Un domingo cargado de synth pop fue justo lo que necesitábamos para darle la bienvenida a octubre. Un mes que marca otro año que se llevará recuerdos de conciertos fregones, como el que dio Metric en el Plaza Condesa.

Todo comenzó al rededor de las 7pm. El clima fresco y sin lluvia se prestó para llegar al foro sin problemas. Ahí ya nos esperaba Andrea Franz para regalarnos un poquito de sad pop rock. Su presentación nos alivió la noche y nos dejó prendidos para lo que se aproximaba.

El Plaza Condesa estaba casi lleno. Un encuentro de tal vez un pequeño porcentaje de verdaderos fans que se formaron por horas para quedar delante del escenario. Algunos desfilaban con su playera del evento y otros con su trago en la mano. Porque claro, los mojitos y cerveza no pudieron fallarnos.

De un momento a otro y sin estar preparados, la música de fondo que acompañaba el lugar se apagó a la par de las luces y recibió a los canadienses. “Black Sheep” marcó el inicio del concierto.  Y sí, no encantó.

Llegaron con una energía impresionante al escenario, que de inmediato contagiaron al público. Enseguida llegó “Twilight Galaxy” y nos llevó de viaje al pasado. En “Synthetica” también nos llovieron recuerdos y sonidos potentes.

“Risk” es una joya y no podía faltar en el repertorio. El propósito era acercarnos a Art Of Doubt y con esta introducción a su nuevo mundo musical nos dejaron clavados. “Love Your Back” y “Under Depressed” se sumaron al setlist.

“Gimme Sympathy” nos llenó de nostalgia, pues han pasado diez años desde que la escuchamos por primera vez y en ese momento sonaba en vivo para todos. Por su puesto, el público coreó “Who would you rather be, The Beatles or The Rolling Stones…” con ellos.

“Cascades” y su ritmo electrónico hicieron explotar la pista con baile y recordar con amor Pagan In Vegas. En este punto del show retomamos el camino de lo nuevo con “Under Line The Black” y su encantador sonido. “Gold Gun Girls” fue lo más crudo de la noche y para ponerle emoción, James Shaw se aventó un solo de guitarra. Luego vino una pausa muy corta.

“Dark Saturday” abrió el último bloque. Luces parpadeantes e instrumentos desgarradores acompañaron la rola y entraron a nuestros oídos. “Common Lives” fue la rola acústica del momento y el elegido para llevar este tema con la dulce voz de Emily Haines fue Sergio Acosta de Zoé.

No lo vimos venir, pero “Help I’m Alive” anunciaba el final; con  “Now Or Never Now” la banda se despidió y agradeció el apoyo. En cada uno de los asistentes quedó una sonrisa por el recuerdo de un gran concierto, que aunque corto, les inyectó la energía suficiente para que la próxima vez que reproduzcan una rola de Metric se les erice la piel.

Fotos x Óscar Villanueva