Fotos Keni Lo 

Esta es una crónica con visión particular y subjetiva de alguien cuya vida ha estado llena de conciertos. Tantos han sido que, estos #20AñosVL19, fueron mortales. Al parecer, con 70 años, aquí narro mi experiencia.

PD: Ya no entiendo a la chaviza, y eso que sigo siendo de la chaviza.)

Aún no llegaba al Foro Sol y ya me dolían las piernas. -Corre, sube escaleras, baja escaleras, esquiva a los mil revendedores. Corre más, ya casi empieza Fermín IV- me decía a mí misma. Al fin llegué, al fin regresó Fermín.

Tras varios años de silencio, está aquí otra vez, cantando “Comprendes Mendes”. Cuánta nostalgia. ¿No les pasa que escuchan una canción y ven el video oficial dentro de su cabeza? Entre danzón, hip-hop y varios invitados, Fermín logró dar su mensaje de protesta.

El día uno apenas comenzaba. En la Carpa Intolerante ya estaba Cirse. Sólo escuché “Ciudad de pobres corazones”, un cover de Fito Páez. El Foro Sol aún no parecía concurrido. La caminata todavía era fácil. Sin cansancio, pero sí con muchas cosas que hacer. El camino inundado de posibilidades gastronómicas. Ahora venden fruta y hay un OXXOs dentro del festival. Micheladas y mezcal, whisky y varias cervezas.

¿Tacos de canasta y sopas instantáneas? Sí. También. Esta parte del Vive Latino huele a comida y se escucha a nostalgia.

Ximena Sariñana desde la primera fila. “Se ve preciosa”, pensé. Luego hice cuentas: “¿Cuántos años tendrá? Se ve igual”. “¿Los años no pasan en las personas famosas?” La misma voz y la misma sonrisa de toda la vida. Un outfit de galaxia púrpura en combinación con su cabello mitad púrpura también.

26 morras bailando sus canciones; alineadas y también sonriendo. A mí que no conozco muchas canciones, me contagiaron la alegría; comencé a bailar también. “Lo bailado nadie te lo quita”, diría una de sus canciones.


Enunciar el nombre de cada bailarina e integrante de su banda me pareció importante: reconoció la labor femenina; también agradeció la participación de Girl Ultra. Visuales coloridos y llenos de #girlpower, el escenario adornado con inflables y un ambiente lleno de admiración; así fue la presentación de Ximena en los #20AñosVL19

Intenté ver a LP: no pude. Intenté ver a División Minúscula: me perdí. Lo logré hasta Hello Seahorse! y fue gracias a Denise Gutiérrez que noté algo: #MareaVerdeEnElVive llegó a los músicos: Meme del Real, Sabo Romo, Ximena Sariñana, Miranda!, Sergio Arau y muchos asistentes más portaban el pañuelo verde a favor del aborto legal.


Antes de que terminara Hello Seahorse!, Liquits estaba iniciando en el escenario de a lado. Iniciando el final*

☹ Lamentablemente, esa presentación será la última. Liquits anunció su retiro de la música.

La noche había caído sobre el Vive Latino. Mucha gente estuvo ahí para ver el adiós, incluídos 2/4 integrantes de Café Tacvba para interpretar “Desde que”.

A pesar de ser el final, todos se veían felices; bailaban y cantaban. Unos sentados, otros parados, pero todos recordando aquellos años del “eso te pasa por fumar mota” con el “Oso Carpintero” – quien por cierto no podía faltar en el escenario. “Chícharos mágicos” fue su última canción. Muchos celulares grabando.


Mientras eso sucedía, Fobia ya estaba en el escenario principal. Alcancé dos canciones, “Microbito” una de ellas. Era imposible caminar. Demasiada gente. Muchos empujones.

No dudo que Paco Huidobro se llevó la noche. Eran pasadas las nueve y ya había personas tiradas en el pasto. Cansancio y alcohol en conjunto tumban a cualquiera.

Benditos pastos, gracias por estar ahí.


Luego vendría el ritual: Santa Sabina con sonido en cuatro puntos. Rita parecía cantar detrás del oído derecho de cada uno de los asistentes, y luego detrás del izquierdo.

El sonido de la batería rebotaba en cada lado de igual manera. Y luego el coro… ¡Por Dios, el coro! Si la muerte llegaba en ese instante, quizás no me daría cuenta.

El aire fluía entre las personas, el cielo oscuro y los invitados espectaculares. Rubén Albarrán y Alfonso André, entre ellos. Muchos agradecimientos y sobre todo al universo por hacernos coincidir.

El homenaje a quienes no están más: Rita y Julio.


Mientras Caifanes llenaba el escenario principal, Miranda! ofreció uno de mis actos favoritos en todo el festival. Baile, muchos besos entre el público, gritos y más baile.

La carpa abarrotada y ellos rojos hasta el cabello. Hermosas canciones y grandes éxitos. Justo a lado, Foals casi comenzaba. Igual de lleno. A lo lejos aún se escuchaba Miranda! y entonces, la mayoría comenzó a cantar La guitarra de Lolo.


Con el público ya enfiestado, Foals hizo su aparición en lo que sería la penúltima presentación en ese escenario. El día estaba terminando, pero aún permanecían las sonrisas. “¿Qué onda, México?”, saludó Yannis Philippakis.

A los cinco minutos, yo, sin ser fan, ya estaba bailando. Por primera vez en la noche, sentí el piso vibrar por las personas saltando.


Entre El Parque, los Momentos Indio con bandas buenísimas, la Carpa Casa Comedy y la Lucha Libre AAA, el tiempo se agotó. Ya no sabías a dónde correr. Fue en estos #20AñosVL19 que lamenté no poder dividirme y correr más rápido.

Vi el show de luces entre una ecléctica mezcla de música al fondo: Queen, Luis Miguel y Los Ángeles Azules. Un espectacular cierre del escenario principal después de Ska-P.


Un par de canciones de Nach me hicieron notar su agradecimiento con México. El rapero español se percibía feliz de estar ahí. Su público igual. Afortunados ambos que pudieron encontrarse.

Por último, Intocable. Lo único que esperé todo el día y no llegué. Las mareas de gente hicieron imposible que cantara “¿Y todo para qué?”. Entre los que se iban y los que veníamos, los empujones (y las peleas) no se hicieron esperar.

De esta edición de Vive Latino destaco la seguridad, la diversidad y la abundancia de todo. Muchas actividades, mucha comida, muchas bebidas, muchos policías. Y, sobre todo, mucha música y muchos encuentros amigables. Sigue el día 2.
Felices 20 años, Vive Latino. Que vengan muchos más. Ojalá nos veamos en 2020.