El 21 de julio de 1969 Neil Armstrong pisó la Luna, convirtiéndose en el primero en hacerlo. ¿Quién fue ese hombre que dijo “es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad”?

El primer hombre en la Luna, dirigida por Damien Chazelle (Whiplash: música y obsesión) cuenta la vida de Armstrong entre los años 1961 y 1969. La cinta muestra la relación del astronauta con su familia, sus colegas, su trabajo y narra el éxito de la misión Apolo 11.

La biopic protagonizada por Ryan Gosling (La La Land: una historia de amor) y Claire Foy (The Crown) muestra a un Armstrong marcado por la muerte de su hija de dos años. A lo largo de toda la cinta, el protagonista encarna a un ser casi inexpresivo, que sólo está enfocado en su trabajo. Por su parte Foy interpreta a Janet, la esposa del astronauta, quien parece ser su lado humano.

El ritmo de la cinta es algo cansado, pues comienza muy rápido y después se torna excesivamente lento. Los años de 1961 a 1967 apenas se sienten, únicamente se muestra lo más importante. Los últimos dos años que son narrados en la película están llenos de secuencias largas, sobre todo 1969, en específico el viaje a la luna.

Es entendible que se haya puesto énfasis en la misión del Apolo 11, pues es el tema central de la película. Las secuencias de esta parte, por momentos resultan conmovedoras y emocionantes, por la combinación de la fotografía y sobre todo de la música y los efectos visuales. Sin embargo, al final es demasiado y en cierta parte algo parecido a lo que sucede en otras películas ambientadas y con foco en el espacio.

La película está basada en el libro El primer hombre: la vida de Neil A. Armstrong de James R Hansen. Esto lo convierte en el primer largometraje de Chazelle en el que no escribe el guion. No obstante, se aprecia la esencia del director pues, aunque no es el tema central, la música es importante.

De nueva cuenta Chazelle recurrió a Justin Hurwitz para encargarse de la música. Asimismo, a lo largo del filme se escucha Lunar Rhapsody, una de las canciones del álbum Music out of the moon del director de orquesta Les Baxter y el compositor Harry Revel, con el músico de theremín Dr. Samuel J. Hoffman.

Cabe mencionar que Neil Armstrong puso Lunar Rhapsody en el viaje de regreso a la Tierra después de pisar la Luna. Cuando se le preguntó el motivo mencionó que era de sus favoritas. Chazelle puso énfasis en eso y se aprecia la importancia de la pieza a lo largo del filme. El sonido del theremín tiene un toque espacial, por lo que ambienta al espectador. Por esta razón el impacto de la música y su relevancia está presente como en los trabajos previos del director.

Es la segunda película de Chazelle en la que Gosling aparece como protagonista y con esta nos demuestran que juntos son garantía de calidad. El primer hombre en la luna tiene una gran técnica, la fotografía, las actuaciones, la música, los efectos visuales son impecables. No obstante, en esta ocasión a la historia de la cinta le falta algo y le sobra tiempo.