PulsoGNP, regresaste a Querétaro con una fuerza impresionante.

Porque además del exquisito cartel que nos presentaste para enamorarnos, tu nueva distribución con cuatro escenarios – Vivir es Increíble, Centro, Casa Bacardí y Pulso- ayudó a completar esta nueva experiencia llena de música chingona, baile y, claro, alcohol.

Fotos por  Cosette

 

Vamos a iniciar este recorrido…

Justo cuando cruzamos la entrada sonaron los primeros acordes de “El no lugar”, una rolita con unos toques poperos que de inmediato trajo a nuestra cabeza el nombre de Barco. Estos chavos de Argentina que nos contagiaron un buen rato de su energía.

 

El tiempo avanzó súper rápido. De un momento a otro ya tocaba Little Jesus. Un buen de banda jaló a su presentación. Y la verdad no nos decepcionaron.

Abrieron con rolas nuevas y poco a poco nos regresaron al pasado. “La Magia” hizo explotar a todos con el baile. “Azul” causó sensaciones únicas en los presentes que no dejaban de brincar y cantar. Se nos fueron con “TQM”.

En Casa Bacardí nuestro querido Siddartha nos abrió los brazos. Con su música uno es capaz de sentir miles de emociones. Llegamos justo cuando nos cantaba “Náufrago” ¡qué hermoso sonó en vivo!

¿Se acuerdan de “El chico”? Esa rola te hace sentir una nostalgia cabrona por todo la letra y escucharla en vivo fue de las mejores experiencias. Al despedirse nos hizo sentir “Únicos” y el público fiel estuvo ahí para acompañarlo cantando.

“Porque ya no puedo decirte que te amo, mi mente está con otro ser humano…”

Llegamos en el crudo momento que Camilo Séptimo cantó esta rola. Eso de andar cante y cante a nosotras se nos da muy bien y fue ahí cuando nos detuvimos a pensar que tienen una rola perfecta para decirle adiós a alguien… ¿A quién se la han dedicado?

¡Wolfmother, qué pedo con la calidad de show! Les juramos que estuvo con madre. “Woman” abrió la pista para el slam y los empujones estuvieron a la orden del día. Cartones vasos de cheve, lentes y gorras volavan por el aire.

Tragamos un chingo de tierra y tuvimos que aplicar el “brinca o muere” para sobrevivir, pero valió totalmente la pena. “Joker And The Thief” sonó cabrón, les juro que la banda se veía feliz de la respuesta del público. Ya saben, los mexicanos siendo chingones como siempre.

“Que el amor es temporal, que todo se puede acabar…”

Así sonó la apertura de los legendarios y fregones de Caifanes. Nos quedamos muy poco a escucharlos, pero lo suficiente para comprobar que sus rolas se cantarán eternamente.

“El aplauso es para ti raza”

¿Adivinen a quién visitamos enseguida?

¿Lo tienen? Sí, a su Majestad Imperial, Silverio. El momento más bizarro lo compartió él. Qué bien le quedó, bailamos como el perro y lo vimos con ese calzoncito rojo levanta pasiones. Gozamos cada minuto de su set.

El momento estelar llegó. Interpol subió al escenario y nos conquistó. Además, la carita bonita de Paul Banks irradiaba felicidad de ver la respuesta a sus propuesta. Obvio los amamos un montón en México. Nos hicieron recordar lo bello que se escucha “C’mere”, nos llevaron por “Slow hands”, “Evil”, “Rest My Chemestry”. “The Rover”, que presentaron en la CDMX, “If You Really Love Nothing” y cerraron con “Roland”. Qué joya escucharlos en vivo.

Para Interpol es muy importante tocar en México.

¡Amigos, sobrevivimos! Todos en el Antiguo Aeropuerto nos levantamos cuando supimos que Mi Banda el Mexicano estaba en Casa Bacardí. Fue increíble ver cómo se acercaron algunos mientras bailaban al ritmo de la tecno cumbia. Todos nos sabíamos “Ramito de Violetas” y fue nuestra oportunidad para cantar y bailar.

Tuvimos que despedirnos de la segunda edición de este bello Pulso, pero sabemos que también los tendremos para el 2020 y estamos seguras que nos van a sorprender.