Ecofeministas latinoamericanas se enuncian desde el activismo ambiental, interés social que pone en riesgo la vida de cientos de personas que luchan por tener una mejor calidad del aire, agua limpia, alimentos saludables. Básicamente luchan un planeta en el cual puedan vivir las nuevas generaciones y demás seres con quienes se comparte la existencia.

De acuerdo con las investigaciones de Global Witness, México es el sexto país más riesgoso para ser defensor ambiental. En 2018 fueron registrados 14 homicidios; en lo que va del 2019 se han reconocido 13 homicidios en entidades donde se han pronunciado en contra de proyectos infraestructurales, hidroeléctricos y en defensa del territorio. Tal ha sido el caso de Oaxaca, Chiapas, Veracruz, Tabasco, Guerrero, Morelos y Puebla.

A nivel mundial las cosas no cambian tanto: comunidades originarias se han pronunciado por la vida desde sus formas congruentes de existencia desde hace miles de años y, a la par, han sido víctimas de un extractivismo que pone en riesgo su autonomía comunitaria.

Ecofeministas latinoamericanas, comunidades originarias encabezan la lucha por la vida

Aquí te presentamos a las 5 ecofeministas del momento que representan las luchas milenarias de sus pueblos.

1. Artemisa Barbosa Ribeiro

Brasileña que a sus 17 años encabeza el movimiento por la emancipación del territorio del pueblo Xakriabá, resistencia originaria que defiende la vida en el Amazonas desde su asentamiento en Minas Gerais. Desde 1695 el pueblo Xakriabá ha resistido combativamente el despojo de sus territorios por colonos portugueses con fines evangélicos. Actualmente 9,196 personas defienden las 22 aldeas y 4 subaldias al ser determinadas como “territorios baldíos” desde 1850.

Artemisa asistió al Congreso de Estados Unidos en el marco por la Cumbre del clima en Nueva York el pasado 21 de septiembre para exigir que el gobierno de ultraderecha de su país, encabezado por el líder mundial Jaír Bolsonaro, deje de destruir la vida en la Amazonía con los agronegocios y megaminería –acción que ha contaminado el agua de su comunidad– que su gobierno impulsa. Ellos mismos han ocasionado más de 72.843 indicios de incendios forestales incentivando una ‘política de desarrollo’.

2. María José Bejarano de Oliveira

Representante elegida por su comunidad para enunciarse por la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia. Con tan sólo 18 años de edad encara la desigual realidad que implica vivir a expensas de las decisiones políticas de quienes detentan el poder. Su discurso visibiliza el tan alto riesgo que implica ser activista ambiental indígena.

De acuerdo con Global Witness, en 2017 Brasil fue el país más letal para las comunidades indígenas: 57 muertes han sido ligadas al activismo que defiende los recursos natrurales por ecocidios de agronegocios. Los pueblos indígenas chiquitanos de Bolivia yacen en la sabana tropical en Santa Cruz. 36 comunidades originarias se extienden en la Amazonía, el Chaco y los Andes con una población de 145 653 498 personas en Bolivia y 498 en Brasil.

Pese a ello, 4 millones de hectáreas forestales han ardido los últimos meses en las tierras que Bejarano y la comunidad Chiquitana defienden sin que se haga la declaratoria de desastre nacional por parte del gobierno de su país.

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3. Militza Lízbeth Flaco Suira

Activista panameña que denuncia las deforestaciones rutinarias de su país para dar espacio a campos de ganado, agotando la tierra y destruyendo hábitats. Pese a que hoy en día el 25% del área total del país latinoamericano es protegida, continúan las prácticas agrícolas insostenibles. Lo peor es que las reforestaciones son realizadas con especies no nativas del país, lo cual no permite el impulso que requiere la naturaleza para autoregenerarse.

La joven panameña se enuncia afectada por la indiferencia social ante la crisis climática y, pese a ello, se muestra firme en la unión necesaria de activistas de toda posible procedencia, no únicamente indígenas.

82% de la biodiversidad del mundo es defendida por pueblos indígenas.

4. Sônia Bone Guajajara

Líder indígena con estudios en Enfermería, Letras y Educación especial. Es conocida también civilmente como Sônia Bone de Souza Silva Santos. Mujer originaria de la región más vulnerable de Brasil, Nordeste. En su apellido yace su pueblo: Guajajara/Tentehar (los campos de la Tierra Indígena Arariboia). En 2018, se convirtió en la primera mujer indígena en entrar a la contienda por la vicepresidencia de Brasil: “Por una candidatura indígena, anticapitalista y ecosocialista”.

Su acción política la ha llevado a dirigir importantes exigencias de acción del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Las movilizaciones a favor de la preservación del medio ambiente y visibilizar las fatales consecuencias detrás de la inacción ante la crisis climática en Conferencias Mundiales sobre el Clima (COP) han direccionado los ojos de las miradas mediáticas mundiales a los derechos de los pueblos indígenas y la preservación del territorio.

En 2015 recibió la Orden del Mérito Cultural de la presidenta Dilma Rousseff.

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5. Mujeres que luchan por el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional

De las muchas mujeres mexicanas ambientalistas vivas, cuyos nombres no están al alcance de una búsqueda de Google, existen las que encabezan la resistencia del EZLN, organización político libertaria que en 1994 se organizó mayoritariamente por indígenas tzeltal, tzotzil, chol, tojolabal y mam del estado de Chiapas en contra de las acciones extractivistas de proyectos de nación capitalistas.

Actualmente se suman a las acciones comunitarias que paren los mega proyectos de nación de la actual administración, como lo son: el Tren Maya, el plan para el Istmo de Tehuantepec, reforestaciones con fines mercantilistas, la entrada de mineras y grandes empresas de alimentos.

No pueden entender que nosotras queremos la libertad, no entienden que lo poco que hemos logrado es luchando sin que nadie nos lleve la cuenta, sin fotos, sin entrevistas, sin libros, sin consultas, sin encuestas, sin votaciones, sin museos y sin mentiras. – Enuncian desde el Enlace Zapatista.

 

“Todas las luchas son la misma lucha, una lucha por la vida”.

 

*Fotos e imágenes tomadas de Internet: créditos a quien corresponda.