Texto por Vania Castaños

El chico muerto no es sólo un número más. En el velorio había mucha gente que no tenía idea de hasta dónde podían llegar sus memes o las frases chistosas en sus estados depresivos. Él es un caso cercano. Se ahorcó, se dio un tiro, se atascó de pastillas, se cortó las venas, se aventó de un puente, no sé… la decisión que haya tomado, seguro le dolió menos que lo que sufría en vida.

Manuel es uno de los primeros. No me da gusto aceptarlo, ni predecirlo, pero muchos de mis conocidos podrían terminar suicidándose. Lo dicen las estadísticas. A diferencia de otros recursos, los problemas mentales no escasean y nadie nos dice cómo enfrentarlo.

La depresión mata a más personas que las drogas y nadie marcha por eso. A muchos les vale madre la salud mental.

En México se suicidan 17 personas al día y es obvio: la economía está en crisis, la delincuencia es creciente. Los valores se están perdiendo, banalizando. Los criminales libres y muchos civiles encerrados. La insuficiencia de agua, la falta de trabajo, los malos hábitos, la educación limitada, la pésima calidad del aire, la poca empatía…

Es utópico pensar que nuestra paz depende sólo de nosotros, pero ¿cómo chingada madre podemos estar bien si, por lo menos en México, ya nos toca ver muertos como baches en invierno? Además, sólo el 30% de los mexicanos no se echa una una cubita o una chela el fin de semana y cada vez es más común que “tu primo” se fume un porrito de marihuana, por lo menos.

Cuando crecemos nos enseñan a lavarnos la boca y bañarnos bien. A estar físicamente saludables. Hidratar nuestro cuerpo, a vernos bien; arreglar nuestro cabello, nuestra salud del cuerpo, pero olvidan contarnos que la mente también es importante. Y así, un día un conocido se suicida y entendemos que nuestro bienestar psicológico peligra.

La Organización Mundial de la Salud establece que la mayor causa de muerte entre jóvenes de 15 a 29 años es el suicidio. Y qué cabrón que no le pongamos atención o que sigamos creyendo que quien está sufriendo de esto, lo hace por “llamar la atención” (la banalización de este problema está de moda).

¡Wey! La depresión es tan peligrosa como manejar pedo o meterte cualquier droga. Paren el mame.

La gente bien no va al psicólogo, ni tiene issues mentales. En los medios de comunicación siempre hay gente sonriendo, en publicidad pura carita teniendo el mejor día de sus vidas. Parecería que la química cerebral de todos los seres humanos es perfecta, pero no.

Y es que, nos lo dijeron en primaria pero después lo olvidamos: nuestro estado de ánimo depende de las sustancias que nosotros producimos en nuestro cerebro ya sea con acciones saludables o destructivas; como una aburrida caminata o una rica y sabrosa peda con drogas incluidas.

Hay cosas que controlamos pero hay situaciones exteriores que nos afectan, como: si fuiste una de las casi 9mil víctimas de asalto en 2018; lo más seguro es que presentes estrés postraumático. Entonces por más que trates de olvidar a ese hdp, tu cerebro tiene un retroceso mental y cada que re-experimentes lo sucedido, vas a “notar” o “explotar” tu trastorno emocional y seguramente vas a pasarla mal.

Esto funciona igual, pero con consecuencias más leves, si la violencia no fue directa hacia ti pero la viste en la televisión, fotografías en internet, en la calle o donde sea.

Son tres situaciones hipotéticas que seguramente, no le van bien a nuestra salud mental (violencia, drogas y alcohol). Y todavía queremos jugarle al verga con relaciones tóxicas, malos hábitos, ambientes contaminados, etc.

Dale una pimpeadita a tu cabeza, ve a terapia. Tu renovada manera de percibir las cosas va a ser mejor. Produce más dopamina comiendo plátanos, semillas, chocolates, té verde, arándanos y frutos secos. Bájale a tu estrés potencializando la serotonina: métete a clases de baile, pintura. Escucha más música, busca tu lado más creativo. Duerme bien y aléjate un tiempo razonable de los aparatos electrónicos. La vida está sucediendo afuera de las pantallas y cuidarnos más como personas ya debería ser prioridad.

Nuestro alrededor no la está pasando bien. Ojalá se pusiera más de moda la salud mental. Por eso, vamos haciendo algo mas que compartir puros memes y pensar que eso es cool. Vamos a acompañarnos para generar un cambio en las estadísticas. Hay que buscar ayuda profesional, por algo se empieza:

Línea de atención psicológica UNAM

Línea UAM de Apoyo Psicológico por Teléfono