Corona Capital


Seguimos asimilando el primer día del Corona Capital mientras desayunamos, nos tomamos la bebida energética, el multivitamínico y nos arrancamos al día dos. Llegamos con bastante sol, que por suerte duró poco, y mucha expectativa por lo que nos tocaba.

Fotos por Kenia López

Los peinados y atuendos a la Billie Eilish fueron una constante hoy, así como las playeras de Interpol. Definitivamente había dos Coronas, dos públicos y cómo vimos más adelante, dos finales. Las activaciones se veían muy chidas pero no nos dio la vida para tanto, así que nos quedamos con las ganas y sólo las vimos de reojo. Ahora sí que a lo que nos truje.

Snail Mail fue el primer acto en nuestra lista para el segundo día. Un show lleno de girl power que arrancó con “Heat Wave”. Lindsey se mostró súper agradecida con el público y emocionada por ver a Billie Eilish. Antes de cerrar, nos pidió que por favor nos cuidáramos, la pasáramos bien y que por favor no condujéramos borrachos. Para su último track, se quedó sola en el escenario y se rifó “Stick” acompañada sólo por su guitarra.

Nos seguimos con Cat Seat Headrest para escuchar un poco de la nueva ola de indie. Will Toledo conserva sus baby cheeks pero sabe lo que hace y nos regaló siete canciones de pura calidad, con mención especial a sus solos de guitarra.

El momento más hot del día llegó con Two Feet. ¡Qué bárbaros! Casi nos derretimos de tanto calor y sensualidad que desprendieron. Lo-fi, riffs, unos bajos y beats que penetraban el esternón y el estómago. Y luego todavía Zachary nos dice “México, your beautiful”, después de “Go fuck yourself” (beautiful tú, handsome). También fue uno de los momentos favs de los asistentes más jóvenes y fresas del Corona Capital, quienes disfrutaron al máximo a la banda y aparecer en las pantallas cuando la cámara apuntaba al público.

Con The Voidz llegó la segunda oportunidad de Julian Casablancas; no sabemos si lo regañaron, o qué pedo pero ahora sí estaba de buena copa, porque de que estaba bien puesto, estaba. Nada más empezar, se bajó al pit y se tomó fotos con los suertudos que estaban hasta el frente. Los gritos de “te amo, Julian” no paraban mientras el vocalista cantaba y le pedía a los de sonido que le subieran al auto tune —“Auto tune louder, auto tune louder. You guys are nice, you guys are beautiful, I’m jealous. You guys ready for Billie Eilish?”—.

Definitivamente la vibra que se carga con su proyecto alterno es mucho más ligera y buena onda que con The Strokes, se veía que ahora sí estaba disfrutando. En un momento no sé qué le dio —chance demasiada energía contenida— y hasta se puso a hacer lagartijas jaja. Su actitud irreverente, su peda y su nefastez siguen ahí, pero The Voidz saca su mejor lado. “Mi casa es su casa. Mi Casablancas es su Casablancas”. Un setlist cabrón, con un sonido mucho más ácido y experimental que cerró —ahora sí en tiempo y forma— después de un pequeño encore, con “Father Electricity”.

Sofi Tukker fue el momento de cargar energía para poder cerrar con todo. “Estamos felices de estar aquí otra vez”, y nosotras también de poder echar la pary con este dúo nuevamente. ¡La vibra que desprenden nos encanta! Las palabras salen sobrando. Para sus últimos los tracks de set se aventaron “Energia” y “Drinkee”.

Uno de los actos más esperados fue The Raconteurs, quienes nos visitaron por primera vez. A Jack White ya lo habíamos visto anteriormente —cómo olvidar ese Corona Capital en el que casi morimos de hipotermia— pero no es lo mismo. El frío se empezaba a sentir pero su show nos calentó el alma. Lo malo es que se nos pasó demasiado rápido, apenas como una probadita de lo que será su presentación en solitario.

Abrieron con “Consoler of the Lonely”, dejando caer uno tras otro, sus éxitos. “Somedays (I Don’t Feel Like Trying)” fue de nuestras favs porque nos identificamos mucho con ese feeling. “Help Me Stranger” y “Steady as She Goes” dieron fin a uno de los mejores actos de la noche.

Regresamos al escenario principal para la presentación de Bloc Party. La banda nos visita constantemente, aun así su presentación valió la pena pues se echaron el Silent Alarm completito. Su álbum debut cumple 15 años y ellos están de fiesta. Ahora sí nos mantuvimos a una distancia media de los escenarios pero de lejos pudimos ver como se prendió el público con rolas como “Helicopter”.

Billie Eilish marcó un momento culminante en el Corona Capital. Esta morra fue aclamada y esperada por muchos; no sólo por los asistentes, también por otros artistas que, estamos seguras, vieron su show, ya sea como parte del público o desde el backstage. Y tenían razón, pues se carga una vibra cabrona.

Se decepcionó un poco cuando le pidió al público que armara dos moshpits y nada más no. Qué esperabas Billie, estás tocando para mucho morro fresa que pagó su boleto vip y no puede descuidar su look; obviamente no van a armar el slam. Lo único que no nos encantó, fue que los buffers y bajos que traía casi nos sacan volando de lo potentes que estaban, y eso hizo, además de literalmente ponernos a vibrar, que su voz se perdiera por momentos.

Nos regaló éxitos como “COPY CAT”, “bad guy” y “bury a friend”, además del debut en vivo de “everything i wanted”. Destilaba energía por todos lados, tanto que no controlaba al 100 sus movimientos; casi se tropieza un par de veces y hubo un momento en el que se pegó en los dientes con el micro, “that fucking hurt”. Nada de eso importó porque siguió brincando y cantando como sólo alguien de su edad puede, y eso que según se estaba muriendo por la altura.

Nosotras quedamos enamoradas de su vibra y de su carita toda preciosa. Tan joven y tan grande, agradeció a todos; desde a sus músicos y a la seguridad, hasta a nosotros como público. Ya queremos que sea mayo para verla nuevamente.

Years & Years cerró la pista del baile de esta edición del Corona Capital con broche de oro. Su vocalista irradiaba felicidad, nos confesó que pasó a ver a Billie Eilish antes de su show, que culminó con “King”, dejando a muchos con ganas de seguirla en el after, literal escuchamos muchos “de aquí a dónde”, “¿jalas?”…

Interpol fue la banda encargada de cerrar el festival y creemos que cumplieron como los grandes que son. Tocaron todos sus éxitos uno tras otros, sin guardarse nada; empezando con “C’mere” y cerrando con un encore de tres hits: “Untitled”, “Not Even Jail” y “Stella Was a Diver and She Was Always Down”. Este fue el final de los grandes, de los que ya tenemos dolores de espalda y rodillas. Los más morros ya se habían despedido del Corona con Billie Eilish y Years & Years.

En este décimo aniversario del Corona Capital se juntaron dos generaciones, hubo dos festivales y dos finales, mucha nostalgia y nuevos recuerdos que desde ya atesoramos en nuestro cora.

¡Gracias por tanto!