Matt Kivel

Departamento, ese ya famoso bar ubicado en las inmediaciones de la colonia Roma, fue el sitio perfecto para que el cantante de indie folk, Matt Kivel, nos sorprendiera con un secret concert para la presentación de Last Night in America, su último material de estudio.

La voz de Matt Kivel, su presencia, su energía, es todo un enigma que sigo sin descifrar desde el día que lo vi. Escuchar folk no es mi hit pero por esa noche olvidé mi lugar cómodo y valió la pena.

Éramos un grupo de poco más de 50 personas admirando a un hombre y sus séquitos haciendo segunda en voces y guitarra.

La voz dulce y femenina de su acompañante le daba el matiz perfecto y los agudos necesarios para hipnotizarnos junto a los visuales que destacaban al fondo, llenos de estrellas para transportarnos a la intemperie.

Unos 30 minutos después, al cierre, Matt Kivel decidió hacerlo en solitario… hasta que todos lo acompañamos con aplausos al ritmo de su guitarra acústica y pequeños destellos de velas que eran el toque perfecto para esta noche bohemia.

Leí en una entrevista que dio a Filter, que su álbum habla de  “un sentimiento, te atrae. Es algo con lo que puedes vivir y tocar cada día en cualquier momento. Es suave, pero las emociones dentro de él son bastante fuertes y perdurables. Hay mucho espacio, tranquilidad y sutileza. Y después, en un parpadeo, termina”.

Pues justo así se sintió esa noche, como un sentimiento que nos atrajo como un imán, lo vivimos y casi lo tocamos en un espacio de tranquilidad y sutileza que terminó en un parpadeo.