MUSAS SONIDERAS


“Han sido dos años en resistencia y aquí seguimos, hay 60 sonideras entre México y EUA. 30 pertenecen al colectivo de Musas Sonideras”.

Foto por @creepy_in_wonderland

Así agradece Marisol Mendoza, la promotora cultural sonidera en la Ciudad de México, a quienes asistieron al segundo Aniversario de el proyecto a que cada vez más personas se suman: visibilizar la existencia de las mujeres dentro del ambiente sonidero.

Musas Sonideras, dos años de resistencia

A partir de las 4:00 p.m. luces de todos los colores iluminaban la pista del segundo piso del lugar que a tantas personas ha recibido para poder disfrutar un buen rato de baile.

Salón Candela es nuestra casa, le agradecemos al Señor Mauricio García, dueño del establecimiento, por ser la primer persona en creer en nosotras.

Llaman al escenario a quien por primera vez, hace dos años, permitiera a este grupo de talentosas mujeres presentarse para poner el ambiente en el salón de baile en la colonia Tabacalera, en el centro de la ciudad.

Mujeres provenientes de San Diego California, Chicago, San Luis Potosí, Toluca, San Lorenzo Amatitlan, Tultitlan, Ecatepec, Atzcapotzalco, El Rosario, Iztacalco, Tezcoco (Mujer Biónica) , Otumba y muchos lugares más suman el total de 30 musas sonideras. Todas ellas activas en este proyecto de empoderamiento femenino, la mitad del total de mujeres sonideras conocidas hasta el día de hoy.

Las mujeres también sabemos ganarnos el peso, no nada más los hombres. No podemos estar trabajando gratis sólo porque dicen que no hacemos sonidero como los hombres. Somos profesionales del sonidero,

Menciona Rosario Nava, la Dama Pérez, esposa del difunto Ariel Pérez, el Caballero de la Salsa. Nos comparte que a través del legado de ya 23 años dentro de la cultura sonidera se ha menospreciado el papel de la mujer sonidera y es tiempo de ponerle un alto.

*Puede interesarte leer la historia del colectivo en Musas Sonideras: hasta que la sororidad se haga costumbre

Salón Candela, cuna de Musas Sonideras

“Aquí está presente el movimiento femenil sonidero, bailarinas, promotoras, mujeres apoyando a mujeres: hasta que la sororidad se haga costumbre”.

Así lo dijo claramente y con lágrimas que se acumulaban por no derramarse en sus ojos la musa mayor, Marisol Mendoza, al recibir el reconocimiento por su activismo dentro de la cultura sonidera.

Globos de colores, saludos cordiales a todos los presentes, parejas de baile que solamente tomaban asiento para recobrar el aliento y tomar algo antes de regresar a la pista de baile. Atuendos propios para echar el baile se hicieron presentes por varios de los asistentes. Algunos llegaban solos, pero terminaban bailando con más de cinco parejas distintas porque a eso se va al sonidero: a bailar.

Marisol, Sol Solecita, Reina Rumba -primer sonidera trans- y las demás sonideras bajaron del escenario para bailar con los presentes, quienes muy contentos celebraron el logro que hasta ahora han conseguido. El momento del vals llegó y Marisol se miraba muy contenta de recibir tanto cariño de quienes reconocen que el camino que ha impulsado va a modificar en gran parte la percepción de la mujer sonidera.

Entender que la cultura sonidera es precisamente algo muy propio del mexicano que disfruta el baile. Escuchar sonidos musicales que motiven a cada parte de tu cuerpo a vibrar, a disfrutar de ese momento a mitad de semana, porque hace dos años Musas Sonideras decidieron que se abrirían lugar dentro de la escena.