En el boom de las películas de superhéroes llega a los cines Hijo de la oscuridad, una nueva propuesta escrita por Brian y Mark Gunn y producida por James Gunn (Guardianes de la Galaxia).

Hijo de la oscuridad cuenta la historia del matrimonio Breyer, cuyo mayor deseo es tener un hijo. Una noche, cerca de su casa, cae lo que parece ser un meteorito, sin embargo, apenas se acercan descubren que es un bebé. Emocionados deciden criarlo como si fuera un hijo al que adoptaron y lo llaman Brandon.

Cuando Brandon crece y entra en la pubertad se da cuenta que tiene superpoderes: visión de rayos láser, vuela, superfuerza y nada de la Tierra puede lastimarlo. Hasta este punto la historia suena familiar, podría tratarse de un nuevo Superman. Sin embargo, desde que el filme comienza el espectador se da cuenta de que algo extraño y macabro sucede.

Un día Brandon se percata de que no es un terrícola y que posee habilidades que lo hacen superior a los humanos, y en lugar de enfocarse en hacer el bien, empieza a destruir para apoderarse del mundo.

Este twist de las historias tradicionales de superhéroes, la hace una cinta interesante. Resulta lógico pensar que una criatura que viene del espacio no necesariamente tendría que enamorarse de la humanidad y salvarla a toda costa. La maldad injustificada de Brandon Brightburn es equivalente a la bondad injustificada de Superman.

El filme combina los géneros de terror y superhéroes a la perfección, aunque el suspenso y el miedo predominan. Esto resulta relevante pues James Gunn ha incursionado en ambos géneros, gracias a El amanecer de los muertos y Guardianes de la galaxia.

A diferencia de las películas de terror tradicionales, en este filme se usan distintos escenarios, parecido a lo que sucede en las de superhéroes. Es decir, aparecen varias casas, un granero, una cafetería, una escuela y cada lugar es igual de importante para la trama.

Por otro lado, resulta relevante que las tomas hacia Brandon sean distintas que las que se usan en las películas de Superman. Es decir, tienen los mismos poderes, pero a Superman se le puede ver de cerca mientras vuela, con tomas cerradas, lo que provoca esperanza y tranquilidad. Por otra parte, a Brandon Brightburn no se le enfoca mientras vuela, sólo se utilizan tomas abiertas y apenas se puede ver qué es lo que pasa, esto provoca miedo y angustia.

En Hijo de la oscuridad se ve la inspiración de un filme como Halloween de 1978, empezando por el nombre de Brandon Breyer, que fonológicamente recuerda al famoso Michael Myers. Además, al igual que el filme de los años 70, esta nueva cinta esta llena de escenas en las Brandon observa y acecha a sus víctimas.

La película es protagonizada por Elizabeth Banks (Notas perfectas), David Denman (La Oficina) y Jackson A. Dunn (Glow). Los tres actores hacen un buen trabajo interpretando a la familia Breyer. Banks y Denman realmente encarnan a una pareja que ama incondicionalmente a su hijo hasta que comienza a darles miedo. Por otro lado, Dunn personifica a una criatura macabra con cara y cuerpo de niño.

Hijo de la oscuridad es una buena apuesta en este nuevo género fusión. Al final se plantea la posibilidad de crear una nueva franquicia de seres malignos, sin ningún motivo aparente, con poderes extraordinarios. La falta de un héroe que salve la situación inclina la balanza al lado maligno, ¿por qué necesariamente por cada villano debe existir un héroe y viceversa?