Musas Sonideras celebrará el próximo miércoles 17 de julio dos años de esfuerzo por poner en alto el papel de las mujeres en la cultura sonidera, quienes yacen en la invisibilización contracultural de este tipo de música nacida en los 90’s.

Marisol Mendoza, promotora cultural sonidera, se ha propuesto abrir espacios para que el público valore el trabajo de las mujeres sonideras en pos de una equidad de género en el ambiente sonidero.

Un sonidero es quien lleva música a quien lo necesita.

Así contesta la hija de Marisol cuando en la escuela sus compañeros le preguntan a qué se dedica:

Dinastía Duende, la cuna sonidera de la CDMX

La musa mayor, la activista de las sonideras, esa es Marisol Mendoza, quien desciende de una trayectoria de 44 años por parte de su padre, fundador de Sonido Duende. Desde su infancia le fue familiar el ambiente de los sonideros, donde la cumbia colombiana se acompañaba con acordeón e intervenciones de sonidos electrónicos de los DJ en su totalidad hombres.

Vengo de cuna sonidera, comencé a escribir crónicas de vivencias sonideras, grababa a las personas y a quienes tocaban para luego venderles el video, impensable hablar de mujeres sonideras en esos tiempos.

Había una visibilidad nula de mujeres sonideras, actualmente conozco en total 60 mujeres sonideras ubicadas en diversos estados de la República mexicana y EUA. Representamos menos del 1% dentro de los exponentes de la cumbia sonidera, mientras que sonideros hombres hay miles. Tan sólo en mi barrio de la Huichapan en la Tacuba hay 60 exponentes sonideros hombres.

La música es cultura, explica grandes aspectos sociales y Marisol lo sabe muy bien. Por ello se dio a la tarea de realizar una investigación a profundidad que resultó en el libro Sonideros de las aceras, véngase la gozadera, un registro de los aspectos sociales que ocasionaron y mantienen el movimiento sonidero en México. Confirma la musa mayor acerca de las formas en que estamos desaprendiendo las formas de pensar machistas, tanto hombres como mujeres.

Musas Sonideras, feminismo que se baila

El 19 de julio del 2017 nace oficialmente Musas Sonideras, el proyecto que impulsa Marisol Mendoza con la intención de visibilizar y dignificar el papel de las mujeres sonideras en México.

Cuatro años atrás, en 2015 ya se había formado el colectivo Sonideras de Corazón, desde donde se impulsó la creación final de este apoyo lleno de sororidad donde “la mujer de a lado no es mi competencia”, asegura la fundadora del proyecto.

Sonido la Morena, Lupita la Cigarrita, Sonido Batichica, Sonido la Dama, Abigail Sánchez Puebla –primer mujer transgénero: la mamasona dentro de la cultura sonidera– y muchas más mujeres logran llegar al Salón Candela, en la colonia Tabacalera. Esto gracias a la invitación por parte de Don Mauricio García, dueño del establecimiento, a que este grupo de decididas mujeres para que armen sus eventos y el público del lugar las comience a conocer. Ello consiguió visibilizar la existencia de las mujeres sonideras y el pago digno dentro de la escena.

No ha sido un camino fácil, hubo veces en que mi propio hermano, que lleva 25 años dentro de la escena sonidera, me decía: de aquí no sale un solo aparato, a ver quién te apoya.

Me motivan las chicas que van uniéndose al movimiento de uno de los oficios mexicanos que ha sacado a tantas familias adelante silenciosamente, porque de eso no se habla.

Segundo aniversario de Musas Sonideras en Salón Candela

Impulsar Musas Sonideras le ha permitido a Marisol descubrirse como una líder capaz de motivar a más mujeres que ahora son vistas y reciben un pago digno exponiendo su trabajo incluso en el Zócalo Capitalino de la CDMX.

He conseguido esa visibilidad que tanto buscaba y muchas experiencias más. Crecimiento humano en todos los sentidos, no solamente es generar un proyecto, sino conocer a las personas: vincularme, eso me llena mucho.

El próximo miércoles 17 de julio se cumplen dos años de estar al pie del cañón por hacerse espacio en una escena musical que existía tranquilamente de invisibilizar la expresión de las mujeres. Feminizar la música, tocar cumbia, salsa, sonidero… es esencial para disminuir cada vez más las brechas de desigualdad, escuchar el mundo a través de la música de una mujer sonidera.

Marisol se despide invitando a quienes nunca antes han ido a persignar la pista con Musas Sonideras:

Habrá variedad de música y estilos. Podemos poner peticiones, se la van a pasar bien.