Lo que comenzó como una curiosidad infantil y una tarea para “entretenerse”, fue lo que se convirtió en una forma de vida para Thal Echeveste, una artista mexicana del maquillaje de efectos especiales que nos dio un recorrido a través de su experiencia en esta industria.

Thal creció en la Ciudad de México y desde muy pequeña se interesó por el mundo cinematográfico. Sin embargo, no fue hasta que un día su abuela le dio un juego ochentero de Dick Smith, uno de los artistas del maquillaje de efectos especiales más reconocidos de Estados Unidos, que comenzó a preguntarse cómo hacían a los monstruos de las películas. 

Nos cuenta que con su papá cada domingo iba a la librería el Sótano de Copilco,y siempre buscaba libros sobre el tema, pero sin mucho éxito. Hasta que un día encontraron Efectos Especiales en Cine y TV. “Un libro feísimo pero yo estaba rayada con él”.

Cuando se salió de casa, la universidad no podía ser prioridad debido a las responsabilidades de pagar renta, comida, así que le pidió un último favor a su mamá: un kit de maquillaje que utilizó mientras estudiaba en Estudio D, una escuela chiquita que ya no existe.

 

Desde hace once años se dedica al maquillaje de manera profesional; nos platicó que ella comenzó practicando con amigos -prueba y error, como la vida- intercambiando chambitas o trabajando sin paga porque “así se aprende en México” (y sí, en cualquier industria creativa es casi requisito trabajar sin pago económico pero se te paga con experiencia).

Después pidió trabajo en Maquillaje FX, una de las plataformas más importantes para hacer maquillaje de efectos especiales. Nos comenta que la experiencia fue intimidante ya que ella no tenía el background de conocimientos que otros artistas que colaboraban en la empresa.

De pronto me di cuenta que también tenía que saber pintura, escultura, etc. Comencé a tomar cursos y a practicar y practicar.

Comenzó a tomar cursos, ir a convenciones, intercambiar conocimiento. Fue a España a una convención y se acercó con un artista de body painting que posteriormente le dio tips y clases. Aprendió de los lobos de mar, maquillistas de la vieja escuela que, debido a las formas de hacer cine en México en el pasado, se sabían todos los trucazos para solucionar cualquier problema de maquillaje.

Thal ha trabajado en producciones como 600 millas de Gabriel Ripstein, Narcos y Bel Canto de Paul Witz, Sr. Ávila o James Bond (donde colaboraron más de 110 maquillistas). También tiene intereses alrededor de la escritura de guión para cine y teatro, por lo que hace tres años aplicó para una residencia en Islandia, para alejarse del caos y formas de chamba en México, que pueden llegar a ser muy exigentes y cansadas.

Así se dio un respiro de esta ciudad y estuvo tres meses del otro lado del charco. Durante dos de esos meses la pasó paseando en coche y acampando alrededor de la isla y el último mes en la residencia. Ahora vive y trabaja allá, pero regresa como parte de los talleristas que estarán en  Artist Community Hub.

Sobre esta iniciativa, nos cuenta que nació con el objetivo de crear contenido que no se enfocara en las mismas cosas; romper con los estereotipos sobre cómo debe de ser y verse el maquillaje y la figura del maquillista en el mundo. Ella colabora escribiendo para la plataforma digital y con ella se ha ido a lugares como el MonsterPalooza en L.A, donde tuvo la oportunidad de aprender mucho y de hacer la comparación entre la industria mexicana y extranjera.

Thal cree que en México (quién sabe por qué) este medio está muy escondido a propósito, que a la banda no le gusta compartir el conocimiento (como si les fueras a quitar la chamba). En cambió lo que ha podido observar en otros lados es que hay un intercambio constante de contenidos, que a la gente le gusta compartir la forma en la que hace las cosas y aprender otras formas de hacerlo.

Para ella, la importancia de The Artist Community radica en que está enfocada a la educación; no en vender productos (que aunque va implícito no es el interés primordial), si no en vender educación. En ofrecer talleres, workshops, cursos, etc. para que la gente pueda ampliar sus áreas y ser parte de la ENORME red laboral que existe ahorita en México.

Que se conozca que si distintos medios vienen a producir en México no es por la mano de obra barata, sino por la calidad de los artistas que trabajan en la industria que nada le quedan a deber a los del extranjero.

 

 

Finalmente, muy cursi, le preguntamos los consejos que podría dar hacia la banda interesada en ese medio, a lo que nos respondió que es muy muy importante ser humilde, respetuoso, aprender a respetar las jerarquías para poder aprender de los lobos de mar del maquillaje. Que al ser un medio donde es tan fácil ser superficial, ruidoso, dramático, protagónico… podamos ser sinceros.

No quiten el dedo del renglón, porque pueden tocar 50 puertas y les pueden decir que no, pero una de esas puertas podría ser la oportunidad de sus vidas.

Ella busca quitar el estigma del trabajo del maquillista. Dice que aunque “no estamos salvando al mundo, nosotros también transmitimos un mensaje, es una expresión artística, un medio de comunicación”. Que la educación es el medio para crear mejores maquillistas que puedan darle valor a su trabajo.

Thal Echeveste formará parte de la coordinación de maquillaje artístico de  Artist Community Hub y también dará un taller sobre lenguaje cinematográfico, donde se verán puntos como el funcionamiento y movimientos en el set de filmación. Puedes encontrar aquí toda la información.