Fotos Indira García , Emiliano Ornelas y Oscar VIllanueva. 

Esta entrevista es parte de los talentos de circuito de arte morelense que formaron parte del Circuito de Arte de Bahidorá. #BahidoráxMorelos. 

Este año nos clavamos mucho en el Circuito de Arte de Bahidorá. Es el segundo año en donde a la música la acompañan estímulos y mensajes visuales: el Carnaval seleccionó sólo a artistas morelenses y nos clavamos en las chavas – Lua Rivera, la primera con Flux. 

“La naturaleza la usaba como un lugar para recargarme de creatividad, para despejarme, no lo había contemplado como un lugar para trabajar, hasta después. Antes trabajaba más con el arte urbano. Trabajar con la naturaleza requiere otro tipo de plataformas, Bahidorá me gusta porque tiene todo este espacio gigante porque puedes experimentar con el espacio, sino con la interacción con el público”.

La verdad Flux se llevó nuestros ojos y corazón. Representa un río colorido (Lua se apegó a la gama de colores de Bahidorá).

Esta pieza le tomó seis meses, cuatro de planeación y dos de creación. Más o menos tejió 6 metros cuadrados al día.

“Es un rollo como de laboratorio. Fluctúa en color forma y siempre se está adaptando al espacio. Incluso cuando se mueve el aire o hay tensión, se calibra sola. O sea, los tensores que le pusimos son corredizos. Entonces si alguien toca una cuerda se mueve todo, pero se reajusta”.

¿Qué materiales usó?
• 2 redes de pescar de monofilamento
• Listones hechos a mano de organza
• 15 rollos de tela (cada rollo tiene alrededor de 50 metros)

De la creación a la instalación: Lua nos contó que Flux pesa más o menos como un hombre adulto. Que en su casa se veía inmenso, (y la neta) Bahidorá lo absorbió de árbol a árbol. “La naturaleza te cambia la obra” – nos decía.

“Me gustaría que pudieran alcanzar a tocarla, que pudieran desplazarse en el espacio para poderla ver de diferentes ángulos. Me gustaría que la pieza, más que con el público, tuviera una interacción más con el espacio, con el aire, con los reflejos”.


“Quería hacer una pieza que no fuera siempre la misma cada vez que la instalo. Hice una pieza flexible para que se adaptara al lugar”. – Nada dura para siempre, así cerraba para terminar con un dato curioso.

“No quería que me variara la gama de colores, y entonces conseguir los rollos de tela fue lo más difícil”.