Peter Hook & The ligth nos dieron una noche de más “revival” que nostalgia; con 32 canciones en tres horas, festejaron dos discos icónicos de New Order: Technique y Republic, además de la interpretación de los éxitos de Joy Division, porque esos los esperamos siempre y no fallan nunca.

El encuentro anual para ver a Peter Hook se dio cita en el Frontón México: desde la entrada podíamos ver a un público especializado, gente joven también, pero sobre todo fans en atuendo de concierto. Decididas a romper el blue monday y con ánimo de celebración, entramos al lugar; se sentía un ambiente cómodo y familiar que nos acompañaría el resto de la noche.

La energía latente desde un principio se detonó al salir Hooky al escenario; abrió con “New Dawn Fades”, una obra maestra en donde el bajo tiene una presencia prominente. Así es como resalta y nos recuerda el sonido característico que le dio a las bandas que ahora homenajea.

Lo hermoso de la oscuridad daba inicio al primer set, en donde pronto estaríamos perdiendo el control al ritmo de “Digital” y “Transmission”, hasta perder la compostura totalmente con “She lost Control” y “Shadowplay”. Para terminar el primer bloque, dos canciones del Closer; “The Eternal” y “Decades”. Era inevitable no pensar en Ian Curtis, ese primera entrega nos dejaba electrizados, apenas con tiempo para reponernos y refrescar.

El aniversario de Technique y Republic

Cómo estaba planeado, seguirían las interpretaciones de dos discos de New Order. El cambio fue evidente, nos habíamos movido de cuarto y ahora estábamos bailando “Fine Time” en un rave de Madchester; en medio del sonido ochentero de la música bailable, que además te hace reflexionar con rolas como “Vanishing Point” y “Dream Attack”, escuchamos completo y en orden el Technique.

La dinámica estaba clara, hubo un encore más y al poco tiempo sonaron las notas de “Regret” con un público coreando al ritmo de Peter Hook que se movía de un lado a otro del escenario, luciendo las líneas de bajo que solo él sabe hacer.

El tiempo había pasado y ahora estábamos en la época del dance y synthpop. Republic con canciones como “World Spooky”, “Everyone, Everywhere” y “Avalanche”, en donde la voz de David Potts y los teclados de Andy Poole nos hicieron conectar con otro tiempo.

La energía de Hooky en el escenario

Llegábamos al cuarto y último bloque: vendría la parte más festiva de la noche. Peter Hook se dirigía a nosotros: “¿Cómo están México?” y nos sorprendió con “World In Motion”, nunca antes tocada fuera de Inglaterra: “We’re playing for England, We’re playing the song”. Una bandera mexicana llegaba a sus manos y la agitaba mientras entraba el ritmo inconfundible de “Blue Monday”, el baile no se hizo esperar y puso todo el ambiente con un tema ícono de New Order.

El ritmo a tope continuaría con “True Faith” y “Temptation” que nos hizo corear gozosamente el “uh uh uh uh uh” mientras Peter Hook abría sus brazos y miraba hacia todos lados, bailaba con nosotros y nos cantaba con las manos. Se veía feliz y satisfecho, lo que nos contagiaba y hacia cantar más fuerte.

Para cerrar la noche como es debido, la canción más esperada: “Love Will Tear Us Apart”, todavía nos quedaba la reserva para darlo todo y cantar lo que es un himno que ha trascendido generaciones.

Amigos cantaban en el escenario, y a nosotros Peter nos quería dar más, así que de plano se saltó al pit a terminar la rola y todavía se detuvo a firmar un par de pósters, lo cual hizo muy felices a los afortunados.

Sin duda fue una noche de disfrute, baile y energía renovada. Revivir y reconocer los sonidos que por generaciones han inspirado a otros músicos y que nos han acompañado, se agradece, además de la organización en un espacio que te permite moverte y sentirte cómodo, muy cercano a la banda. Una mención especial a los organizadores que felices comparten las emociones con el público.

Esperamos que Hooky conserve la energía y continúe con la misión de tocar los discos completos de bandas que por siempre amaremos.