coordenada

Hablar de festivales en nuestro país no es fácil: en los últimos años hemos tenido hasta para regalar y ha sido una suerte, ya que ha ayudado a desentralizar la música y que muchos nos escapemos aunque sea un fin de semana de la rutina. En esta amplia variedad uno de los favoritos es Tecate Coordenada.

Fotos x Creepy

En esta, su sexta edición, nos cambiaron el panorama luego de que los vecinos de parque trasloma acusaron a los eventos musicales de hacer mucho ruido e irrumpir su calma. El nuevo spot del Coordenada no es tan bonito, sin puente, ni lago, ni colinas donde sentarnos a observar de lejos los actos musicales pero no todo es malo. El estadio Akron, además de ser una bonita estructura, está rodeado de valles completamente verdes que nos recordaron a cada momento lo importante de cuidar el ambiente para no perder esos paisajes.

La explanada es amplia y para no perder la costumbre los cuatro escenarios del festival tenían casi la misma distribución: un escenario grande cerca de un escenario chico y en medio de todo Casa Comedy. Punto extra para los organizadores por cumplir las peticiones y poner pasto para que no termináramos empanizados.

Día 1

El viernes 18 el clima se apiadó de nosotros, no había mucho sol aunque se sentía calor, un viento nos refrescaba de vez en cuando y la lluvia ni siquiera se asomó. Llegamos a revisar el espacio y a ubicarnos para no perder ningún acto. Comenzamos con Primavera Club, esta banda directa de Monterrey combina lo mejor de muchos mundos.

Cada uno de sus integrantes tiene una personalidad diferente pero arriba del escenario parecieran uno solo. Canciones muy románticas con tintes ska, rock y lo mejor: cuatro chicas arriba del escenario.  Era la primera banda y la presencia femenina ya había causado estragos en los asistentes que no podían quitar la mirada de su presentación.

En Casa Comedy se presentaba Gaby Navarro, la única chica en ese escenario el día viernes, defendiendo un espacio que sigue siendo necesario dentro del stand up. Nuestra siguiente parada seria Bandalos chinos. Quedamos hipnotizadas con la sonrisa de Goyo Degano, sus pasos de baile y el juego que tenía con el público nos hicieron amarlo en un instante. A su paso por el escenario parecía que flotaba y sus compañeros lo acompañaban muy de cerca.

En breve regresaríamos al escenario donde comenzó todo para encontrarnos con más girl power: Belako, una agrupación española que en los últimos años ha pisado varios festivales nacionales. Esta ocasión hacía que agitáramos nuestras palmas y saltáramos al ritmo de sus enérgicas guitarras. Los saltos y gritos no pararían, vimos correr a casi todo el festival para poder alcanzar un buen lugar para poder ver al rapero Aleman. Entre gritos de emoción y declaraciones de amor, el rapero se tomó un tiempo para poder homenajear al príncipe José José; con botella en mano saludó a Ricardo O’Farril, quien entre el público disfrutaba el show.

Lo que más amamos de los festivales como Coordenada es, sin duda, la versatilidad que podemos tener entre un acto y otro. Después del rap de Aleman seguían los Drums, muchos habían esperado ver a The Kooks pero Jonny Pierce y compañía hicieron lo propio. Un fondo rosa, pasos de baile y una enorme sonrisa al ver la respuesta del público. Por su lado, los asistentes no podían dejan de gritar las canciones y hacer peticiones de cuáles querían cantar.

Del otro lado, en el mismo horario, Health agitaba sus cabelleras y electrizaba todo con guturales para aquellos que disfrutan de sonidos más fuertes. El atardecer comenzaba y los colores naranjas le daban el escenario perfecto a LP. Hablar de ella no solo resalta más presencia femenina, algo para destacar seguro es su humildad. Con un escenario lleno que la aclamaba y la llenaba de regalos Laura tuvo el detalle de bajar por cada uno de ellos, firmar y tomarse fotos, todo sin perder ni una sola nota.

De la calma de LP corrimos a ver a Kakkmaddafakka, quienes nos recibieron con el que se convertiría en un clásico del festival: “Hola Gualajara”. El español fue poco pero también innecesario, los riffs rápidos y múltiples groserías hacían que todos enloquecieran. Al otro lado tocaba La Gusana Ciega que hacía que todos fueran más melosos. Algunos recordaban años de su vida que acompañaron de su música. En medio estaba nuevamente Ricardo O’Farril acompañado de una horda de fans que habían decidido sacrificar la música por 40 minutos de risas.

Parecía que en este punto Coordenada ya no tendría paz: lleno de brillos en la cara e igual que un alíen aparecían The Neighbourhood, mientras en el otro escenario y seguro bajados de la misma nave estaba The Wookies. Los más adolescentes se quedaban en The Neighbourhood, mientras que los que tenían ganas de bailar iban a escuchar Tropicalia.

Las 8 pm y muchos sentados en el pasto para tomar un poco de aire, un descanso que muchos decidieron tomar en Jenny Lewis. Con botella de mezcal en mano, y claramente emocionada, recibía a todos aquellos que esperaban solo ver un show. En la baya, los más emocionados le gritaban cuanto amor tenían por ella, los años que la habían esperado e incluso quienes le invitarían el siguiente trago. Su traje lleno de brillo hacia que luciera aún más la sonrisa de Jenny que, adivinen, también gritaba “Gualajara”.

Al terminar, caminamos al escenario donde se presentaría Café Tacvba, muchos iban con la esperanza de escuchar algo del Unplugged, lo que nos ofrecieron fue algo más casual; los éxitos que muchos aprovecharon para cantarle al oído a esa persona especial. Nada nuevo ni sorprendente pero al parecer no importa qué haga Cafeta, siempre tiene a todos contentos.

Aunque para los que no, ver a Vampire Weekend justo después les quitaba todo el cansancio del día, varios hits, baile y sudor por parte del guitarrista y Ezra tan concentrado como siempre: “no hemos estado aquí en 10 años, es un gusto volver Gualajara”. El primer día había terminado algunos valientes esperaban el show de Hercules and Love Affair para no perderse de nada y otros más caminaban para poder descansar y volver al 100 para el segundo día del festival.

Día 2

El sábado, Coordenada nos recibió con tanto calor que creímos derretirnos en el pavimento. Aunque dentro la gente aumentaba los grados, con la música de Francisco, el Hombre quienes solo calentarían motores para las bandas siguientes: La Vela Puerca, Tokio Ska Paradise Orchestra y Fidel Nadal. Después del baile vendría la calma aunque solo un poco.

Por un lado, el regreso de Bengala aumentó la nostalgia del día anterior. En el otro escenario, dos cerezas enormes adornaban el show de Cherry Glazer, toda vestida de rojo, volteaba con incredulidad a sus músicos para pedirles que le confirmaran lo que estaba pasando. Al terminar, quisimos volver a ser adolescentes y nos fuimos a ver a Insite. Fotógrafos, lobos, vendedores de cerveza, producción asistentes, todos en ese show coreaban las canciones, algunos a escondidas y otros como si fuera el último concierto.

Esa intensidad nos hizo querer un respiro que tomaríamos con Alex Fernandez en Comedy Central, uno más que llenaba esa carpa con gente que había sacrificado alguna banda para poder verlo. Le seguiría el Capi Perez, que aunque tiene muchos fans en el mundo del stand up, aún le falta camino por recorrer.

La variedad del festival comenzaba nuevamente y Duki apareció en el escenario. El mismo efecto que Aleman, el público enloqueció, tanto, que empezaron a ventar vasos de cerveza y plásticos hacia el escenario. Ninguno cayó cerca de él y aun así pidió respeto para aquellas personas que trabajaban al frente y recibían estos.

Para muchos, el momento esperado casi llegaba y se iban a acomodar al escenario de Billy Idol, quien nos sorprendió con su español (sí, también dijo Gualajara) pero sobre todo con lo bien que se ve y la energía que guarda después de tantos años de carrera.

En el otro escenario veíamos a Yeasayer, era la oportunidad ya que su fecha en El Plaza había sido cancelada. Gracias a la lluvia, cada show tuvo un público cautivo. Parecía que todos corrieron después de esto a Ska-p, no hay mucho que decir que no se sepa ya: slam gigante, playeras al aire y alguno que otro diente perdido.

Pero en el lado opuesto de Coordenada vivimos una experiencia diferente quizás dolorosa. Santa Sabina estaba en el escenario, no sabemos si era la lluvia o el aura de la banda pero sentíamos nostalgia, en el fondo el coro de Rita Guerrero. Era 19 de octubre y estábamos recordando a una mujer que por lo menos una vez nos acompañó con su voz en algún momento de nuestra vida. Había sido coincidencia quizás una mala jugada del destino.

En el publico muchos lloraban aunque no sabían por qué. Imagino a Rita sentada a lado de sus compañeros. Observando mientras todos cantábamos sus canciones. Alfonso intentaba darnos algunas palabras pero la nostalgia era más. Era la última presentación de la banda, en el lugar donde había nacido Rita. Eran demasiadas emociones juntas y lo único que nos quedó, fue aplaudir a una historia que se apagaba pero quedaba en nuestros corazones y nuestros oídos.

Después de este momento nos pareció adecuado ver a The National,  su música no nos cambió totalmente el mood, pero nos alegró un poco el corazón después de lo que acabábamos de vivir. Si algo hay que decir de Coordenada es que fue el festival de grandes frontmen. Todos jugando con el público y la bebida tradicional de Jalisco. The National no fue la excepción.

Pero para hablar de juegos con el público y del show de la noche: Caballo Dorado. ¿No que muy rockeros todos? Sabemos que este estereotipo de que si te gusta tal música no te puede gustar otra se ha acabado pues disfrutamos todo por igual. Pero la fiesta que impuso Caballo Dorado hubiera vencido récord por la coreografía más grande. Todo Coordenada bailaba; llevábamos más de 12 horas de festival, era el segundo día y nadie parecía cansado. Esperamos ver a Caballo Dorado en próximos festivales para llenarnos deesta energía nuevamente.

Así, entre opuestos y sentimientos encontrados, vivimos un Coordenada más. Esperando que algún día vuelvan a Parque Trasloma y con la seguridad de que seguirá siendo uno de nuestros favoritos pase lo que pase.