Por @KsayYeah

Platicamos con Natalie Prass a propósito del estreno de su álbum The Future and The Past.

Luego de su EP lanzado en 2009, Small & Sweet y su material de larga duración estrenado en 2011 Sense of Trascendence, este es el tercer trabajo de estudio de la estadounidense.

Grabado en marzo de 2017, The Future and The Past tuvo un sinuoso proceso de realización. “Estaba intentando trabajar en un álbum desde 2016, pero poco a poco se fue aplazando: primero para junio de ese año, luego para septiembre, luego para diciembre, y yo ya me sentía muy frustrada por tener que moverlo tanto”, comenta Prass.

Sin embargo, el tiempo no fue la única traba a la que se enfrentó este álbum. Los inesperados resultados de la contienda presidencial del país del norte, afectaron a distintas escalas a más de uno; fue el caso de Natalie, cuya aprehensión por el anuncio del presidente electo le hizo virar la dirección del trabajo musical ya gestado.

¿Estabas en Virginia? ¿Cómo se vivió allí el anuncio de los resultados?

Estaba en casa, muchos de nosotros estábamos con Hilary, listos para tener a la primera mujer presidente, y todo salió muy mal. Personas yéndose, llorando, gritando. Me quedé despierta toda esa noche y verlo [a Donald Trump] dar su discurso de aceptación, por ahí de las dos de la mañana fue horrible, doloroso. Llamé a Rosie, una amiga y colaboradora, y le dije ‘No puedo sacar este álbum de esa manera.

¿Cómo era para aquel primer borrador de The Future and The Past?

Estaba interesada en una paleta sonora más groovy. Para este álbum éramos una banda en un cuarto, todos sabiendo dónde encajábamos y haciendo lo más apropiado por y para cada canción. Todo fue demasiado pensado, pero las elecciones me hicieron pensar aún más, de muchas maneras.

Yo escucho música todos los días, prácticamente inicio cada mañana poniendo un disco o seleccionando algo de Spotify, y por aquellos tiempos, lo único que podía tolerar escuchar era música gospel, era lo único que lograba trascender a aquello que yo sentía. Así fue que pensé, “¿Cómo puedo tomar esta música y transformarla en algo como eso, que transmita confort, que contagie felicidad, y que haga a alguien sentirse humano de nuevo?”.

Es así que la dirección musical de su trabajo, guiada por la intuición y obedeciendo a sus corazonadas, fue dándole forma al álbum de 12 tracks estrenado a principios de este mes.

Industria y empoderamiento

Pensar tan bien qué se desea decir y cómo decirlo, es sólo señal de madurez personal y musical. Al encontrarse en este punto, y con casi diez años dentro de la industria, Natalie comenta un poco acerca de qué tanto ha cambiado ésta, y cómo ha sido labrar su trayectoria aún desde una época muy temprana:

“Escribí mi primera canción en primer grado, grabé propiamente mi primer EP en 2009, y desde entonces ha cambiado muchísimo. Yo estuve muy sola mientras crecía y quería dedicarme a la música, pero era la única chica en mis círculos”.

¿Tendría esto que ser un inconveniente? Por desgracia, ya que gran parte de la evolución del mundo musical tiene que ver con la visibilización del trabajo hecho por mujeres. “En ese entonces no lo notaba, pero después me di cuenta que ‘estudiaba’ a los chicos: sus modos, su actitud, su humor, su lenguaje corporal, todo con tal de poder salir con ellos y poder tocar música”.

Continúa: “Por mucho tiempo luché con sentir pena por ser una chica, me sentía mal y pensaba ‘Tal vez ellos estén decepcionados de tocar conmigo, con una chica’, o pensaba que me hacían un favor, ¡y está súper mal! Pero ahora siento mucho orgullo, y siento que es mi obligación política el seguir ahí y tener una voz. Estoy orgullosa de mi sexo femenino, me siento muy feliz de poder sentir libertad de ser la mujer que soy”.

Sororidad y role models

Tratar de tener el control de tu propio trabajo, en un entorno liderado por hombres, es ir contracorriente, y en el caso de Natalie Prass se percibe dentro y fuera del tema musical.

“Todas lidiamos con eso, muchísimo. Especialmente después de las elecciones, volvieron varios recuerdos que yo tenía enterrados, y ahora tengo que lidiar con estos viejos fantasmas que me persiguen, y enfrentarlos. En el mundo de la música es común ver mujeres en los instrumentos, tocando; es cada vez más normal en comparación de cuando yo era una niña, pero lo que realmente debe cambiar en la industria es tener mujeres en los puestos de ingeniería, de producción, en la composición. Aún hay mucho trabajo por hacer. Por mi parte trato de ya no ser tan tímida, de mantenerme ahí, en roles de mayor liderazgo tanto como pueda.”

Dicho discurso queda de manifiesto en una de las canciones de The Future and The Past, “Sisters”, cuyo estribillo enuncia un coral “You gotta keep your sisters close to you”. “Es acerca de mujeres ayudando a mujeres. Cuando una se levanta, todas nos levantamos. Es una pelea en contra de los estereotipos que están tan arraigados en contra de las mujeres”.

Entonces, ¿cuáles son las sisters de Natalie Prass, o en qué figuras femeninas encuentra role models?

“Me siento afortunada de que sean tantas. Casi todo el tiempo me encuentro consumiendo música hecha por mujeres, las idolatro, siento que son mis musas y que me dan fuerza mientras las escucho. Diana Ross es una de mis favoritas. Ella ha hecho mucho por mujeres, mujeres de color y por la comunidad.”

La dualidad del tiempo

El nombre del álbum surge de una canción del álbum, que lleva por nombre “Hot for the mountain”, pero, ¿qué concepción tiene la compositora con respecto al tiempo?:

“El mensaje del disco, para mí, es este sentimiento de hallarme realmente en el presente, como nunca antes. El pasado es la reflexión de cómo se ha llegado a este momento exacto. Es la dualidad, el sentirse en medio de. Hay muchos álbumes que retratan justo lo que se vive en su tiempo, y los respeto mucho, así que quise hacer lo propio con mi trabajo. Es escucharlos y ver ahí el tiempo, pero retratado de una manera que se siente atemporal.”

El pasado, niñez, dibujos animados. ¿Con qué personaje ficticio recuerdas haber pensado “¡me encantaría ser su amiga!”?

¡Qué buena pregunta! Desde niña amaba a Bugs Bunny, lo recuerdo como mi favorito. Siempre me han gustado las caricaturas viejas, y a Bugs Bunny lo recuerdo ahí, siempre presente, a veces vestido de mujer –ríe–, era amigo de todos. También me agradaban las Las Tortugas Ninja y mi favorito era Donatello: callado, sabio, un personaje muy budista.

El futuro, trascender, un legado. ¿Cómo te gustaría ser recordada?

Quisiera ser recordada por inspirar a la gente a crear belleza en el mundo y crear música que tenga una influencia positiva en los demás. Hacer sentir poderosas a las personas, inspirar a las chicas y mostrar que pueden hacer la música que deseen; siempre habrá un lugar para ellas. Inspirar a que sean ellas mismas y no permitan que nadie les orille a lo contrario