Después de un año de que la banda española nos visitara en el Lunario, Dorian vuelve a nuestro país para cerrar el tour de su más reciente material, Justicia Universal. Nos regaló una fecha para nosotros los chilangos en el ya querido Plaza Condesa.

Citar frases de nuestros autores favoritos con música que te llega al alma fue posible este jueves 25, pues Dorian es bien conocido por esta mezcla de filosofía oscura con música electrónica. Bailar, recordar, gritar, corear e incluso llorar, fue lo que los asistentes del concierto pudimos hacer en 90 minutos de emociones encontradas.

Con un ligero retraso de 10 minutos, Marc, Betty, Bart, Lisandro y Victor pisaron el escenario del Condesa, pintándolo de negro como es costumbre con sus ropas oscuras (con excepción de Lisandro, que traía una chaqueta blanca). Inmediatamente nos impactaron con “La isla”, “La mañana herida” y “Algunos amigos”, dándonos la primer cucharada de emociones pues presentíamos que nos iban a sorprender con joyas de sus antiguos discos, y así fue.

El recuerdo de La Ciudad Subterránea continuó cuando comenzaron las primeras notas de Verte Amanecer y la magia se multiplicó al momento de invitar a Christian de Reyno para esta canción. Marcela Viejo subió al escenario para interpretar Vicios y Defectos”. Muchos esperábamos ver a León Larregui arriba para cantar y desgarrarnos con Duele… nos dolió mucho no poder ver esta colaboración en acción, pero eso no quitó la sensación que nos produce la letra de esta poderosa rola.

Recorrimos la luz y la oscuridad de sus 6 discos, confeti plateado volaba por los aires del Plaza. Desde los fans mas viejos que nos erizamos al escuchar “Solar”, hasta los mas nuevos  que los descubrieron con la poesía de “Noches Blancas”.

Y como era de esperar, no podía terminar este concierto sin escuchar la clásica Tormenta de arena” que Marc comenzó a capela y terminó en un golpe de energía entre guitarras y sintetizadores.

Para despedirse de nosotros, una canción muy emblemática de La Velocidad del Vacío se apoderó de los últimos minutos de este show. “Los amigos que perdí” fue la cereza que terminó de decorar este pastel de poesía, donde Dorian una vez mas nos demostró por qué es una de las bandas mas representativas en España. Su mezcla de letras profundas que te tocan las fibras y el ritmo bailable que equilibra la tristeza es lo que caracteriza a esta agrupación, que estamos seguros, nos traerán nuevas sorpresas próximamente.