Febrero se caracteriza por tener en los primeros días del mes una gran gama de exposiciones tanto de pintura, fotografía, instalaciones y mucho arte. Una de estas es 35s & 45s Presents Analog Translation en la cual participó Andrea Gonar, y aprovechamos para platicar con ella.

Sobre la expo

35s & 45s Presents Analog Translation es una exposición que ayuda a los artistas independientes a tener una nueva forma de mostrar su trabajo fuera de las exposiciones convencionales y crea un vínculo con CDMX Y NYC por medio de sensaciones visuales y auditivas. Esto hace que cada trabajo tenga más conexión emocional con el formato análogo, viendo el aquí y ahora de una simple fotografía. Los sentidos cambian, cada foto nos lleva a un recuerdo contemplado que podemos transmitir de diferentes maneras.

Fotos x Emmanuel V. Molina 

Tuvieron su primera edición en 2008, y como resultado constataron que la fotografía y la música en vinyl son una buena combinación para poder disfrutar la experiencia. La edición actual se abrió al público el jueves 6 de febrero del 2020 con grandes obras fotográficas de: Jorge Balarezo (USA), Andrea Gonar (MX), Andres Navarro (CDMX), Cuauhtémoc Suárez (MX), Caro Campobello (MX), Cam Jurado (MX), Frederik Trovatten (MX), Luis Cardib (MX), Diego Berruecos (MX) y Ruvan (USA).

La selección musical fue cortesía de los Dj’s de clase mundial Cami Laye Okun (CUBA) junto con Pato Watson (MX) y Carlos Icaza Tropicaza (MX).

Fotógrafa de conciertos para Rolling Stone México, Hacienda México y colaboraciones con Vans, Starbucks, Tony el Delfino y Foto Museo es solo un poco de los grandes trabajos que ha realizado Andrea Gonar. Antes del opening, platicamos con ella sobre su trabajo, el concierto que disfruto más y sobre 35s & 45s.

¿Cómo fue tu acercamiento y gusto por la fotografía?

Mi papá tenía cámaras no profesionales, me gustaba usarlas y tomar fotos con mis amigos para el Myspace. Eso evolucionó como un interés más profundo pero nunca tuve una clase hasta en la universidad. Me dieron un trimestre de foto porque estudié Comunicación y pues ahí te pedían una cámara muy pro para enseñarte. Me metí a trabajar y la compré, desde ahí me puse a tomar fotos porque ya la había comprado (risas). Había que sacarle provecho; me gustaba salir y tomar fotos a la ciudad, a lo que fuera.

¿Qué fue lo que te atrajo de la fotografía de concierto?

Fue accidental, yo no lo estaba buscando. Tenía un amigo que estaba en una banda de stoner rock y me dijo que iba a tocar en el Dobermann en el Centro. Fui a tomarle fotos y justo en ese toquin compartían el escenario con Sabrina Sabrok porque salía con el guitarrista de la banda en ese entonces y le pasé las fotos que les tomé de a cuates.

Por alguna extraña razón llegó la foto de Sabrina a un periódico de esos como El Gráfico o algo así. Me hizo darme cuenta que por ahí había oportunidad de hacer algo redituable y que estaba chido. O sea me gustaba poder ir a ver a las bandas, conocer más música y gente.

¿Cómo llegaste a trabajar para la revista Rolling Stone?

Yo siempre subía mis fotos a Instagram, taggeaba a las bandas o gente que estaba en las fotos. Así me fui haciendo de amigos en el medio de la música y resultó que una de esas amigas estaba en el servicio social en la revista y necesitaban a alguien que cubriera el NRML del 2016.

Ella me recomendó, le enseñó mis fotos al que estaba a cargo y un día me hablaron: “¿Oye no quieres cubrir el NRML para Rolling Stone?” y yo de: “Sí, wey, obviamente sí quiero”. Y de ahí me fueron hablando para más cosas. Un Vive Latino me enfermé y no pude asistir; se enojaron pero me enfermé un día antes muy feo y me dejaron de hablar un buen rato, casi como un año. Mientras estuve trabajando en el Pata Negra, hacía las fotos ahí y con otros medios. Nunca lo dejé de hacer aunque no estaba colaborando con Rolling en ese momento. Después todo regresó a la normalidad.

¿Qué banda o artista disfrutaste fotografiar?

Cage The Elephant han sido mis favoritos, también Nick Cave pero más por lo que significa para mí. O sea, el concierto estuvo chido pero la verdad es que el front man de Cage The Elephant es muy bueno y tiene una energía que no he visto con ninguna otra banda en el escenario; y como fueron al stand a entrevistar. Tiene toda esta persona muy interesante y es muy fotogénico. Ha sido la banda que más me ha gustado.

¿Qué consejo les darías a las mujeres que quieren dedicarse a la fotografía de concierto?

Pues que lo hagan. La verdad es que sí te vas a encontrar baches por ser morra pero igual puedes abrirte camino si en realidad es lo que quieres hacer. Yo no tuve como topes tan grandes, ni nada por el estilo.

Cuéntanos sobre la expo, ¿cómo surgió tu participación?

Ellos me invitaron a participar la vez pasada porque ya habían hecho la expo una vez y me dijeron que todo era trabajo análogo. La neta nunca había hecho análogo, puro digital. En ese momento me avisaron con muy poco tiempo de anticipación y no me dio chance de hacer todo, porque pues hacer foto análoga es todo un proceso.

Desde ahí ya es un pedo porque si quieres un rollo en específico solo unas tiendas lo venden. Encontrarlo, comprarlo, tomar las fotos, revelarlas, que puede tomar dos días o más. Escoger es un proceso mucho más largo y que requiere de terceros, pues yo no tengo un cuarto obscuro, scanner de negativos, no tengo nada de esas cosas entonces lleva mucho tiempo y les tuve que decir que no.

Me volvieron a invitar y dije: “Bueno ya, o sea tal vez no voy a volver a tener esta oportunidad y la tengo que tomar”. Igual fue poco tiempo, todo lo que saqué de un rollo pero fue un buen experimento. Me gustó; la verdad es que todos los que están exponiendo tienen mucha experiencia y son muy buenos. Lo veo como una oportunidad de aprender de gente que ya está más experimentada con eso que yo no conozco.