Fotos y texto Nich
Sin que casi nadie supiera, hace unos meses ocurrían tensiones importantes entre dos napoleones de la vida nocturna gay. Ambos lograron encumbrar rápidamente un antro novato entre la escena de Zona Rosa. Cada fin de semana, la espera para entrar era larga. El lugar, lleno hasta reventar. Después de unos meses, y tras ser víctimas de su propio éxito, ambos reyes rompieron el acuerdo.

El exiliado fue David Alcantar, dj, productor, promotor y actual dueño de Rico Club, el antro que en meses logró dominar la vida nocturna gay chilanga y del perreo undergound.

Todo comenzó con fiestas por aquí y por allá. Algunas muy buenas -según unos-, otras no tanto.

¿Cómo un rey exiliado construye todo desde cero? Una alianza.

Mejor aún si es con reinas de la escena underground del perreo:

Rico fue el resultado de una plática en un  McDonalds. Estaban ahí David, Frida Díaz -mejor conocida como DJ Mataputos-, y Pat  Castellanos -DJ y creadora de Perreo Millenial-.

“Estábamos comiendo una hamburguesa y así se nos ocurrió” dice David. Una Big Mac  fue la inspiración para nombrar al señor de los congales, el must del perreo, la obvia  de la CDMX, el templo del chacal, la noche y la peda.

Pero regresemos a la historia. David, Frida y Pat  tenían una comunidad nutrida de seguidores, pero les faltaba el lugar.

Por suerte, unos meses atrás. “El Botas” una clásica y legendaria discoteca LGBT, por fin se jubiló y abandonó su icónico refugio en la calle Niza de Zona Rosa. Dieron con este sitio justo a tiempo. De repente Rico comenzaba a tomar forma.

Primero, fiestas con apenas 50 personas, quizá menos. Sólo operaban en un piso y la barra muchas veces estaba vacía.  Las fiestas, sin embargo, eran ambiciosas, nuevas. Había más espacio y el line up era maravilloso.

El éxito llegó solo. Los reyes estrenaban trono, el perreo y la jotería tenían una nueva capilla. Frida y Pat se enfocaban en el line up y en los talentos, David en la operación.  A veces los veías llegar con cara seria, pero rápidamente se conectaban y revivían detrás de la tornamesa.

Una nueva mezcla cultural surgió. Creyentes del neoperreo, y de rolas de DJ Rosa Pistola, Tomasa del Real y Ms Nina se congregaban en este sitio, pero además se mezclaban con la comunidad gay local.

Hoy Rico batalla con roces entre sus fieles seguidores  y nuevos adeptos heteros, sin embargo, surgió y se mantiene como uno de las espacios más inclusivos de la ciudad.

Terminamos con las fotos. David nos platica rumores, hechos y una que otra inventada.

Caminamos entre vacíos y silencios.  Qué diferente se ve de día. La basura se acumula en la entrada, montones de recibos estorban en la barra. Hay una botella de fabuloso pegosteosa y los baños son una pesadilla.

David luce cansado. Nos da un pequeño recorrido y nos cuenta que tiene que esperar al servicio de limpieza que contratan todos los días.

Rico se encuentra en Niza 45, Zona Rosa Centro Histórico. Los jueves son de perreo.