Desde su presentación en el Ceremonia nos quedamos con sed de Bad Gyal. En el intervalo de su regreso a México sacó dos rolitas nuevas que fueron hints para saber cómo sería su nuevo show y ese tremendo flow que se traía.

Llegando a Galera el cuerpo de seguridad anunciaba una medida de precaución: “cuidado con no saltar mucho que los vecinos se enojan, pero recuerden el perreo está permitido”. Entre los outfits veíamos tenis de plataformas, cangureras en el pecho, mucha joyería de fantasía y prints de colores. Aún así todo muy cómodo para estar bailando toda la noche.

Dos cosas teníamos claras; la primera era que este show contaba con un dúo de bailarinas -¡Cabronsísimas, osea qué pedo lo rifadas!- y la segunda, que iba haber mucho perreo. Lo que no esperábamos era tanta mota y twerk al mismo tiempo.

Al ritmo del perreo viejito, Dj regiomontano MawBB hizo que empezáramos a sudar toda la garnacha de la semana, puro perreo hasta el piso con los clásicos del reggaetón, en lo que Alba terminaba de alistarse para darnos una noche de fantasía y perreke.

Bad Gyal prueba que se puede ser la más pacheca y al mismo tiempo tener una condición de atleta profesional: entre el twerk, dembow, reggaetón y perreo nuestros muslos se iban calentando. Nos fue echando sus rolas más prendidas como “Fiebre”, “Hookah”, “Santa María”. Cuando comenzó “Zorra”, su más reciente lanzamiento, empezó a sonar el coro -“Yo ya no estoy pa’ tu mierda”-y a retumbar en toda Galera para ir sanando los coras rotos al ritmo de la nueva líder del dancehall.

Nos ha quedado claro que el perreo puede ser una fusión de dancehall, perreo, trap; y Bad Gyal ha logrado tomar las características de cada uno para darnos un show del cual salimos bañadas en sudor.

¡Bad Gyal, la rompiste anoche, te esperamos pronto!

Un placer conocerte.