The Guadaloops

Para los que se lanzaron al Hipnosis, estaban en el desfile de catrines o no salieron por la lluvia, aquí les contamos algunos detalles del concierto que se armaron los The Guadaloops en el

De entrada, el quinteto se puso chulo al invitar a un rapero que, a pesar de su corta experiencia en la escena, ya anda robando corazones entre el público. Y es que Konta Martín, nos impactó con la buena forma que domina el escenario, sus rimas, y obviamente esa energía que, de por sí nos contagia el rap, Konta nos hizo sentir jóvenes de nuevo con esas rimas tan frescas y prendidas.

Además del talento y carisma de Konta, nos dio ternura verlo tan contento y pleno en el escenario. Cuando agradeció a los Guadaloops por la invitación, y al público por esa buena vibra que sentimos desde que entramos al Lunario, toda, en serio, toda la banda que le cayó, exorbitaba una energía bien padre, tanto, que quedamos bien satisfechos con las rimas de Konta, y él amó la entrega del público.

Los Petitfellas

Ya con los motores bien prendidos, no podíamos esperar más a que Los PetitFellas barrieran la pista del Lunario. Hemos de confesar que verlos en vivo no se compara nada con las expectativas que teníamos. Pues no hay banda que pueda combinar tan bien géneros como el hip-hop, el jazz/soul y ser alternativos al mismo tiempo.

Los PetitFellas ya iban con ganas de destrozar el Lunario porque a la segunda rola Nicolai Fella se pasó a la pista, para conectar más con el público. Desde Colombia, la banda nos compartió todo ese coraje y fuerza de América Latina para no dejar de hacer ruido. Luego de estar hasta abajo en la pista, y romperla con el público, dominaron el escenario con canciones como “Antes de Morir” (rolitita que grabaron con Denise Gutiérrez).

Nicolai aprovechó para hacer un llamado de protesta sobre la situación de la tierra Latina, que no deja de arder, y no debe de cesar hasta que se haga justicia. La pista se tornó roja, blanca y verde mientras se ondeaban banderas negras y retumbaban los coros, sí, de la resistencia y la rebeldía. Se echaron una rolitas más, hasta que nos dieron casi las 10:30.

Los Petitfellas

Ya estábamos bien emocionadas de ver a los The Guadaloops, porque Kontra y Los Petitfellas nos habían dejado una buena dosis de poder. El público no dejaba de echar porras que sonaban así: “TheGua-daloops, TheGua-daloops”.

Ya listos para descargar todas las energías, los Guadaloops por fin salieron al escenario. Luego de un breve intro, como es de costumbre en la banda, arrancaron con “La teoría de la Felicidad”, reciente sencillo que fue una experiencia cósmica; se nos puso chinita la piel al escuchar:

Volvió a caer la terca lluvia
Volveré a casa al amanecer

Luego siguieron con “Meta-Crush” y “Hombre Caja”, otras canciones favoritas de los fans, que además son parte de su segundo álbum, Almanueva. Por supuesto cantamos a todo pulmón. Les siguieron “Luminas”, “Decapitación”, y “De cierto oscuro”, este último tema de su reciente disco, Viuda.

Sonaron “Cornelia” y “Caoscrito”, singular sencillo que lanzaron este año y tipo tributo a Mario Santiago Papasquiaro, seguido de “Cada que es Abril”. Franco comenzó a animar y alocar aún más al público, que de cuando en cuando gritaba “te amamos The Guadaloops “, así como uno que otro grito al Sami, y a Franco.

Para cerrar la noche nos dedicaron “Ven”, de las rolas más bailables y cantables de los Guadaloops, a pesar de ser raperos, el trip también les viene muy bien. Y cantamos con ellos (obviaaaa).

Por si fuera poco, tanta euforia en nuestro sistema, los Guadaloops saben cómo mantenernos en un climax extremo, pues se echaron una canción nueva de su próximo disco, titulada “Soma”. Está increible y si se la perdieron, esperen el lanzamiento de este posible sencillo… ¿disco? No nos dieron detalles, pero de antemano, les decimos que los Guadaloops están horneando un material de primera.

Bernardo de The Guadaloops

Luego nos avisaron que ya estaban en la recta final de la noche para cerrar con la legendaria e icónica canción del quinteto “Nunca es tarde”. Nadie quedó exento de cantar y se escuchó hasta el Auditorio nuestra voz al unísono de ese mix que nos encanta, con la voz de Berna:

Debajo de un árbol fue que te hallé
malherido te levanté

Un rap del Tino que dice:

Lo entendí todo muy tarde
A mejorar, a ser leal

Y los coros de Fermin que suenan:

Aquí nada queda sin solución
Nunca es tarde para el amor

Y así nos llevamos en el corazón a los The Guadaloops, a LosPetitfellas y al hermoso Kontra, que nos ofrecieron una noche enigmática.