Constanza Dozal entró este año a coordinar Foto México, también fue parte de la edición del 2017 “Latitudes”, donde se buscaba reflexionar sobre los diferentes cruces entre migración, geografías, identidades más relacionadas hacia el origen y tránsito geográfico. “Mujeres” es el título de esta edición 2019.

En el marco del festival Foto México, platicamos con Constanza Dozal acerca del este proyecto y su visión de la fotografía. Actualmente ella trabaja en una investigación sobre experimentos artísticos creados para la radio en México “Arte radiogenético” y espera publicar un texto sobre ello el próximo año. La última canción que escuchó el día de la entrevista fue “Los ángeles” de Ms. Nina y un poco del álbum The Big Day de Chance The Rapper.

Un poco de contexto

Radio Nopal es una radio por internet que transmite utilizando energía libre a través de una mini computadora y también es el espacio en el que ella se desarrolla. Transmite por internet desde la colonia San Rafael y es un proyecto al que ella le tiene mucho cariño. “Hay muchísimos programas de diversos temas como psicoanálisis, música, Dj Sets, sesiones en vivo, publicaciones, teoría crítica, la incertidumbre de la vida adulta y cualquier tema que se pueda imaginar”.

Durante el festival NRMAL de este año pudimos observar la participación de la radio en el evento. “Fue un teléfono que levantas y puedes grabar un mensaje para que se escuche en la radio. Ahora en la radio hay un teléfono rojo similar al que hubo en el festival y aún se puede dejar un mensaje para después ser transmitido en la estación“.

Constanza estudió Historia del Arte en la Universidad del Claustro de Sor Juana y con el tiempo se dio cuenta de que podía, le gustaba y estaba apasionaba hacer gestión cultural. Fue en 2017 que comenzó a trabajar en la primera edición de Foto México. “Es complicado producir un evento porque hay muchas conversaciones, gente involucrada y es más riguroso producir un evento del tamaño de Foto México”.

Este año el festival presenta 140 exposiciones en 132 sedes con 506 artistas. “Tiene un nivel de complejidad importante, pero eso no le quita que no se pueda hacer porque está sucediendo y abre muchas conversaciones con muchos distintos tipos de público. Me gusta hacer este tipo de proyectos porque es un reto, pero también porque conoces mucha gente y te abres a muchas miradas, perspectivas y horizontes”.

¿Cuál es tu función en Foto México?

Ambas veces he desarrollado la coordinación de actividades paralelas del festival junto con más personas. Las actividades paralelas del festival son dos, la revisión de portafolios que organizamos en conjunto con la Academia de Artes Visuales (AAVI) y Canon. Jóvenes fotógrafos o artistas visuales postulan un portafolio que evalúa un comité de selección y en esta edición seleccionaron 60 proyectos. Habrá talleres de fotografía feminista para el público infantil, homenaje a las madres de los desaparecidos y activaciones en el Foto Muro.

¿Cómo llegaste a este punto en tu carrera?

En 2017 fue cuando tuve la oportunidad de entrar y ver que sí me gustaba lo que estoy haciendo. En la escuela había elaborado un par de proyectos muy pequeños pero no me lo había planteado como algo que podía hacer, me fue gustando poco a poco. La fotografía es algo que desde niña me ha gustado, mi mamá tomaba fotografías con rollo y en ese sentido es muy lindo para mí.

Tomé un par de clases en la adolescencia y es algo que me gusta, pero nunca estudié mucho teóricamente y esta ha sido una forma de conocer y aprender. Este año el tema es mujeres, aunque es complicado definir y utilizar esa palabra, hay muchos proyectos que hablan sobre la decisión de la maternidad, la no maternidad, el derecho a decidir sobre tu propio cuerpo, la construcción de la memoria, la construcción de la identidad.

Eso es algo que la mayoría del equipo del festival tenemos muy cercano porque todas somos mujeres y vemos esto día con día. Lo que al principio intenta hacer el festival es generar reflexiones y exponer fotografía que pueda servir como una plataforma para la reflexión y generar mayor producción de fotografía, así como redes de trabajo y colaboración.

¿Cómo describirías Foto México?  

Es una red de vínculos y de relaciones. Personalmente es una red de amistades que me ha permitido reflexionar y replantearme muchas cosas sobre mi identidad por todos los objetos y fotografías que he visto. Me ha permitido crecer y aprender muchas cosas sobre las personas con las que trabajo todos los días y que son parte del equipo.

¿Cómo percibes la necesidad de que se organicen estos festivales en contraste con el mundo digital de la fotografía?

Creo que no están peleadas, pero son dos formas de consumir o acercarte a la fotografía muy diferentes. Por ejemplo, hay una exposición en el Cenart, que es de puros fotógrafos jóvenes y se llama Reinos Artificiales. Habla mucho de identidades queer o no binarias en la que muchos de los artistas hacen fotografías de muñecas Bratz, que parecían ser memes; o hacen proyectos con aparatos digitales, IPad, teléfonos celulares, y no creo que van peleadas, pero son dos formas de acercarte a la fotografía diferente.

Un festival tiene la semana de inauguración porque conoces mucha gente y es un punto de encuentro, pero el chiste así es no sólo ir al primer día, sino que hay inauguraciones y eventos sucediendo todos los días. Hablar o encontrarte con las personas que crearon las obras no es algo tan lejano o difícil, hay una línea muy delgada en poder verlos solo en una pared o platicar con ellos y que te cuenten su propio acercamiento a la fotografía, su propia perspectiva y eso también es una oportunidad padre del festival.

El festival sirve como una plataforma para conocer o dar a conocer muchos proyectos pequeños que a veces no llegan a grandes museos. Tenemos una convocatoria que se llama Red Foto México y recibimos muchos proyectos que tienen la oportunidad de exhibirse en salas de cultura, pilares, teatros o cualquier lugar.

¿Es la primera vez que el festival gira en torno al nombre “Mujeres”?

Foto México se lleva a cabo cada dos años y la primera vez fue en (2015). Esa vez el título fue “Colecciones”, era de diferentes colecciones de México e internacionales, La segunda edición (2017) fue “Latitudes” y este año la tercera edición es “Mujeres”.  Esta es la primera vez que todo el festival tiene ese giro. No todos los proyectos tienen necesariamente una perspectiva de género, pero reflexionan a partir de lo que se entiende como una mujer o estas identidades.

¿Cómo destacas el papel de las mujeres en el mundo actual de la fotografía?

Había sido algo invisible, casi no hay exposiciones de mujeres fotógrafas, aunque sí hay múltiples mujeres fotógrafas (Lola Álvarez Bravo, Graciela Iturbide) y creo que está bien que se comience a priorizar todos esos trabajos, que se busque exponerlos cada vez más. Hay un colectivo que se llama Fotógrafas en México que no solamente son fotógrafas de arte u obras de autor y hay muchas fotoperiodistas que están en tomando fotografías en el campo.

Hay otra parte en coleccionismo que es el trabajo en galerías. Lo destaco porque no es lo que yo hago, pero cuando trabajas gestionando proyectos tan grandes, estás también en contacto con esa otra parte. Muchas de las directoras de galerías o museos son mujeres y que también está bien visibilizar esa parte de que hay mujeres empoderadas en puestos directivos. Creo que es otra parte destacar, no sólo la de las mujeres que son fotógrafas sino las mujeres que apoyan la fotografía o la coleccionan o la exhiben, venden y compran.

¿Cuál es el valor de la foto en 2019?

Nos permite acercarnos a las cosas cotidianas, conocidas de una forma creativa y que nos permite verlo de forma diferente. Nos permite reconocernos de otra forma y también mucho de la fotografía ahora es un trabajo de archivo, de trabajos ya hechos. Esto permite retomar y reescribir la historia de formas que ahora nos permitan replantearlos lo que ya estaba escrito previamente.

¿Qué esperas para esta edición del festival?

Que sea un momento festivo y de celebración, las semanas de inauguración siempre son divertidas, pero también espero que detone muchas reflexiones y diálogos. Sobre todo porque a veces podría detonar críticas o puede que alguien no esté de acuerdo con proyectos que se exponen porque sí tocan temas más políticos, pero espero sobre todo que abra al diálogo, como dos partes dispuestas a abrir sus horizontes y a escuchar al otro.