Gorras, joggers, make up neón, boxer braids, lentes con luces integradas y mucho glitter es lo que nos recibía en la entrada del Autódromo Hermanos Rodríguez para celebrar el Flow Fest.

Fotos por Angélica Rincón

Son las 4:30 (sí, ya sabemos que llegamos bien tarde y nos perdimos a los Ghetto Kids ): pero nos contaron que sí la prendieron). Peeero lo bueno es que llegamos justo a tiempo al escenario Coca Cola para encontrar un buen lugar y ver a Danny Ocean, quien a pesar de ser one hit wonder, le echó ganitas a su show y la gente disfrutó mucho de su presentación coreando el “¡Baby noooo, me rehúso a darte un último beso!”, excepto por el trio de morras que se agarraron del chongo (literal), ellas no creo que la hayan pasado tan chido.

De ahí corrimos al escenario Dembow Barcel, en donde le tocaba a Ms Nina hacernos perder la pena y perrear hasta abajo. Cuando llegamos nos tocó un pedacito de Loojan, quien la verdad hizo un muy buen trabajo para empezar a calentarnos antes de la presentación de nuestra gata fina. Sin embargo, aunque abrió con un rolón como lo es “Coqueta”, la sentimos un poco floja a diferencia del showzaso que dio en Galera, pero eso ni impidió que la carpa se llenara y la gente moviera sus caderas al ritmo de “Soy tu Sicaria”.

Llegó la hora de ver al GuaynaBichiii, las ganas de mover el booty se sentían en el aire. Comenzó el segundo uno de “Rebota” y nosotras nos dejamos ir como hilo de media. Después salió con una sorpresa que sinceramente yo creo que nadie nos esperábamos, pues cantó “El Rey” de José Alfredo Jiménez y nosotras más orgullosas de ser mexas no podíamos estar.

La noche comenzaba a caer y nosotras esperábamos con ansias escuchar el “BEBECITAAA”. La gente comenzaba a desesperarse pues ya habían pasado 15 minutos y Anuel AA no salía. Para ser sincera no esperaba mucho de su presentación pero ¡WOW¡ gran sorpresa la que nos llevamos. Nos dimos cuenta que la tardanza había sido porque TRAÍA UNA GRUA como escenografía wtf?; una cortina con su nombre calló al piso y del techo bajó una especie de elevador. El pedía que imitáramos su tan conocido “BRRR” y nosotras obedientes lo seguíamos. Su escenografía, la pirotecnia y sobre todo su actitud, hizo que fuera una gran presentación, que en definitiva nos dejó un gran sabor de boca.

Llegó uno de los momentos más esperados de la noche pal´crew de CHIDASMX, pues ya era turno de papacitochulo J Balvin. A pesar del retraso que Anuel había causado, la salida el escenario de José fue rápida.

Comenzaron a sonar los primeros segundos de “Reggaetón” y nosotras ya estábamos barriendo el concreto con el booty. Terminó la primera canción y la gente comenzaba a gritar “¡Oeee, oe oe oe Balvin, Balvin!”, cosa que hizo que nuestro colombiano fav se pusiera rojo y nos dijera lo agradecido que estaba con el público por todo el apoyo que le hemos brindado.

Los éxitos no paraban y nuestra energía estaba en su punto más alto: las tan famosas botargas de Cardi B, Bad Bunny y nubes comenzaron a salir, bailarinas, luces de colores y efectos especiales en la pantalla fueron un plus que hizo nuestra experiencia fuera el doble de increíble.

La música paró unos momentos y Balvin comenzó un discurso que hizo que la piel se nos pusiera chinita: habló de lo importante que es la salud mental y lo orgulloso que sentía de ser colombiano y sobre todo latino. El speech finalizó cuando nos dijo que abrazáramos a nuestros amigos para demostrarles el amor que nos tenemos.

El perreo seguía y nosotras, no sé de dónde sacamos tanta energía pero nunca paramos en toda la hora y cuarto de show que José nos regaló. Eran ya casi las 12:05 y comenzaban los primeros beats de “Mi Gente” y el público enloqueció, sabíamos que era el fin y con mayor razón lo dimos todo.

De ahí corrimos al escenario donde estaba el Negrito ojo claro. Pensábamos que iba a estar igual de prendido el ambiente pues era el sucesor de J Balvin, pero nos sorprendió que aunque la gente sí estaba perreando, no era lo mismo que lo que habíamos vivido hace un rato. Sentímos que Ozuna venía en un mood romántico y por eso el ambiente estaba más tranquilo; aun así la gente no dejaba de corear sus canciones.

Nosotras partimos antes de la presentación del madrileño C. Tangana pero nos contaron (Angélica, Nich y Brandon bebés) que salió 30 minutos tarde y sólo lo dejaron cantar cuatro canciones, de las cuales una de ellas fue con Alemán (🤤).

Obvio no podíamos dejar de lado la mención honorífica que se llevaron los outfits y la vibra de los asistentes, que para nuestra sorpresa eran morritos de como 12 años acompañados por sus papás de como 40 y tantos años rodeados de millenials y genereación Z , eso sí, todos coreando a los artistas. En definitiva creo que esto fue lo que le dio un plus cabrón al festival y claro, se volverá uno de nuestros must de los siguientes años.

Y pues nada, como diría nuestro profeta del reggaetón J Balvin, DIOS BENDIGA AL REGGAETÓN, AMÉN.