Llegaba la noche del viernes nueve de agosto, el clima cedía ante una semana de lluvia continua. Mientras se acercaba la hora de que comenzara el concierto, los asistentes empezaban a entrar al Lunario. A las 08:00 el lugar ya estaba lleno, fue un sold out bastante notorio. Se escuchaban gritos de ¡Greta, Greta!, quien fue el acto previo a Marco Mares. Escuchamos cuatro canciones, dos de su nuevo material y dos ya conocidas.

El ánimo fue subiendo conforme pasaban el tiempo y la música; dieron las 09:00 pm. Esperamos 10 minutos y se escuchó “te quiero sin puntos ni mayúsculas…” Esto bastó para que todos comenzaran a gritar “¡Marco, Marco!”.

Empezó con “No sé decirte no”, una canción con mucho ritmo y que nos tuvo bailando desde el inicio. Podíamos ver la expresión de felicidad genuina de Marco, algo que se compartió entre todos en cuestión de segundos.

Las ganas de bailar siguieron con “Gris”, que tiene un ritmo que inevitablemente te hace moverte del lugar. En esta canción añadió un cover de “Uptown Funk” de Bruno Mars. Todos nos sentimos en una gran fiesta acompañados de una excelente banda y la voz de Marco Mares.

Gracias por estar acá, por dejar de hacer lo que tenían que hacer para poder estar aquí hoy.

“Mañana”, una canción de su primer EP, Para Ella, fue el soundtrack perfecto para una propuesta de matrimonio, cuya respuesta fue ¡sí! Marco invitó a la feliz pareja al escenario mientras cantaba “prometo amarte hoy, prometo amarte mañana”.

Entre un carrusel de emociones se cerraba el concierto con dos de sus canciones más queridas: “La Ola” con Nicole Zignago y “Flaquita”.

Así, entre aplausos, muchos gritos, mucho baile, y recordando la onda noventera, se cerraba el primer concierto de Marco Mares en el Lunario. Fue de esos conciertos en los que sales mucho más feliz de lo que llegas, cansado de tanto brincar y bailar, sin voz por tantos gritos, pero sabes que valieron la pena.

Fotos por David Barajas