Fotos: Angélica Rincón

Tuvimos la suerte de entrevistar a Theresa Wayman (TT) —vocalista y guitarrista de Warpaint— y platicamos de todo: de su gusto por los tacos, de lo inmensa que es la ciudad, de LoveLaws —su proyecto solista— y de cómo ser música, mamá y tener una relación al mismo tiempo sin morir en el intento.

Sin más spoilers, ahí les va.

Nos consta que no es la primera vez que visitas la ciudad, de hecho hace apenas unos meses estuviste acá con Warpaint para el Grrrl Noise. ¿Qué te parece México? ¿Te gusta?
—¡Me encanta! Siento que tengo que venir más seguido y necesito más tiempo para lograr entender la ciudad.

Siempre hay muchas cosas sucediendo al mismo tiempo y eso me fascina, ¡es un lugar tan vivo! I love it!

¿Tienes algún lugar favorito?
—No lo sé, es justo lo que te digo, que no entiendo bien dónde estoy. O sea, justo ahorita sé que estamos en el Centro pero no logro visualizar la ciudad en mi cabeza.

Eso es perfectamente normal, muchas veces nosotros que vivimos acá tampoco sabemos dónde estamos o nos perdemos. A veces hasta los taxistas tienen problemas para saber cómo llegar a ciertos lugares.
—Risas—

Y, ¿qué me dices de la comida?
—Pues me gustan muchas cosas. Por ejemplo, ayer comí en una taquería donde te daban una mini sopa de mariscos con limón en una tacita de entrada, estaba riquísima.

Los tacos me encantan, de todo, pero en especial los de nopales, me gusta mucho su textura.

 

Platícanos un poco de LoveLaws, que salió apenas hace unos meses, en mayo ¿cierto? ¿Cómo fue tu proceso creativo?
—Sí, salió en mayo. Pues trabajé muchas cosas yo sola pero recibí apoyo de mis amigas de Warpaint para algunas cuestiones.

Después trabajé con mi hermano en los arreglos de las canciones y para encontrar las bases correctas del disco, por eso siento que fue un proceso colaborativo. Lo que cambió, y estuvo padre, fue estar al mando, sabes.

Y, de todos los instrumentos, ¿cuál fue el que más te gustó tocar durante este proceso?
—Amé tocar el bajo. No suelo tocarlo tanto en Warpaint, así que lo disfruté mucho. También me gustó programar los beats, crear los beats y los sampleos.

A veces siento que cuando escribes canciones, el inicio es la parte más divertida, hay miles de posibilidades y es realmente emocionante. Cuando vas tomando decisiones con las que la canción va tomando forma, se vuelve un proceso intimidante y da miedo.

Me imagino que a veces puede ser frustrante que con cada decisión renuncias a muchas otras posibilidades.
—¡Sí, exacto! Creo que es realmente importante ser capaz de experimentar y regresar o deshacer cosas y pasos, incluso si pasaste mucho tiempo en ellos.

Es básico intentar varias cosas antes de tomar una decisión definitiva. A muchas personas les da miedo hacer eso, pero es muy cool y parte del proceso.

Me gustó mucho lo que hiciste en LoveLaws porque la primera vez que lo escuché, me pareció muy femenino, no sé si es la palabra correcta, sutil, suave.

Sin embargo, cuando puse atención en las letras, resultó bastante fuerte y profundo. Por ejemplo, con la canción “I’ve been fine”. La iba escuchando en el metro y me puse muy triste, me dieron ganas de llorar, sabes.
—Esa es una breakup song, es una canción triste. Habla de cuando cortaste con alguien y han estado separados por un tiempo. Tú te dices a ti misma “estoy bien, todo está bien” pero luego te preguntas “¿realmente estoy bien?” y empiezas a pensar en cómo solía ser todo antes y en por qué no puede ser así de nuevo.

Creo que capturaste la esencia de ese sentimiento, cuando te das la oportunidad de explorar cómo estás realmente, no necesariamente sólo después de cortar con alguien.
—Exacto, es sólo un momento en el que te dejas envolver por esa emoción. No me siento así todo el tiempo. Me sentí así en una ocasión y lo plasmé en la canción.

Leí que este fue un disco en el que tratas el tema de lo difícil que es ser música, madre y tener una relación de pareja al mismo tiempo. ¿Cómo te sientes ahora al respecto?
—La verdad es que me siento mucho mejor. Creo que entiendo más mi situación actual, sus ventajas y sus desventajas.

Siento que logré superar algunas de esas situaciones y que todo fluye más. Porque, sabes, tengo un hijo en casa y antes me sentía confundida cuando me iba de gira, cuando trabajaba y me divertía. Me costaba trabajo separar mi vida en casa y mi vida laboral. Ahora todo está más claro: mis prioridades son mi hijo y mi música, y así estoy bien. Mi relación con mi novio no es mi prioridad en este momento, y a veces lo siento por él, pero así son las cosas en este momento de mi vida.

Creo que ese conflicto que tienes, lo padecen muchas mujeres porque el mundo está cambiando y ahora trabajamos y salimos más de casa, en lugar de sólo cuidar del hogar, los hijos y esperar al novio o marido.
—Tienes razón. Lo que más trabajo me costó es dejar a mi hijo en casa. Creo que hay una gran diferencia entre la relación madre-hijo y padre-hijo, porque los niños están mucho más apegados a sus madres al principio. Cuando eres bebé, tu mamá juega un papel fundamental emocional y de supervivencia, ella es la que te alimenta. Sin embargo creo que los hombres podrían involucrarse más.

Claro, aunque además siento que hay un constructo social y cultural que nos hace estar más apegados a nuestras mamás.
—Cierto, además de físico o biológico es cultural. El hecho de que hayas nacido del cuerpo de tu madre y que sea su leche la que te alimenta, crea un lazo único, pero estaría bueno estrechar y construir más lazos con los padres desde la infancia temprana.

Siento que muchas veces los papás se asustan y piensan que ese no es su espacio porque no les fue “biológicamente otorgado”, así que se van en la dirección opuesta porque no es “su trabajo” o porque es algo que “no les corresponde”. Pero por suerte las cosas están cambiando y sólo se necesita un poco de valor e iniciativa.

Exacto. Y, hablando de maternidad, cuéntanos de tu hijo. ¿Cómo es tu relación con él?
—Él es increíble, es súper cool. Amo su habilidad de agarrar las melodías de forma espontánea y me gustaría fomentarle ese talento, aunque ahorita esté más interesado en el fut.
¿Cuál es tu experiencia criando a tu hijo?, ¿nos la recomiendas?
—Me encanta. Todo adquiere un sentido distinto, más profundo, y te das cuenta lo rápido que pasa el tiempo. Yo le digo a mis amigas que no tienen hijos, que deberían animarse, que es increíble e inspirador, aunque siento que no me entienden al cien. Ver cómo alguien tan pequeño va formando su propia personalidad y su persona es la locura.

Estoy muy contenta de haber decidido ser madre. Claro que ha habido ocasiones en la que he pensado “¿Por qué tuve que complicarme tanto la vida?” Pero estoy feliz de haberlo hecho. Mi hijo ya tiene doce años, en seis más va a ser un adulto y nuestra relación va a cambiar; él va a ser independiente y vamos a ser amigos, sabes. Y siento que mi vida va a tomar otro rumbo en ese momento.

Suena increíble, hasta me dieron ganas de tener un hijo. —Risas—. De verdad.
Ya por último, vas a salir de gira con LoveLaws?
—Estoy haciendo giras pequeñas pero pues es distinto que con Warpaint. Tengo que ir paso a paso, es un poco como empezar de cero.

Mi proyecto como solista es menos conocido que Warpaint, pero me encanta. Amo tocar las canciones en vivo y estoy feliz de tocar donde se pueda.

Nos encantaría que vinieras a tocar LoveLaws a México.
—A mí también. De hecho me encantaría tocar en este hotel —Selina— me parece un lugar muy padre y con mucho ambiente.

Esperemos que así sea. Muchas gracias por todo 🙂
—¡Gracias a ustedes! Nos vemos pronto.