Por Ana Tigre

¿Cómo vive un músico? ¿De dónde viene toda es profundidad? Gepe nos habló de su último álbum, Ciencia Exacta y de su manera de lidiar con el arte. En Ciencia Exacta, podemos encontrar a un Gepe más sensato, reflexivo, equilibrado, enamorado… Las canciones en su estado más natural.

¿Cómo es el show en vivo de Gepe actualmente?

Es una combinación de este último disco y varias canciones de los otros pasados. Es la primera vez que sucede que vamos todos los músicos.

¿De dónde vienen todas esas letras que le dieron forma a las canciones de Ciencia Exacta?

Me encontraba en un momento de mi vida muy parecido a este. Con una sensación nueva con respecto de haber entendido que hay una manera de hacer canciones después de 12 años de carrera. Con este último disco descubrí que hay una manera muy mía de hacer canciones la cuál reconozco.

Estaba recibiendo muchísimo cariño de mi gente cercana y a veces no tan cercana que se acercó a mí y fue empático. Un muy buen momento en ese sentido. Estaba conociendo gente nueva como por ejemplo María Ester Zamora. Ella aparece en una de las canciones y gracias a ella y Juanita Parra el disco pudo tomar el sonido folclórico que resultó. Estaba en un momento bien positivo.

Nos contabas que este es disco espontáneo. ¿A qué te refieres con eso?

Me refiero a que casi la totalidad de las canciones terminaron siendo grabadas como con su origen. Respetamos las canciones de los demos. No hicimos mucha más construcción. La letra la hice de una sola toma, lo primero que pensé y escribí así quedó. Por ejemplo en otros discos las canciones comenzaban siendo acústicas y terminaban siendo más llenas de programación.

¿Qué se aprende al grabar un disco?

Respetar el tiempo que lleva grabar un disco. Si tienes que tomar tiempo entre canción y canción, tómalo. Grabar en disco es una actividad muy sutil. Que tiene que ver con mucha sensibilidad. Con ciertos momentos en los cuáles la cosa no coopera mucho pero en otros a veces sí. Hay que tener la mayor libertad posible en el estudio.

Hiciste un cover muy bien logrado de “Las Flores”, de Café Tacvba. ¿Por qué?

Fue algo circunstancial. Estaba en México en el lunario en el 2013. Me dieron ganas de hacer un cover de una canción mexicana y la toqué y salió bastante bien. A la gente le gustó y así la seguí tocando a través de México. Tenía toda la onda del disco Ciencia Exacta. Por eso decidimos grabarla también. Café Tavba me parece una banda súper importante para toda Latinoamérica en especial ese disco, el RE.

¿Cómo vives la escena de la música independiente?

En general en Latinoamérica hay una escena que está resurgiendo. En México por ejemplo, Natalia Lafourcade ha abierto muchísimo el umbral de las cosas que se pueden hacer o no se puede hacer.

Hay un estado muy saludable en el que hay calidad y cantidad. Y también hay muchas bandas con muchos años de trayectoria que llevan muchos años haciendo cosas buenas. Es el mejor momento de América Latina en el mundo.

¿De qué otras maneras te acercas al arte?

Siempre mi manera de acercarme al arte es con la música. Por ahora estoy haciendo versiones de folclor chileno como el de Margot Loyola. Ella dedicó toda su vida a estudiar y mostrar al mundo todo tipo de folclor, no solo de Chile. Estoy recopilando algunas canciones de esas para reversionarlas en un disco en honor a ella porque este año cumpliría cien años.

¿A dónde quisieras que la música te lleve?

Intento llegar a ese lugar al que llegaron artistas que a mí me gustan. El trabajo honesto cae por su propio peso. Hay que mantener identidad, hay que mantener el gusto por lo que uno hace y además seguir buscando. Seguir arriesgándote.

Todos los artistas debemos aportar y es lo que yo intento decir, todo es posible. Y todo lo que sea utopía, fantasía o imaginación puede ser realidad dentro de ese mundo que no es el mundo concreto.

Entonces, ¿qué es la música?

Una manera de vida. Una fuente de trabajo. Es mi manera de hacer casi todo. Yo hablo a través de la música. Con ella me conozco, me desconozco, me enojo con las personas. Todo lo que no sea dormir y comer, es la música.

¿Por qué escogiste a la música para comunicarte?

No recuerdo cuándo no me ha gustado la música. No recuerdo no haberle tenido interés. Fue el camino más lógico. Tuve apoyo para hacerlo y por supuesto voluntad. Me imagino que tuve talento y suerte. Así me fui haciendo espacio de a poco y no me imagino haciendo otra cosa. Por lo menos no en esta vida.

¿Qué es el arte para ti?

Es una pieza más del mundo entero. La parte más sutil de la creación humana. Puede ser efímera, material, conceptual. Todo lo contrario a la materia física y más concreta pero no menos verdad. Cumple una función en la sociedad.

¿Cuáles serían piezas artísticas chilenas que te han influenciado?

Hay un autor chileno que siempre me ha gustado y es de mis favoritos, se llama José Donoso. Su libro, El Obsceno Pájaro de la Noche.

En el cine, José Luis Sepúlveda, su película que se llama El Pejesapo. Retrata de una manera muy personal la realidad chilena de cierto sector.

¿Cómo describirías a Gepe?

Artista Chileno de Santiago, sin mayor pretensión de hacer música. Quien seguirá haciendo discos hasta que se muera.