Hace unos días la cantautora Francisca Valenzuela se presentó en el Caradura de la CDMX con una gran telonera que comienza abrirse paso en nuestro país y aquí te diremos con detalle quién es Lolita de Sola.

Proveniente de Venezuela y ex residente de Boston, decidió abandonar este último para hacer despegar su música, pero ¿por qué elegir México como principal plataforma de su música?

“Decidí que me quería enfocar en el mercado latino. Vender mi música en español, en Estados Unidos es posible, pero la quería dirigir más a Latinoamérica.  Viví en Boston 4 años pero yo quiero vivir aquí, soy bastante latina”.

Hace unos años Venezuela dejó de ser una opción para hacer despegar su carrera.

“En Venezuela ya no hay industria musical, ni siquiera funcionan los servicios en streaming, imagínate lo alejado que esta el artista venezolano del mundo. Luego llego aquí y descubro que hay industria, hay disqueras, hay agencias ¡la cultura vive! Venezuela no es un puente que te conecta con el resto de Latinoamérica ya no hay conciertos internacionales, es muy triste”.

A pesar de esto, le encantaría colaborar con una cantante española que hace poco nos hizo explotar la cabeza con su último material “El Mal Querer”.

Me encanta Rosalía estoy medio obsesionada con su disco porque es conceptual  y muy experimental.  Es algo raro  y me encanta eso, de hecho, cuando escuchas mi disco ves que experimento con muchos estilos.

Lolita de Sola se autodenomina como una persona ecléctica y melómana, aunque existen algunas piedras angulares en su inspiración musical.

Me gusta mucho Bjork, me gusta que es muy conceptual y se atreve a experimentar con cosas distintas, me gusta Gustavo Cerati y me fascina Jorge Drexler, esos artistas son piedras angulares de inspiración.

En cuanto a su álbum, Cattleya, nos habló más a fondo sobre el valor sentimental que tiene.

“Cattleya es el nombre de la orquídea venezolana y quise hacer un concepto que refleje mis raíces porque me sentía muy alejada estando tantos años fuera de mi país que ha estado en una dictadura por mucho tiempo. En el disco salgo con esa orquídea en la cabeza y los hombros entonces es una forma de rendirle tributo a Venezuela”.

Asimismo, al escuchar con atención Cattleya podemos notar los sube y baja de emociones, pero esto solo es un plus.

“Mucha gente me ha dicho que sienten que el disco tiene un lado a y un lado b, porque primero están las canciones que son más movidas y después van las que son más obscuras, ese fue el orden que me propuso mi productor y me gustó pero no tiene una lógica”.

En cuanto a los planes a futuro de Lolita de Sola…

“Espero hacer nuevos videoclips, me gusta trabajar con la idea de lo audiovisual porque me parece que es una idea muy potente para transmitir la música. Además, tengo en mente una colaboración con Simon Grossmann”.

Si quieres saber más sobre Lolita de Sola, te invitamos a escuchar Cattleya en Spotify y a seguirla en todas sus redes sociales.

Facebook

Twitter

Instagram