El Festival Internacional de Cine Judío en México (FICJM) regresa en su 16a edición. En esta ocasión la temática gira en torno a la migración. A través del cine se busca exaltar los valores de cooperación, tolerancia y libertad de expresión, mismos que son necesarios para entender este complejo fenómeno.

El FICJM consiste en tres semanas de exhibición (18 de enero al 7 de febrero) de las películas del festival en 20 sedes de 7 ciudades del país (Ciudad de México, Tijuana, Mérida, Morelia, Guadalajara, Cancún y Querétaro). Esto ocurre en salas de cine comercial y en centros culturales donde se realizan eventos especiales.

Este año hay siete películas seleccionadas para exhibirse durante el festival. Encabezando la lista aparece El árbol de higo (Israel). La cinta está basada en la historia real de cientos de emigrantes judíos etíopes, que, cansados de la guerra civil, deciden huir a Israel. La historia se centra en una adolescente de 16 años, que se cuestiona por qué su novio, quien no es judío, no puede huir con ellos.

Otra película que aparece en la selección es El desafío (Sudáfrica-Países Bajos). La historia se desarrolla en una Sudáfrica marcada por la segregación racial. La cinta gira en torno a Bram Fischer, abogado sudafricano, que defendió a Nelson Mandela y a un grupo de activistas judíos acusados de traición y comunismo.

Los disidentes (Israel) se remonta a 1983 cuando Yaakov Cohen, propietario de una imprenta, se cansa de ser segregado. En un arranque, Cohen decide establecer un frente Sefardí ultra ortodoxo para competir por la municipalidad de Jerusalén. Con ayuda de unos amigos improvisa una campaña sin medios ni recursos, pero con mucha pasión y sentido de la justicia.

En la muestra aparecen dos comedias, Pinsky (Estados Unidos) y Tel Aviv en llamas (Israel). La primera retrata la vida de una mujer adulta, que parece tenerlo todo, hasta que su abuelo fallece y su pareja la deja. Esta crisis es aprovechada por su familia, quienes le presentan a un chico judío, el problema es que a ella le gustan las mujeres. Por otro lado, el segundo filme cuenta la historia de Salam, un joven guionista palestino, que se convierte en un escritor de una telenovela popular después de un encuentro casual con un soldado israelí.

Las últimas dos cintas de la selección son Ser niño de nuevo (Canadá-Israel-México) y Vaca Roja (Israel). La primera es el único documental de la muestra. Se trata de una monografía de la diversidad de Israel, vista a través de los ojos de niños de diferentes regiones y estratos sociales. La segunda cinta trata sobre el proceso de madurez de una adolescente de 16 años. La historia se desarrolla en la época posterior al magnicidio de Isaac Rabin, es en ese contexto en el que la joven inicia su despertar sexual, religioso y político.

Estas siete películas permiten a los espectadores adentrarse y entender un poco más de la historia, las costumbres y las tradiciones judías. Es por ello que el cine elimina las fronteras y nos acerca.

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