Stephen O'Maley

Por si se perdieron el gran cierre de la Temporada316 con Stephen O’Maley como invitado de honor, aquí les dejamos una reseñita para que se den una idea de lo que vivimos en Sala Puebla con todos los detalles. Vaya que nos impresionó la maestría de los géneros varios que se presentaron. La vanguardia nacional e internacional se hizo notar en el foro. Nos hicieron vibrar y tener sensaciones que explotaron nuestros sentidos.

Fotos por: Paulina Lias
Una noche más en la ciudad de México sin lluvia nos esperaba; a unos pasos de la Glorieta Insurgentes, con las puertas abiertas, la Sala Puebla. Un foro más o menos amplio para que los invitados de honor del 316 pudieran demostrar lo mejor de sus dotes musicales. Al entrar nos pidieron que, por favor, evitáramos el uso de flash. Al ingresar, la sala se encontraba totalmente a oscuras y el escenario en penumbras.
En un conjunto armonioso, los Vyctoria y Julián Bonequi crearon un ensamble instrumental intenso. Nos narraron el poder de sus emociones sin necesidad de diálogo, en compañía la poderosa batería de Julián. Experimentamos un mundo caótico, estremecedor, armonioso y tenaz con su formidable interpretación de batería y voz. Entre la penumbra, luces opacas que iban del azul y al rojo, apenas nos permitían distinguir los rostros de los intérpretes. Los instrumentos de los Vyctoria, guitarra,  bajo y  violín, ayudaron a las percusiones de Bonequi para conectarnos a un mundo oscuro, pero lleno de paz.
Stephen O'Maley
Ya con la sangre excitada de emociones, subió al escenario la gran maestra Lori Goldston, violonchelista estadounidense, destacada por su estilo libre itinerante. Nos asombró con la ampliación de sus cuerdas y nos enamoró con la destreza que tiene para crear mundos diferentes a los que un violonchelo común nos puede aportar. Lori demostró una vez más que un instrumento siempre puede dar más, haciendo de su violonchelo un instrumento poderoso.
A pesar de la sencillez de nuestra querida Lori Goldston, hizo vibrar a toda la audiencia con la imponente armonía de sus cuerdas, lo que la ha llevado a colaborar con grandes bandas como Nirvana y  Black Cat Orchestra, entre otras  Fue un momento magistral de la mano de una genio musical.
Finalmente, en plena oscuridad de la sala, únicamente contamos con una imagen en movimiento con pequeños destellos blancos que dieron comienzo a la presentación del misterioso y oscuro Stephen O’Maley, nada más y nada medos que el fundador del drone metal.
No necesitó más que su guitarra para inundar la sala de enigma y plenitud toda la Sala Puebla. Nuestros sentidos se maximizaron al unisono de las enérgicas cuerdas de Stephen O’Maley que de momentos nos llenaron de paz, tranquilidad pero sin dejar de lado el potente sonido del drone metal. En la pista oscura y casi siniestra, los fans hallaron una conexión extrasensorial con el diestro músico para mostrarnos mundos salvajes y ocultos.
Fue una noche llena de sonidos experimentales. Sin duda fue una novedosa forma de vivir un concierto que nos atrapó; Stephen O’Maley  y compañía nos llevaron a aventurarnos a explorar más allá de nuestros sentidos y a conocer la música desde otro punto de vista. La gran destreza de todos los artistas del 316 expusieron la gran calidad de estos géneros experimentales, que más allá de la escena musical, han rebasado los estándares, que han explorado las demás expresiones artísticas como el cine y la escultura.
Con los vanguardistas de géneros experimentales culminó la Temporada316, que nos deja con un excelente sabor de boca, pero con muchas ganas de seguir siento testigos de la maestría que tienen los artistas de la escena que el 316Centro trae para nosotros. Esperamos más experiencias audiovisuales de gran calidad como la que vivimos en Sala Puebla y seguir celebrando la música hasta sus últimas consecuencias.