Fotos: Ocesa / José Jorge Carreón.

El Corona Capital de noviembre de 2018 parece, medianamente, lejano. Desde entonces, los conciertos en la capital no dan tregua, nos envuelven, nos arrastran y al mismo tiempo dan vida a este monstruo de ciudad.

Con todo y el ahogo que nos consume los últimos cuatro días, los chilangos nos negamos a morir o más bien, preferimos morir con ritmo y un poco de estilo. Así, el remolino musical nos permite sobrellevar jornadas estresantes y decoloradas (ok, podríamos estar exagerando…), por lo que es justo y necesario hablar de la presentación que Tom Rowlands y Ed Simons ofrecieron la noche del 12 de mayo en el Pepsi Center.

 

176 días después…

Seguimos con algunas memorias frescas de la pasada edición del Corona Capital 2018, que trajo de regreso al duo británico después de 7 años de no venir a este lado del mundo.

Toda esa energía que logra que nos desconectemos y despeguemos los pies para bailar casi involuntariamente, nos hizo creer que podemos ser infinitos, pues su música tiene un efecto magnético que se nos pega en un efecto que dura hasta que nuestras rodillas nos hagan recordar que ya no somos esos jóvenes que escuchaban el Dig Your Own Hole en 1997 ó cualquier otro disco que hayan lanzado los Chemical. La música que hacen Rowlands y Simons envejece bien, nosotros, quizás, no tanto.

Como sea, tanto el público como ellos (los Chemical Brothers) estaban en una especie de ceremonia en el que era dar todo sin reservarse nada…y así sucedió durante ciento veinte minutos: un trance musical nos hacia desear que no se terminara, que se extendiera hasta olvidar que en unas horas sería lunes de nuevo.

Estábamos ahí, aislados de lo que pasaba afuera, como causa natural de las luces y visuales presentes en todo momento. Con cada cambio de ritmo, llegaban gritos eufóricos, baile y emociones desbordadas, porque en realidad no sabemos si habrá que esperar otros chingo de años para que regresen a nuestro país.

En un flujo constante, pudimos bailar “Free Yourself”, “Swoon, Star Guitar”, “Hoops”, “Get Up On Like This”, “Dig Your Own Hole” y una de las inesperadas, “Wide Open”, con las que nos han robado el momento, esto se ha grabado en nuestros ojos y en todo lo que somos, porque nos han dado un viaje de rewind de lo mejor que los 90’s nos pudo dejar.

Así, arremolinados en un estado de éxtasis, eludíamos el cansancio que sentiríamos al sonar el despertador, pero con la sensación de haber experimentado la estética retro futurista que si bien ya habíamos visto en noviembre del años pasado, la vivimos como si hubiera sido la primera vez. The Chemical Brothers nos regaló, una vez más, música que nos da vida.

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