Agnes Varda


Nos lanzamos a ver Varda por Agnès en Cine Tonalá y nos encantó. Acá te contamos lo que más nos gustó de la película: el telón se levanta y encontramos a Agnès Varda sentada frente al público. Comienza el viaje a lado de la directora francesa de la Nouvelle Vague, nacida en Bruselas y heroína del cine feminista.

Ella nos habla de su vida y de cómo decidió hacer cine. Nos cuenta sobre  sus películas y los temas que para ella son importantes. Relata sus inquietudes, lo que la llevó a la decisión de filmar y mostrar su obra al mundo. Desde una pequeña papa hasta unos girasoles dentro de un museo. Siempre Agnès.

Ella se preocupó por solucionar, nunca por retroceder en su trabajo; la tecnología, los carretes de cine y la incomodidad no representaban obstáculos. Encontraba una nueva manera de adaptar los objetos y hacerlos brillar a su manera. La muerte, la ausencia y las manzanas en un montón de frutas olvidadas son elementos que ella pudo explotar con su alma y corazón.

Inspirar

Al inicio nos adentramos en la sala de enseñanza con la directora; existe un público que escucha y busca la posibilidad de encontrar algo: esperanza. Algo de lo que poco se habla en el cine y que difícilmente nos cuentan en las escuelas de cine. Un hilo de aire y esperanza de Agnès es lo único que necesitan los aspirantes de cine para realizar cualquier proyecto creativo. Lo que hace Agnès es brindarnos un suspiro de alegría e inspiración. No todo está perdido ni contado en este mundo.

A través de su inspiración nos damos cuenta que la directora sentada en el escenario atendió a sus inquietudes, curiosidades y, algo más importante, a los otros. Nos muestra cómo acercarnos a los otros y mirar algo más allá de lo que vemos en la superficie para poder contar algo bueno. La verdadera inspiración de Agnès recae en el acercamiento, contacto y mirada que tuvo hacia el mundo para poder hacer lo que más quería: cine. Brinda una pequeña pista para aprender a disfrutar de lo que nos rodea: observar la peculiaridad de las cosas que parecen rutinarias y encontrarnos ahí.

Crear

En la escuela nos enseñan a generar ideas y a pensar ciertas cosas de otra manera. ¿Y la creación? Agnès Varda tuvo la inquietud de crear a partir de observar. Sacar a los objetos de su entorno familiar y llevarlos a otro ambiente fue el trabajo que la llevó a crear fotografías, encuadres y escenas que ahora podemos disfrutar en la pantalla.

Crear es la acción de  ejecutar y poner empeño a algo. Cuando la vida de la cámara análoga comenzó a salir de nuestra realidad ella no se detuvo. Se adaptó a la nueva tecnología, que le permitió avanzar y grabar más cosas. A  través del filme es como nos  comparte  su perpesctiva ante las nuevas cámaras. Antes necesitaba todo un equipo de producción y realización. Con la cámara se volvió más fácil grabar momentos cotidianos, llevarlos en su bolsa de patatas y también en su memoria.

Otra cosa que re(utilizó) la cineasta cuando vio que los rollos de película se habían terminado fue reunir los negativos de algunas de sus cintas y convertirlos en una enorme casa llena de girasoles. ¿Cómo? A través de la imaginación y la creación. De sus sentimientos, recuerdos y vivencias creó instalaciones artísticas e intervenciones, encuentros efímeros.

Compartir

Es una actividad que involucra un carácter social y genuino. Trata de crear a partir de lo que vemos y llevar ante los ojos de otros. Los ojos de Agnès no deseaban que sus acciones se quedaran ahí. Compartió diversos proyectos con artistas y creativos de la industria del cine (JR entre otros) y tenía la intención de mostrar sus trabajos, mostrar a su equipo y compartir sus experiencias.

Varda por Agnès (2019) refleja la inquietud de la cineasta francesa por llevar sus proyectos, pensamientos y emociones a los ojos de otros. Esa es la razón por la que nos permite observar todo lo que la llevó hasta aquél día y todo lo que podemos apreciar de ella.

Siempre Agnès

Arlette Varda (Bruselas, Bélgica) perteneció a una familia de refugiados griegos. Estudió Historia del Arte y después obtuvo un trabajo como fotógrafa en el Teatro Nacional Popular de París. Siempre se interesó más en el cine y en 1954 salió su primera película, La Pointe Courte. Varda también se interesó en la figura de las mujeres en el cine.

Gritó esperanza a todas aquellas mujeres con ganas de salir y estudiar cine. “Salid de las cocinas, de vuestras casas, haceos con las herramientas para hacer películas”. Agnès Varda es un equipo de producción con espejos en la playa, es un grupo de oficinistas trabajando en la playa junto a la arena y el sol, es un niño que aprende a a hacer cine en blanco y negro, y también es una posibilidad de explorar otras personas, mundos y lugares.

Agnès por varda es la posibilidad de tener esperanza y hacer cine, de conocer rostros y lugares, de ir a la playa con espejos, de enterrar gatitos en la arena, de visitar esposas, de conocer cuerpos femeninos, de cantar en las calles, de grabar una manifestación y de documentar patatas. Por siempre Agnès.

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Dirección: Varda, Agnès

Guión: Varda, Agnès

País: Francia

Producción: Varda, Rosalie

Compañía Productora: Ciné Tamaris | France; Arte | HBB26 | Scarlett Productions

Fotografía: François | Décréau | Duguet, Claire | Fabry, Julia

Edición: Longinotti, Nicolas | Varda, Agnès

Sonido: Chaulier, David | Savary, Alan

Filmografía

La Pointe Courte (1956).
Cleo de 5 a 7 (Cléo de 5 à 7) (1961).
La felicidad (Le bonheur) (1965).
Les créatures (1966).
Daguerréotypes (1975).
Contestación de mujeres (Réponse de femmes) (1975).
Una canta, la otra no (L’une chante, l’autre pas) (1977).
Sin techo ni ley (Sans toit ni loi) (1985).
Kung-Fu Master (1987).
Jacquot de Nantes (1991).
Las cien y una noches (Les cent et une nuits de Simón Cinemá) (1995).
Los espigadores y la espigadora (Les glaneurs et la glaneuse) (2000).
Los espigadores y la espigadora: dos años después (Les glaneurs et la glaneuse… deux ans après) (2002).
Las playas de Agnès (2008).