Hola Amigue

Nos lanzamos el fin de semana a Hola, amigue, un bazar con perspectivas de arte y género llevado a cabo en CDMX, más específicamente en un jardín cultural llamado La Mano, ubicado el sur de la ciudad, en la delegación Coyoacán. Un muy bonito lugar para inaugurar esta primera edición en la que hubo de todo, incluso en varios días entre semana, como charlas, un taller de autogestión y un show de stand up hecho por morras. 

¿Qui’hubo?

Lo que se exponía era diverso, desde stickers hasta tatuajes, juguetes sexuales, ropa íntima, playeras, pines, cuadros, ilustraciones, impresiones, etc. En ese espacio se podía realizar las transacciones con mucha más cercanía, al ser productos artesanales, en su mayoría, le comprabas directamente a la persona que lo estaba produciendo.

Por otro lado también te encontrabas, por ejemplo, con juguetes sexuales y objetos eróticos, los cuales obviamente no eran creados por la persona que los vendía, pero sí era alguien que te podía asesorar en varios temas y que se preocupaba por la seguridad de cada cuerpo sin dejar de lado la libertad, el placer y hasta la economía, pues los precios eran bastante accesibles, especialmente comparados con grandes empresas. 

Lo bello de estos espacios

Es importante apreciar este trabajo por todo lo que implica, como incluso el desarrollo de una industria nacional e independiente, aquella que el sector privado más privilegiado ha querido ignorar, y a su vez este mismo conjunto siempre ofrece lo mismo, todo manufacturado, hecho en serie. En Hola, amigue todo está hecho con amor. No importa que no gastemos los millones, pero es un punto de encuentro para conocer nuevos proyectos y seguirlos, recomendarlos y, cuando podamos y queramos, consumirlos, porque valen la pena; la alegría, el valor y la unión que encontramos en cada pieza. 

Podías acercarte a preguntar y hasta te hacían plática, rápidamente percibías la calidez y te dejabas sentir parte de algo, a la vez que descubrías más trabajos, diferentes unos de los otros pero que seguían una línea que servía para generar comunidad de una u otra forma. 

Desde los colores contrastantes en la línea de lencería de No nací para amar; los finos tatuajes de fuegorosa; la fantasía de Baby Putx; la bella crudeza de Carolina Castro; la fresca oscuridad de Elisa Malo; la brillante pachequés de Andonella; la complicidad con Deseos Violeta; hasta el esplendor que produce la imprenta S.A.R.A., y mucho, mucho más de lo que pudimos encontrar en este bazar nos ha dejado con ganas de que no falte mucho para la próxima edición. 

Sigan sus redes y estén pendientes de las próximas actividades de Hola, Amigue: