Jueves 16 de mayo. Todavía cae un poco de lluvia contaminada en la CDMX pero eso no impidió que el público de Cúpido llegara temprano. Casi van a dar las 11 de la noche y no han abierto puertas de Galera. La fila llega a mitad de la calle pero no parece preocuparle a nadie. Ese Kosako azul de 2 litros no se va acabar solo.

Cupido debe ser el proyecto que representa nuestro 2019 y están por confirmarlo en su presentación. Estos cuates son música del futuro. Abrieron las puertas y rapidísimo empezamos a entrar todos. Yo todavía no lograba pasar la puerta cuando el concierto comenzó.

El show fue sold out desde días antes lo cual, es sorpresivo tomando en cuenta que la banda no lleva más de un año tocando juntos y que era algo que ni ellos mismos tenían planeado.

Apenas empezaron a sonar los primeros acordes de “U know” la chaviza ya estaba loca por la banda conformada por Pimp Flaco y Solo Astra. El venue estaba más abarrotado que La Comer en Miércoles de Plaza pero era lo de menos. Siguió “El Tiempo es Oro” la rola que tienen con el gran Lucca Bocci, el único artista que convenció a la banda para hacer un ft en Préstame un sentimiento, su disco debút. 

Estos cuates apuestan 100% por lo “no géneros”. No solamente son pop con auto-tune o una boy band de trap. Cupido funciona perfecto para representar la música hiberoamericána que también puede ser amorosa y super cursi, sin llegar al ritmo de los boleros de Manzanero.

Pimp es un ser bastante pacífico. Siempre se muestra alegre, como si estuviera pacheco pero sin estar sedado. “¿Quieren alguna del Flaco? a mi… ME DA IGUAL”. La mejor sorpresa de la noche estaba por suceder.

“Nosotros no creemos en los géneros, esas etiquetas las han puesto los periodistas y no tenemos porque atenernos a eso”. Eso me dijo uno de los integrantes de Solo Astra alguna vez y hoy, estaba más que claro.

¡TOCARON “ME DA IGUAL” EN ROCK!

Todo comenzó normal pero a la mitad de la canción el micrófono comenzó a hacer un ruido extraño. Pararon la rola y cuando continuaron: ¡poom! sonaba la batería súper potente y unos tremendos guitarrazos tipo The Strokes en sus mejores tiempos. A esto le siguió “Laberinto de amor” que igual todo mundo coreamos hasta el cansancio.

Hace tiempo que no me emocionaba tanto en un concierto. Obvio Cúpido se echó todo su primer EP. No sabes mentir y para terminar, le dedicaron “Autoestíma” a nuestros papás:

“Mi papá y mi mamá me hicieron la cara demasiado bien. La gente linda como yo no suele caer bien. Ser tan guapo no es tan guay como los feos creen”.

Cúpido es, sin duda, una banda del futuro. Que, ni de pedo, se va a encuadrar en algún tipo de sonido y género. Estos cuates están muy puestos a experimentar y está bien. Los estereotipos y etiquetas dejaron de ser importantes en el siglo pasado.