Michael B. Jordan (Pantera Negra) y Sylvester Stallone (Rocky) regresan al cine como Adonis Creed y Rocky Balboa en Creed II.

En este nuevo filme, Adonis, hijo de Apolo Creed, deberá enfrentarse a Viktor Drago (Florian Munteanu), hijo del ruso que acabó con la vida de su padre en el ring. Para esto necesitará la ayuda del legendario boxeador Rocky Balboa.

Adonis tratará de vencer al pasado y derrotar a Viktor, aún cuando la historia y las circunstancias no estén de su lado. A pesar de no contar con un guion novedoso, la “fórmula Rocky” vuelve a tener éxito. La historia es sencilla y tiene el componente emocional, por lo que la película resulta entretenida y conmovedora.

Algo que llama la atención es que esta cinta se centra en la importancia de la paternidad. Cada uno de los personajes principales tiene problemas con su padre o siendo uno.

Por un lado, Rocky continúa distanciado de su hijo Robert y eso le causa conflicto. Adonis Creed se convertirá en padre y deberá aprender a serlo. Sin embargo, él no tuvo uno presente, pero busca defender su legado en el ring. Iván Drago y su hijo Viktor tienen una relación extraña, que parece sólo mantenerse por el boxeo.

De cierta manera, el filme busca reivindicar la paternidad en un mundo en el que abundan los padres ausentes. Esta característica le otorga un nuevo valor a la cinta.

La sabiduría de Rocky ahora impactará a Creed en ámbitos aún más personales que el boxeo, como su familia. A todos los espectadores nos seguirá cautivando con frases que pueden ser aplicadas a cualquier situación fuera del ring.