le metas con todo el amor y todas las ganas.

Acabas de sacar tu nuevo material discográfico Luna Nueva ¿Qué podremos encontrar en esta etapa de Micaela?

Es un disco que tiene muchos matices, colores, texturas. Yo hice el disco pensado en que quería que fuera un disco como una experiencia sensorial que mientras mas sentidos puedas utilizar mientras lo escuchas, mejor. Entonces entre los colores sientas cosas, las texturas se te vengan aromas a la cabeza y siento que será una experiencia más completa.

Tiene muchas bases latinas; es un pop independiente. Pensé para este disco, a diferencia del primero, es que yo quería que fuera para disfrutarlo y bailarlo. Todas las canciones tienen algo que te movilizan, te mueven. En el disco viene un bolero pop que es el que más amo y siento que es súper diferente y me describe mucho a mí como persona. Estoy muy emocionada por lo que se viene.