“Suspenderse es necesario en la vida para perderte, para no querer controlarlo todo, para no usar sólo la razón. Todo el tiempo razonamos y caemos en estos juegos del bien y el mal, y ya no entendemos qué es lo que realmente sentimos”.

Vanessa Ortega Nazir es una artista de 35 años que intervino el espacio de WE ARE TODOS como parte del programa de arte Viernes Residente con su exposición Paisajes suspendidos. Esta expo es una mezcla de instalación con estampado con agua que te remite sentimientos de paz y tranquilidad.

Está basada en el tema del paisaje como emoción, como intimidad llevada al exterior para comunicar aquello invisible, aquello indecible; lo que las palabras entorpecen. Se trata de las sensaciones y emociones que te provoca ver el amanecer o la forma de las flores: “Entre más observo las formas, más me vuelvo la forma”.

La idea de¨Paisajes suspendidos” es que te detengas un momento en la contemplación, la lentitud y el silencio. Hay un paisaje sonoro que acompaña la piezalos latidos del corazón, el cual hace alusión a que entre más te metes a esa contemplación más puedes escuchar lo que tu corazón te pide.

La instalación es algo que se suspende como una invitación a que tú también te suspendas, te borres, te desdibujes, para después reconstruirte desde la oscilación y el arrullo. Mucha gente le tiene pánico al silencio, a hacer una pausa, pero la expo te toma de la mano para poder ir más allá. “No se trata de entender todo lo que pasa en la vida pero sí de sentir, fluir y actuar sobre eso”.

Vanessa empezó a recolectar las flores que amigos y restaurantes ya no utilizaban. La obra surge de esta recolección y también de su necesidad como artista de salir del formato bi-dimensional. “Lo que quería era voltear hacia arriba y sentir la caída y el movimiento, no estar clavada en un lienzo. Que algo me cayera encima”. Pero la contemplación no es sólo belleza y paz; tiene un lado b: “Las flores que conforman las piezas están muertas y proyectan sombras. Tienen formas distintas, según como se van secando, no son la típica flor bonita”.

“Mis cuadros están hechos a base de pigmentos que encontré en una fábrica abandonada de textiles. Trabajo con calor y mucha agua y cloro, el papel se vuelve pedazos y se desdibuja lo que hice antes, para luego crear algo nuevo. Un poco como vivo mi vida y mi proceso creativo. Nunca estudié. No estudien. Que no los homogenicen“.

Viernes Residente es un programa de arte colaborativo que surgió en WE ARE TODOS. Este espacio de coworking decidió abrir sus puertas para que artistas lo intervinieran. A finales de 2016 se formalizó y adquirió su formato actual. El objetivo es facilitar los canales para acercarse al arte de manera accesible; tanto para disfrutarlo en un espacio como para adquirirlo a un costo amable con la quincena.

El año pasado se dieron cuenta que les llegaron muchas más propuestas y recomendaciones de hombres que de mujeres; así que este año decidieron nivelarse y abrir el espacio a mujeres con el ciclo “Todxs, narrativas femeninas”. La primera expo estuvo a cargo de Martha Muñoz Aristizábal con “Subloma”, ahora está Vanessa con “Paisajes Suspendidos” y en noviembre podremos ver algo de la obra de María Conejo.

Info general

La exposición está disponible en horario abierto hasta el 16 de septiembre en Tabasco 242, colonia Roma Norte. Sólo tienen que tocar el timbre, la entrada es libre. Si quieren una visita guiada o tienen dudas, escriban a las redes de Viernes Residente.