Portrait of Jason Ambulante

Ambulante se ha encargado de posicionarse como un festival en el que se puede confiar. Sabes que si asistes a cualquiera de sus funciones, aunque no conozcas al director o no sepas de qué va la película, tendrás una experiencia por lo menos relevante.

El año pasado descubrí en la gira una documental que se convertiría en uno de mis favoritos: A Family Affair, un acercamiento profundamente personal de un nieto a su abuela, una mujer vanidosa, distante, enferma. Salí de la sala de cine –recuerdo que era Plaza Universidad– temblando y llorosa y con ganas de no volver a ver una película nunca otra vez. O de verlas todas. O de hacer una.

En fin, Ambulante siempre tiene una selección impecable y este año no es diferente. Las películas que voy a recomendar no son las mejores o las más increíbles, son sólo las que alcancé a ver antes de que el festival comenzara, porque los meses pasados tuve la fortuna de traducir algunos de los documentales del programa.

La aproximación que se tiene a un documental cuando se es la traductora es curiosa: debes ver las mismas escenas una y otra vez, convivir con los personajes por un día o dos… o hasta tres en algunos casos extremos, escuchándolos y aprendiendo a entenderlos. Les vas conociendo los gestos y el relato de sus experiencias te conmueve como si estuvieras consolando a un viejo amigo, te fascina como si te lo estuvieran contando sólo a ti o te horroriza como si lo vivieras de primera mano. Al llegar al final del documental te das cuenta de que ayudaste, si bien de forma mínima, a comunicar lo que el director quería dar a conocer al mundo. Contribuiste un poquito.

 

Portrait of Jason Ambulante 2

Portrait of Jason, 1967

En primer lugar: Portrait of Jason. Se filmó en un departamento durante 12 horas. A cuadro, durante las dos horas finales de duración de la película, solamente aparece Aaron Payne, bajo su nombre artístico: Jason Holliday.

Jason es desde el primer momento una figura difícil de descifrar. Lograr entender las cosas a las que se refería a veces era un trabajo no sólo de investigación del lenguaje, sino de lectura de los gestos y las actitudes. Había que adivinar si estaba siendo sarcástico, mintiendo, dando la vuelta a la pregunta, siendo sincero. Esta última opción creo que nunca sucedió, pero igual la enuncio.

Aaron Payne nació gay y negro en un Estados Unidos que estaba muuuuy lejos de darle un Oscar a una película como Moonlight. Tenía aspiraciones artísticas de muchos tipos, pero principalmente quería montar un show de club nocturno. Su papá lo golpeaba porque le gustaba brincar la cuerda. Su mamá seguía teniendo mentalidad de esclava; nunca lo dice con esas palabras, pero su amargura y renuencia a mencionarla develan un poco de lo que sentía por ella. Hacia la mitad de la película, Jason está completamente borracho y pacheco y es pusilánime y triste y parece un niño perdido que en cualquier momento sacará un cuchillo para asesinar y robar al primero que le pregunte si necesita ayuda.

Shirley Clarke hizo una película bellísima que al final se torna siniestra e incómoda. No quiero dar demasiados detalles, pero la tensión crece de forma un tanto inexplicable para nosotros, los espectadores, que a pesar de que hemos estado frente a Jason durante las entrevistas, nos sentimos ajenos a la relación que existe entre la directora y él, sea la que sea. Portrait of Jason no es una película fácil de ver, pero cuando se logra, la recompensa es grande.

Aquí se pueden ver las funciones.

 


Ambulante - The Thin Blue Line

The Thin Blue Line, 1988

The Thin Blue Line, un documental de Errol Morris, cuenta la historia del asesinato de un policía de Dallas en 1976 y el proceso de impartición de justicia que lo rodeó. Dos hombres fueron señalados como posibles culpables, pero uno de ellos fue dejado en libertad, mientras que el otro tuvo que cumplir una condena e incluso en algún momento estuvo frente a la posibilidad de recibir la pena de muerte.

La policía parecía estar demasiado apresurada por encontrar a quién culpar y aunque las pruebas no eran concluyentes, encontraron a su perpetrador. Los testigos aparentemente mentían e inventaban cosas y muchos diversos intereses parecían estar en juegos. Errol Morris realizó este documental 12 años después del crimen y muchos antes de que este tipo de investigaciones documentales se pusieran de moda. Haz de cuenta Making a Murderer pero con un final menos triste.

Aquí se pueden ver las funciones.

 


Anything can happen - Ambulante

Anything Can Happen, 1995

El director de este documental, el polaco Marcel Loziński, tuvo la suerte de ser papá de Tomasz, un niño increíblemente listo y simpático. Lo lleva a un parque y lo filma preguntando cosas a los ancianos que se sientan por ahí a ver pasar el tiempo. Los diálogos que sostiene el niño con los viejitos son mágicos. Ya sé que el adjetivo es cursi, pero no hay otra forma de describirlos. La visión infantil del morro contrastada con la pesadez de la experiencia resulta en un juego a veces cruel, siempre dinámico.

Un par de ancianas le cuentan al pequeño cómo era Polonia antes y cómo tuvieron que reconstruir el país después de la Segunda Guerra Mundial. Un hombre le quiere hablar de la guerra, el niño interrumpe diciendo que él sabe cómo es la guerra porque tiene un videojuego que se trata de eso. El hombre lo mira conmovido y triste.

Hacia el final de la película, en el momento que es probablemente más desolador, Tomasz, con toda su inocencia, le pregunta a una anciana por qué está sola y si esa soledad no la pone triste. La mujer no es capaz de responder porque está a punto de llorar y mejor se va. Tomasz se aleja brincoteando, completamente ignorante de que su pregunta desmoronó a alguien.

Aquí se pueden ver las funciones.

 


Guguletu Seven - Ambulante

The Guguletu Seven, 2000

No estaba familiarizada en lo absoluto con este caso. Los Siete de Guguletu fueron unos jóvenes asesinados en 1986, en Sudáfrica, cuando el apartheid estaba a pocos años de ser abolido. La abolición no habría sucedido si no se hubieran formado grupos de activistas –y guerrilleros– que querían ponerle fin al racismo y la esclavitud imperantes. Pero el proceso no fue pacífico.

La policía violentaba y confrontaba estas organizaciones y el asesinato de los siete de Guguletu fue el resultado de esa represión. La vigencia de este documental de hace 17 años es abrumadora. Sobre todo en un país como el nuestro.

Aquí se pueden ver las funciones.

 


 

Por supuesto, estos son solo algunos de los documentales que la gira Ambulante lleva al DF y a varios estados de la república.