Este texto es parte de las prácticas que hicieron las alumnas del taller de periodismo musical para mujeres en el CCEMX, durante la cuarta edición de la Feria de la música independiente.

Por @ninamonstruo
Fotos @alexmelom

Si algo quedó claro la noche del jueves pasado es que Norwayy no es una banda pretenciosa o escandalosa, es más bien un dúo de chicas que disfrutan hacer música genuinamente.

Gabriela, María y Rocío subieron al escenario a tiempo, algo poco común en Guadalajara, nos contó Gabriela mientras tomaba el micrófono para agradecer nuestra asistencia. Lo que no sabía es que la ciudad de México no se queda atrás; Espacio X, recinto que el CCE presto para la presentación de estas chicas se encontraba algo vacío al principio, sin embargo se podía ir notando que al avanzar la noche se llenaba un poco más el aforo, desde fans algo despistados e impuntuales hasta incrédulos dejándose conquistar el oído desde las esquinas y entradas del Espacio X.

Desde el comienzo el ambiente estaba bien cargado de girl power y filosofía DIY, entonces sonaba “You talk to much” manteniéndonos a todos a la espera de lo que sería un gran show. La mezcla de coolwave, lo-fi y synth pop que liberaron a lo largo de la noche fue breve pero bastante rica musicalmente, canciones como “we must” y “my bike” acompañadas de visuales sacados de peliculas de los 80’s nos hicieron entrar en una atmosfera lofi a todos los asistentes, pero sencillos como “25 thoughts in my head” y “reptil” hicieron que no hubiera manera de no mover el cuerpo con sus electrizantes acordes a cargo del potente bajo de Maria jimenez , la estruondosa bateria de rocio y la melodiosa voz de gabriela,

Durante toda la presentación, se pudo constatar que el talento de estas chicas de Guadalajara rebasa cualquier tipo de limitante, llámese ser mujer en la escena de la música independiente.
Norwayy es de esas bandas que necesitas escuchar en vivo para sentir una experiencia completa y queda más que claro que los ritmos que inundaron el CCE tal y como ellas los describen fueron contagiosos y frescos, mucho mejores que las quesadillas con queso.