Hay un evento al año que conjuga música y naturaleza, que se expande y ofrece una experiencia única en México: el Carnaval de Bahidorá. Pero la edición 2019 será diferente, porque además de realizarse en un entorno exuberante, con un público cada vez más diverso y un eclecticismo musical que pocas veces puede vivirse, ahora suma actividades que lo hacen más incluyente e interesante, pues tiene la meta de presentar de manera simultánea un proyecto artístico que complementará el Circuito de Arte Bahidorá.

Esto requiere de un esfuerzo en el cual, la participación del público seguidor de Bahidorá es vital, ya que se trata de agregar a Tsono, un proyecto que cristaliza en gran medida, el espíritu del carnaval. Se centra en la investigación conocida como techno-chamanismo,  una visión que unifica formas de tecnología ancestral y occidental a través de la metodología artística, que explora una serie de instalaciones donde se utilizan instrumentos de inspiración ceremonial, programación y datos de fenómenos naturales.

 

Bahidorá_Kickstarter_01

 

Para hacerlo realidad, dicho proyecto está actualmente en la plataforma Kickstarter, donde se pueden realizar aportaciones que van de los $50 y con las que se pueden obtener recompensas de acuerdo al rango de la contribución que se realice. Todas  únicas, valiosas y de colección.

La importancia de impulsar esta iniciativa es porque, la instalación planeada por el estudio mexicano independiente de investigación artística, Interspecifics, requiere de un domo Nexorades de 4 mts. de alto, en el que se alberguen 20 tambores dispuestos en una espiral ascendente que son tocados al unísono por máquinas automatizadas controladas por el movimiento y la presión del viento que activan una colección de patrones rítmicos inspirados en tradiciones originarias locales y que se transforman según las condiciones atmosféricas en el transcurso del día y de la noche.

 

Para la realización de esta pieza, los chicos de Interspecifics diseñaron un módulo percusivo autónomo que puede ser conectado a distintos tipos de datos y ser calibrado para lograr una gran variedad de ritmos, que además serán registrados lo que ya será un tipo de biblioteca musical.

La relevancia de este proyecto dentro de Bahidorá es muy significativa, porque es una forma de observar y vivir  del sonido y la inteligencia artificial como una manera de comunicación no humana que deriven en percepciones únicas y que harán de está edición el principio de grandes colaboraciones e impuso a la creatividad artística.

Para conocer sobre las formas de aportar y cuáles son las retribuciones por cada contribución, pícale aquí.

 

¡Nos vemos en Bahidorá!