Es momento de tener una vida virtual más activa, donde podamos aprender, disfrutar y apoyarnos. En este año, el auge de los proyectos on-line ha crecido por varias circunstancias que nos han orillado a recurrir a este tipo de actividades en la internet. Entre todas estas propuestas surge en chilangolandia, CUNA; una plataforma educativa que planea explorar las interconexiones entre el arte, la ciencia y la tecnología.

Su enfoque trabaja con artistas, activistas, científicos; ofreciendo una amplia gama multidisciplinaria. Los talentos involucrados incluyen a la artista multidisciplinaria CNDSD ,aka Malitzin Cortes, Mariana Barron, Ricardo Dominguez quien co fundó el proyecto Electronic Disturbance Theatre, y muchos talentos más.

Tuvimos una charla con Regina Alatriste, cofundadora de CUNA, quien propone trabajar con nuevos mundos y explorar la condición humana desde una perspectiva poética y filosófica.

¿Cómo surge CUNA?

Siempre había querido poner una escuela. Conforme el tiempo pasó mi socio y yo seguíamos en contacto; a partir de varios eventos el proyecto comenzó a desarrollarse, ya que de ambas partes entendemos el impacto social que puede tener el acercar a la gente a la tecnología y su importancia de promover actitudes críticas ante esta.

¿Cuál es el papel que tiene la tecnología en nuestras interacciones cotidianas; a largo plazo creen que logren evolucionar y modificar nuestras dinámicas sociales?

Depende cómo se defina la tecnología y qué tanto está presente. Por ejemplo, si la tecnología se define como invento humano que facilita la vida, pues está en todo. Si la tecnología se define con la misma definición más un componente digital, siempre nos acompaña, se ha vuelto algo cotidiano.

El problema de estas nuevas maneras de relacionarnos es cuando las usamos como sustituto de maneras biológicas de comunicarnos cuando no estamos distanciados.

Y sí, van a seguir evolucionando y modificando las dinámicas sociales, las tecnologías van a ir buscando cada vez más el parecerse más a la realidad y el ser inmersivas hasta que los limites entre el mundo físico y el ciberespacio sean vagos. 

“En aislamiento, todavía estamos conectados”, pero ¿Qué pasa con las personas que todavía no tienen un acceso directo a Internet?, ¿cómo creen que pueda llegarle a personas en zonas más aisladas y que estas logren conectarse?

El gobierno de México ha habilitado internet gratuito en muchas áreas públicas. Es su responsabilidad ofrecer estos recursos. No buscamos imponerles una idea colonizadora a las personas de que deben estar interconectados, pero me parecería importante hacer intervenciones en zonas de bajos recursos para concientizarlos sobre los beneficios de estar conectados y como inclusive puede beneficiar su educación, economía, entre otras cosas.

Buscar llegarle a las personas en las zonas aisladas en un principio es una idea poco realista, pero eventualmente se pueden realizar estrategias de comunicación para lograrlo y que el proyecto sea de alto impacto social. 

¿Cuáles son sus ideologías sobre el tecnoactivismo?

No tenemos ideologías fijas al respecto. Simplemente conocemos el impacto que puede tener. Actualmente, los gobiernos están tomando decisiones para acabar con la privacidad digital para resolver la pandemia, y está comprobado que cuando tú le das más poder al Estado éste luego no lo suelta; por lo cuál, es muy importante que este tipo de ideas se esparzan y sean entendidas por el público general para que puedan involucrarse en defensa de sus derechos humanos. 

Buscamos ejercer el tecnoactivismo para generar discusiones sobre temas de estructuras de poder en la tecnología que no se hablan, empoderar a las personas y contagiar una actitud que vea por los derechos humanos.

Decodificando futuros en un curso intensivo donde veremos temas como: Historia del pensamiento computacional, programación creativa, computación física, AR / VR, inteligencia artificial y arte, post-humanismo, vigilancia y sociedad, diseño especulativo y activismo tecnológico.

¿De qué va “Decodificando futuros”?

Son para que cualquier persona pueda entender como funcionan las computadoras, analizando desde los inicios del pensamiento computacional y cómo ha avanzando hasta la materialización de las máquinas. Analizar cómo la tecnología está modificando al mundo en términos económicos, sociales, artísticos y políticos.

Específicamente se verán temas como arte e inteligencia artifical, realidad aumentada y virtual, arte activismo y ciberactivismo, programación creativa y posthumanismo. Nuestra finalidad con el programa es promover una actitud crítica-filosófica y combinar el arte  y la creatividad con el uso de la tecnología. Esperamos recibir gente de disciplinas variadas lo cual va a enriquecer mucho las discusiones y dinámicas. 

¿Si hay alguien interesad@ en unirse al equipo de CUNA, necesita cierto perfil?

Experiencia en la ciencia o tecnología, una perspectiva internacional, interdisciplinaridad y sensibilidad social. 

¿Cuáles son los planes de CUNA a largo plazo?

¡Ambiciosos! Llevar la escuela a un espacio físico (en Coyoacán) y amplificar los servicios para que no sólo sean educativos, sino que también apoyemos proyectos de investigación y artísticos. Hemos platicado la idea de poner un teatrito o cine neo-experimental y de desarrollar una plataforma virtual para llevar nuestra oferta educativa a cualquier sitio. 

El 2020 ha sido un año importante en la evolución digital y espacios virtuales, pese a que estas modificaciones en nuestra cotidianidad nos lleven a trabajar, estudiar, aprender y chismear en estos espacios , debemos tomar una responsabilidad importante sobre qué es lo que buscamos mejorar en nuestra sociedad, tomar estos eventos como pruebas para comenzar a jugar al futuro y apoyar proyectos en línea para promover un avance tanto económico y tecnológico en nuestro país.

La tecnología es una gran herramienta que nos permite hablar con nuestras abuelitas, aprender un idioma nuevo, vender nuestros productos y apoyar al talento mexicano que se ha visto afectado por esta pandemia.