Los White Lies se presentaron en El Plaza Condesa en un acto que tuvo un sold out, que la banda esperaba, pues de hecho abrieron una segunda fecha para darle gusto a sus fans.

Fotos por Óscar Villanueva 

Afuera del recinto, aún con el humo y la humedad de la lluvia que terminaba, había gente tomando fotos de la marquesina, fumando y viendo parte de la mercancía que ofrecían los vendedores ambulantes.

Una vez dentro, nos encontramos con una fila enorme en barras, la gente estaba preparándose con cerveza mientras los técnicos seguían en el escenario. La luz se apagó y comenzó un ir y venir de canciones entre sus rolas más conocidas y las de su quinto álbum FIVE, un disco que demuestra la madurez de la agrupación y las “muchas cosas diferentes que tiene el álbum”, como nos mencionaron en la entrevista que tuvimos con ellos hace unos meses.

“Time to Give” fue la canción con la que abrieron, logrando que los espectadores se amontonaran hacia el escenario mientras se escuchaba al unísono “If you’ve got the mind to leave”. La energía de la banda se desató con Farewell to the Fairground”, que habla sobre la necesidad de salir de un lugar y que es parte de su primer disco To Lose My Life…

La primera canción que escuché de White Lies fue “There Goes Our Love Again”, quizá la coreografía sosa del videoclip y el ritmo de las guitarras a juego con la voz de Harry MacVeight me hipnotizaron, y sin duda deleitó al público con el juego de luces color rosa y azul del escenario. Siguiendo por la línea del desamor, “Is My Love Enough”  hizo acto de presencia con la pregunta en el aire: ¿debes irte cuando quieres a alguien?

White Lies tiene letras que cuestionan las relaciones, que hablan sobre el dolor de dejar a las personas que quieres, que hacen preguntas sobre el futuro cuando tomas una decisión y al ser un recorrido por sus cinco álbumes; “Getting Even”, “Unfinish Business” y “Hold back to your love” son las canciones que dejan en claro esto.

El calor del recinto se sentía y, contrario a otros eventos, las personas realmente no estaban tomando… se notaba entre la gente un rango de edad entre los veintitantos y los treinta, uno que otro señor perdido entre la multitud y muy pocos adolescentes.

Con unos beats ochenteros al estilo new wave, rifs duros y un teclado juguetón nos presentaron “Jo?”. Continuando con esta línea (y algo que me recordó por momentos a New Order) “Don’t Wanna Feel It All” hizo su trayecto por la indecisión del querer y no querer al mismo tiempo.

Las inseguridades de estar enamorado son una cosa a la que “Take It Out On Me” hace alusión y continúa con la descabellada confesión sobre la inocencia y la vida que tenemos hoy en día en “Never Alone”. Por eso, el siguiente tema encaja bien en la línea que siguieron, ya que “Big TV” propone esta idea sobre las relaciones y como una de las dos partes siempre quiere un poco más a la otra.

La energía de los espectadores mermaba, quizá el bochorno que cada vez era mayor, el lugar estaba repleto, no había mucho espacio. Quizá también fue la toxicidad del aire en la ciudad, pero “Death” tuvo la irónica incursión en el repertorio de la banda.

Durante el resto de la noche hubo gente llegando que sin dudarlo se reunían con el tumulto para cantar, bailar y brincar con una de las canciones más coreadas de la noche “Tokio”, seguida por “To lose my mind” y “Change”, antes de tomarnos un pequeño respiro de dos minutos.

Toda las canciones del quinto álbum de la agrupación reflejan una transición de los diez años de White Lies, además de mantener su esencia y estilo único. Tomaron elementos que no son usuales en ellos y que convierten sus canciones en un viaje sonoro ecléctico, emotivo e intenso, como en “Fire And Wings”.

Las luces se apagaron con el agradecimiento de Harry y los potentes rifs de “Bigger Than Us”, una de las canciones más representativas de la banda y la elegida para cerrar el espectáculo, en donde coreamos durísimo “I don’t want you to hold me, I want you to pray, ‘Cause it’s bigger than us…”

El concierto terminó relativamente temprano, cosa que se agradece con esto de que uno debe estar tanto tiempo expuesto al aire contaminado. Y a quienes vayan este fin a Pulso GNP, les prometemos que los White Lies serán un espectáculo increíble.