UNKLE

Septiembre 17, un día después de los festejos patrios, la ciudad recibía una tormenta que duró poco más de hora, provocando caos y ansiedad porque todo colapsa cuando la lluvia cubre a los citadinos. Con la llovizna que cesaba poco a poco, una fila de rostros húmedos se extendía sobre la calle de Tlaxcala hasta más allá de la esquina con Chilpancingo, esperando el momento de estar nuevamente frente a UNKLE en el Auditorio Blackberry.

Al entrar al venue, un numeroso grupo de personas se arremolinaba frente al escenario donde Thieves Like Us ya empezaba su presentación. Ésta se escurrió rápidamente en el tiempo para dar paso al proyecto de James Lavelle, que tras su actuación en el Guadalupe Valley Fest Wine, Food & Music Experience, en el norte del país, ofreció este concierto para celebrar el aniversario 13 de Warp Magazine.

De pronto, en la oscuridad que antecede la llegada de la banda al escenario, “Requiem” fue la forma de dar la bienvenida a una noche en la que si bien, no se compara a esa primera presentación en octubre de 2010, sí estuvo llena de mucha música que de manera casi inmediata, podemos relacionar con la banda inglesa encabezada por Lavelle.

Ver a UNKLE en vivo nos hace pensar que su música es infinita

Con materiales visuales alucinantes en la pantalla, tres hombres dieron una mezcla de sus temas originales, que se sincronizaban de manera exacta con el movimiento de los cuerpos que bailaban en un estado de éxtasis musical que llegaba a puntos muy elevados con rolas como “Ar.Mour”, “Looking For the Rain”, “Rabbit in Your Headlights”, “Restless”

Hubo un momento de emotividad y piel chinita con “Heaven”, en la cual la voz e imagen de Gavin Clark –que falleció hace algunos años-, apareció como una invocación momentánea para confirmar que tenemos únicamente este momento.

Sin duda, las emociones se desbordaron cuando “On my Knees” mostraba de forma sincronizada escenas de la película Roma (Alfonso Cuarón, 2018) que francamente hizo que a muchos se nos atravesara un nudo en la garganta, en la parte central del pecho y en el estómago, que se transformó en un coro lleno de emoción, baile y contoneo de cuerpos.

Luego de otros cortes, UNKLE nos regaló “Blue and Yellow Light”, original de The Duke Spirit y también “I Feel Love”, de Donna Summer. Nos sentíamos en pleno vuelo y repentinamente, James tomaba el micrófono para agradecer a “tan increíble público”, presentar a la banda y decirnos que todo estaba por terminar.

Lo supimos cuando “In a State” empezó a sonar, porque es la forma con la que generalmente cierran sus presentaciones.

Y sí, ese fue el ultimo track que escuchamos en vivo; la canción que nos hace pensar que la música de UNKLE es infinita.