El universo de DC Comics regresa al cine con Aquaman. Le precedieron los fracasos cinematográficos de Batman vs Superman (2016) y Liga de la Justicia (2017) y su único acierto Mujer maravilla (2017).

La cinta protagonizada por Jason Momoa (Juego de tronos) cuenta la historia de Arthur Curry. Hijo de Thomas Curry (Temuera Morrison), un humano, y Atlanna (Nicole Kidman), reina de Atlantis, Arthur está destinado a ser rey para unir al mundo terrestre con el acuático. Sin embargo, su medio hermano Orm (Patrick Wilson) luchará contra él para apoderarse de los siete mares y destruir al mundo de la superficie.

Orm odia a los humanos. Los considera responsables de que su madre haya sido desterrada por traicionar a Atlantis al tener un hijo con un terrestre. Arthur odia a los atlantes por matar a su madre.

Con la ayuda de la princesa Mera (Amber Heard), Arthur deberá reconciliarse con el reino de su madre. La única forma de salvar al mundo es convertirse en Aquaman, hijo de la tierra y rey de Atlantis y de los siete mares.

El filme dirigido por James Wan (El conjuro) es divertido y visualmente atractivo. Los efectos visuales envuelven al espectador. El reino de Atlantis, con sus criaturas submarinas, es cautivador.

Toda la cinta tiene acción, pues hay batallas de principio a fin. A pesar de no tener un gran guion, el encanto de los protagonistas y los efectos logran salvar la película. Incluso el lado cursi y ridículo del filme es rescatable, pues se puede ver a un Arthur enamorado.

Para los amantes de las películas de superhéroes, Aquaman es una buena propuesta. Sin aspirar a ser una obra maestra cumple el objetivo de ser entretenida. Un dato curioso es que James Wan ocultó a Annabelle, la muñeca diabólica de El conjuro, en la cinta. ¿Podrás encontrarla?