Marcela Viejo, ex vocalista de Quiero Club, lleva un par de años cocinando Pequeñas Profecías, un álbum lleno de desamor y obscuridad que nos muestra su nueva etapa musical.

¿Qué tan difícil es como mujer crecer en la industria musical? 

Yo creo que como mujer y como hombre –yo crecí en una banda mixta con muchos hombres que me han apoyado y no he tenido un problema por ser mujer– es una carrera que muchos empiezan con emoción y a la mitad del camino dicen “¿qué es esto?”.

Entonces los que seguimos ahí somos los que realmente no tenemos de otra, nacimos para eso.

El único problema que he sentido de ser mujer, es que la gente tiene poca credibilidad: me preguntan “¿quién te hizo las canciones?” “Las hice yo” – a veces no me creen.

Tienen prejuicios, creen que por ser mujer va a ser romántico, va a sonar el ukelele.

¿Cómo crees que ha evolucionado tu música desde que saliste de Quiero Club? 

Es muy diferente porque estoy en otra etapa, cuando empecé en Quiero Club fue hace más de 10 años y nunca había estado en un escenario mas que bailando danza.

Con Quiero fue una etapa explosiva de conocimiento, de aprendizaje, errores, éxitos repentinos, todo ese camino me llevó en el que estoy ahora y se refleja todo ese aprendizaje, y madurez.

Ahora estoy más entrada, estudiada, se nota que tengo una experiencia que antes no.

¿Cómo es tu relación con Carlos Ann?

Es maravillosa, Carlitos fue un gran regalo que me trajo la vida en el momento que más lo necesitaba y su trabajo es impresionante. Me entiende muchísimo, sabe quién soy, sabe quién quiero ser y proyectar.

En este disco me entendió tan bien que no mutiló mi esencia, sino la elevó a un nivel muy sofisticado y bien hecho. La relación es increíble y volvería a trabajar con él siempre.

¿Qué opinas del movimiento #MeToo?

Creo que es importante que esté pasando porque se estaba normalizado mucho la imagen de la groupie. 

Estaba muy normalizado que hubieran mujeres tras bambalinas. Hay una delgada línea entre el abuso y la groupie, porque ella también va y se pone y el otro también abusa; entonces sólo la víctima y el agresor son los que saben cómo sucedieron las cosas.

No juzgo ni señalo a nadie pero me parece bien que se hable y salga a la luz.

Monterrey está muy agringado, ¿con qué música creciste?

Sí totalmente, de hecho crecí con mucha influencia de música californiana: con Weezer, Beach Boys, Beastie Boys, Siouxie and the Banshees.

No conocía a Caifanes por ejemplo, cuando aquí ya era el boom. Café Tacuba a la fecha no conozco las canciones, sólo una o dos porque no me tocó. En donde yo vivía no se escuchaba pero ahora me encanta verlos en vivo.

¿Haz pensado en combinar la danza con la música?

No tanto, fíjate que es algo que dejé hace muchos años, esa fue otra etapa de mi vida, antes de Quiero Club, aunque lo lleve en la sangre porque eso ya no se quita, pero no soy una artista de coreografías. Me gusta la expresión más de drama o teatral, pero está bien bailar, entre más se baile mejor.

Recuerdo que tenían una marca (junto a Priscila), ¿sigues en ello?

Miss Mars, no ya no, justo por la música porque la moda también te exige demasiado tiempo.

El hecho de la producción, ir por las telas, los botones, los zippers. O hago música o hago ropa, no puedo hacer dos cosas por ahora. Me gustaría en algún momento retomar porque me apasiona mucho la moda, en la parte artística más que comercial.

¿Cómo surgió tu amistad de con Christian Jean (Reyno)?

Lo conozco de la música, hemos estado en varias campañas juntos, en varios conciertos; estuvimos con Dorian, nos invitaron a cantar, lo conozco de la música y nos seguimos viendo.

Creo que hay mucha química a pesar de que no nos vemos tanto pero cuando pasa nos caemos muy bien. Se me ocurrió invitarlo porque me encanta cómo canta, además creo que puede sumar mucho a las canciones.

¿Crees que tu carácter fuerte intimida a la gente?

Sí, toda la vida, desde la primaria me acusaban con la directora y yo no sabía ni por qué; niñas que ni sabía cómo se llamaban, pero es porque les imponía, se ponían nerviosas y ese el problema.

De pequeña no era mala pero hablaba más de la cuenta, y ya con los años he ido domando a la fiera interior. Todos los Viejo somos explosivos pero no malos, en la vida hay que tener carácter o si no todo el mundo te pasa por encima.

¿Cómo te va en el amor? 

Bien gracias (risas).

La verdad no soy una persona de muchas relaciones toda mi vida he sido muy solitaria y me gustó mucho. Siempre tuve muy claro lo que quería ser, no quería ser como mis papás y no porque fuera algo malo porque los amo, pero nunca me vi ahí en ese tipo de vida; matrimonio e hijos.

Siempre le saqué la vuelta a los novios al menos que fuera algo que valiera la pena, como ahora que tengo un novio que amo y adoro y vale mucho la pena y me la aviento, si no, no. 

¿Haz tenido alguna colaboración desafortunada?

No, nunca me ha pasado, siempre he tenido buen tino para invitar y colaborar con gente, siempre han sido experiencias divertidas, padres.

Tengo buen ojo, cuando yo invito a alguien es porque ya tuve esa química y sé que no me voy a arrepentir. 

La canción, “Déjame Construir” ¿tiene dedicatoria? 

Sí, es una historia real de una relación pasada, no podía salirme de ahí, teníamos años y años y ya no había nada pero seguíamos, ni me tomaba ni me soltaba.

Al final nos separamos pero nunca hablamos bien, es una persona que quiero mucho, pero nunca le dije que no era por mala onda sino que ya no le veía futuro. Entonces esa canción me ayudó a decirle todo lo que quería.

****

Marcela Viejo se presentará en el Foro Indie Rocks el próximo 28 de junio con su nuevo material Pequeñas Profecías de la mano de invitados sorpresa y aún puedes adquirir tus boletos en través de Boletia.