The B52s

Seguimos asimilando este Corona Capital que estuvo lleno de momentos increíbles, tanto que es difícil elegir quedarnos con uno solo. Dentro de tanta locura, quisimos hacer una mención especial a una banda estadounidense con cuatro décadas de trayectoria, cuyos integrantes son una leyenda viviente, The B-52’s.

Esta agrupación fue una de las sorpresas más chingonas del cartel de este Corona. Una banda que jamás pensamos poder ver en vivo. Esta fue su primera [al parecer ya habían tocado en Acapulco por ahí de los 90s], y chance última, vez en México. Lo que dieron fue una cátedra de cómo prender un escenario y llenarlo de rock y sicodelia. De grandes queremos ser como estas DIOSAS.  Como dice mi jefe: “They are the best”, así en inglés.

Sin habérselo propuesto, estos masters de la fiesta y del rock psicodélico oriundos de Giorgia, Estados Unidos, son de los grupos más transgresores y locos del mundo. A veces, la existencia misma es un statement. La banda se fundó en 1976 por Kate Pierson, Fred Schneider, Cindy Wilson, Keith Strickland y Ricky Wilson. Su nombre está inspirado en un peinado muy particular, el beehive (colmena), el cual tuvo gran popularidad en los 60s y que está basado en un avión bombardero Boeing B-52.

Cuando llegamos al escenario principal aún había poca gente y nos fuimos bastante adelante. Mientras esperábamos, vimos a la raza hacer de todo, echarse un touch, platicar con sus papás y preguntarles de la banda —sí, muchos señores y adultos mayores se dieron cita para ver a esta leyenda viviente—, y hasta nos tocó ver a una bolita que leía frases del Libro Vaquero mientras echaban shots de tequila.  

Hablamos de grupo que nació transgresor, feminista y pro LGBT+ sin considerarse militantes activos de ninguno de estos movimientos. ¿Cómo puede ser así? Fácil, al estar conformados por mujeres y gays, y además decidir dar protagonismo a todos sus miembros por igual, repartiendo sus ganancias de forma equitativa también, y apostando por pasarla bien y por la fiesta. Algo que, tristemente, hasta la fecha no sucede en todos los casos.

Si bien no se consideran activistas como tal, sí apoyan muchas causas y alzan la voz cuando les toca. Un momento clave de pronunciamento fue cuando murió el hermando de Cindy, Ricky Wilson, en 1985, con tan sólo 32 años, tras complicaciones por haber contraido VIH. Ahora, con el gobierno de Trump también han alzado la voz.

En eso sonó la música a todo y salió un aviso en el que la banda nos pedía guardar los celulares para disfrutar al máximo: “For everyone’s maximum pleasure tonight, please out away your cell phones!”. Y así lo hicimos, bueno casí; sólo lo sacamos un par de veces porque cobertura. Pero su petición nos hizo recordar que más vale bailar y disfrutar al máximo que un video todo chafa y movido, así que nos dejamos ir con todo al ritmo de su peculiar rocksurfsicodélico.

La banda se formó en 1976 pero llegaron del futuro interplanetario para darnos el viaje del día, abriendo con “Private Idaho”. ¡Los atuendos y energía de Cindy Wilson y Kate Pierson eran de otro planeta! Y ni qué decir de Fred Schneider, que nos entregó todo, haciendo un esfuerzo por hablar español más allá de “Hola, México”. Presentó cada rola y le dio su versión en español, muy al estilo de César Alejandre en  La Era del Dinosaurio; “¿Dónde está el hombre de Cindy?” fue la introducción a “Give Me Back My Man” y “Casita de amor” a “Love Shack”.

Su música, looks, y vibra están inspirados en la fiesta, el surf, el groove y en películas y series de Sci-fi B. De hecho, en el concierto, muchos recordamos  Mars Attacks!, una de las más películas más famosas de este género. Cuentan con siete placas en su discografía (todo 100% recomendable si lo que quieren es bailar y soltar el cuerpo): The B-52’s (1979), Wild Planet (1980), Whammy! (1983), Bouncing off the Satellites (1986), Cosmic Thing (1989), Good Stuff (1992), Funplex (2008). Esta última producto de su vuelta al ruedo y decisión de realizar una gira con material nuevo.

Luego Schneider dejó un rato el escenario para darle protagonismo a las 52 girls, que se lucieron —mención especial a su bajista, de la que nos enamoramos—. Este trip tan groovy nos llevó literal al espacio con “Planet Claire” y cerró demasiado pronto con, obvio, “Rock Lobster”.