Para los amantes de las comedias románticas juveniles, Netflix lanzó La cita perfecta. Esta cinta cuenta la historia de Brooks Rattigan, un joven de 18 años que sueña con entrar a la Universidad de Yale, pero no tiene dinero. Por esta razón desarrolla, junto a su mejor amigo, una app donde ofrece sus servicios como la cita perfecta.

A lo largo de todo el filme Brooks tiene distintas citas: va a un rodeo, pretende ser un novio odioso, pasea con una abuelita, asiste a bailes escolares, exposiciones de arte, y siempre resulta ser el chico ideal. El problema es que se esconde tras estos personajes y no tiene claro quién es realmente, por lo que hacer el ensayo para aplicar a Yale se vuelve complicado. Con la ayuda de Celia, la primera cita pagada de Brooks, este deberá descubrir quién es y cuáles son sus verdaderos sueños.

La película es protagonizada por Noah Centineo (A todos los chicos de los que me enamoré) y Laura Marano (Austin y Ally). Ambos muestran buena química, por lo que la pareja funciona. Centineo ha interpretado a varios galanes juveniles para Netflix y el papel le queda: es carismático, tiene encanto y es atractivo.

La cinta es entretenida y para los amantes de las “teen Rom-Coms” funciona. Sin embargo, el guión es predecible y no ofrece nada original. Además se utilizan ciertas líneas temáticas que no terminan de desarrollarse, por lo que se siente inconclusa.

Por ejemplo, Brooks es criado por su padre, pues su mamá los abandonó. Es evidente que esta situación le afecta en su forma de ser y de relacionarse, pero a lo largo de todo el filme no hay una verdadera catarsis. Por otra parte, el protagonista muestra que sus deseos por entrar a Yale, van más allá de lo académico, es una especie de huída, pero nunca se termina de desarrollar este punto.

Asimismo, aparece el personaje de Shelby, interpretado por Camila Mendes (Riverdale), una joven hermosa, inteligente, rica, quien pronto se convierte en la chica soñada de Brooks. Sin embargo, el personaje se ve forzado, nunca adquiere la relevancia que podría y se queda como un pequeño obstáculo que tiene que atravesar la relación entre Celia y Brooks. Un punto a favor es que Shelby no resulta ser la típica mala de la historia, al contrario, es la chica perfecta pero no para Brooks.

La película cumple con entretener al espectador, sin embargo no es una cinta que se quiera ver en más de una ocasión, como sucede con algunas comedias románticas. Es un filme que funciona una sola vez, pues no aporta algo novedoso, el pretexto de la app de citas es poco llamativo. No obstante, la dupla Netflix-Centineo demuestra, de nueva cuenta, que en el mundo de las Rom-Coms juveniles tienen una fórmula ganadora.