El Festival HelloWorld en la edición 2018 de la Semana de las Juventudes

Una explosión audiovisual me hace buscar y desmenuzar cada uno de sus componentes; aparecen las voces, los movimientos, el conocimiento y el poder que tienen cada una de ellas sobre los dispositivos. Una experiencia sensorial, transmitida desde el ser femenino como un pronunciamiento, es la presencia e inspiración que provocan las artistas del Festival HelloWorld.

Armar la resistencia colectiva

La primera edición del Festival HelloWorld vio la luz a inicios de este año. En poco tiempo se ha posicionado como referente de exposición y visibilidad del trabajo que hacen las mujeres en el ámbito digital. Recientemente ha iniciado su camino hacía lo que será su ciclo 2.0, en donde tendrá una serie de actividades que van de talleres, conversatorios gratuitos, Noches HelloWorld y Sesiones Audiovisuales en lugares públicos e inclusivos para presentar artistas de la primera y segunda generación. Las Chidasmx estuvimos en la primera de estas sesiones, vivimos un Jam volado que se llevo a cabo durante la Semana de las Juventudes 2018.

Resistir a través del arte y habitar el espacio

Estamos en el patio del Museo Nacional de las Culturas del Mundo, un lugar histórico para Ciudad de México, el primer museo del país y un edifico colonial de aquellos. Las sillas miran hacia una puerta inmensa, ahí está: la fachada perfecta para proyectar.

Comienza Marianne Teixido, artista audiovisual que experimenta con medios electrónicos en una dimensión estética y político-discursiva. Los sonidos son medio obscuros y tropicales al mismo tiempo, con oscilaciones hacia el trap y el footwork ¡tooodo es posible!. Es una sesión de live coding, Teixido programa en vivo, domina la máquina y el espacio, la acompaña en los visuales Emilio Ocelotl su compañero en el colectivo RGGTRN.

La fugacidad de la vida en panorámicas ambient y voces que danzan y se zambullen en polirritmia

Momentos de contemplación suceden con “Memento Mori”, pieza de Itzel Noyz aka Naerlot y Laboratorio 118. Naerlot crea sonidos etéreos y una atmósfera obscura, inundada de voces en mid-downtempo y electrónica suave, nos sumergen en paisajes visuales creados por Laboratorio 118, colectivo especializado en video mapping y diseño digital.

Hay un escenario principal debajo de la misma fachada en donde se ven las proyecciones. Desde ahí sucede la experimentación sonora pero, ¿de dónde viene la magia visual? es al centro del patio, unos pasos delante de la fuente en donde las chicas del Laboratorio mezclan las imágenes en vivo, también juegan con una pequeña cámara que proyecta celofanes y brillantinas, hay juego y disfrute en la creación.

Un viaje de ciclos Gif se entrelazan con sintetizadores y teclados, es “Misión Babylón” por Colectivo Ssimona. No podemos dejar de ver los dos escenarios: por un lado Ana Fonseca con teclado espacial al cuerpo sonoriza la escena que a dos proyectores vemos salir del otro lado, las dirigentes de este viaje son Monk y Andrea quienes se encargan de crear y mezclar las animaciones espaciales.

La noche tiene un gran cierre, es el colectivo Ultrachina, expertas en la mezcla de video en vivo; en verdad es un espectáculo ver como manipulan con materiales líquidos, hacen fusión de imágenes analógicas y digitales. En colaboración con AMNL PRNT presentaron “Yearning”, pieza que nos trasladó a un mar de nostalgia a través de recuerdos dañados en la memoria, paisajes, olores y plastas líquidas de psicodelia.

Una experiencia para los sentidos con alma de sororidad

Feminismo que logra una experiencia para los sentidos, feminismo en acción que genera redes de colaboración entre artistas y crea nuevos espacios de pronunciamiento y sororidad, feminismo creador e incluyente y esto apenas es la presentación de las artistas. Esperemos las próximas actividades y por su puesto el Festival HelloWorld 2.0, sigan sus redes y participemos, el camino a la transformación es de todos.