Ilustración y texto Olivia Bojórquez

El conocimiento de tu propia oscuridad
es el mejor método para hacerle frente
a las tinieblas de otras personas. -Jung

En cada plenilunio se da un momento de tensión y de culminación, nos sentimos emocionales e inspirados, pero en esta ocasión, la luna está en conjunción con el planeta Plutón (transformación) e ilumina un área de nuestra vida de manera profunda e intensa, sale a la luz un tema que puede despertar miedo; hacemos consciente lo inconsciente y nos muestra la realidad tal y como es.

El Sol sigue en el signo de Cáncer pidiéndonos enfocarnos en nuestras necesidades básicas y en temas relacionados con el hogar, y frente a el la Luna en Capricornio nos habla sobre esfuerzo, metas, límites, responsabilidades, porque el signo de la cabra es sobre el deber ser, mientras que Plutón nos ofrece el proceso alquímico de la transformación, de poder conectar con nuestro poder y dejar de resistir o reprimir algo en lo que hemos estado conformándonos. Entonces ¿de qué va todo esto? “encuentra balance”.

Balance al ir tranquilos, encontrando tiempo para cuidar de nosotros, en construir fuertes bases internas, de tomar responsabilidad y dejar de evadirnos, en permitirnos salir del sentimiento de separación entre seres humanos, entre países, entre razas, sexos e ideas que limitan. En hacer una limpieza profunda, en ir hacia dentro y ver qué nos pasa, conectando con la raíz de nuestras emociones para empoderarnos y crear nuevas estructuras que nos lleven hacia un crecimiento emocional.

Es una luna retadora, fuerte y poderosa y nos prepara con sobriedad emocional para la temporada de eclipses que comienzan el próximo mes. Es un gran momento para cambiar de dirección si llevas tiempo sintiéndote estancado.