Fotografías: Cortesía Sonidos de Chile / Carlos H. Juica

El regreso del Festival Neutral a la CDMX estaba pactado para el 1 de noviembre en el Foro IndieRocks!

Un cartel que enlistaba siete talentos, en mayor o menor medida familiarizados con el público mexicano, traídos a nosotros gracias a a la disquera independiente chilena Quemasucabeza.

La noche arrancó con Armisticio, dueto liderado por Matías Soto, quienes se mostraron sumamente emocionados por encontrarse en nuestro país.

“Esto es un sueño para mí, jamás me imaginé estar acá”

Poco antes de cerrar su set; invitó a conocer su más reciente material Superficial 3, ejecutaron sus dos últimas piezas y se despidieron con una gratitud enternecedora.

Llegó el turno de Fármacos, quienes desde que subieron al escenario provocaron más de un grito emocionado por parte del público que recién comenzaba a ambientarse. Aunque en un inicio debieron lidiar con fallas técnicas, supieron sortearlas sin problemas para cumplir con los fans que estuvieron coreando el set prácticamente de inicio a fin.

La dulzura de la voz de Diego Ridolfi y la energía de los músicos, formaron en conjunto un acto muy ameno, que además dejó clara la profunda conexión de la banda con su público, pues en las últimas canciones de su presentación, Diego se sentó al pie del escenario para recibir algunos regalos de los fans, y luego se adentró entre la audiencia, al borde de las barricadas, saludando y cantando a quienes allí se habían dado cita.

La logística del evento y el propio venue permitían que los asistentes entraran y salieran de la sala de conciertos y hacia el patio del lugar, trayecto en el que había también un espacio de merch oficial de los talentos del Festival y algunos otros hermanos, parte de QSC.

Así lo hacía la mayoría durante los minutos entre acto y acto, y en este espacio de bebidas y snacks podía ver a las propias bandas del cartel disfrutando, antes o después de su turno de tocar.

Si bien la duración de los actos no era extensa, todo fue poco a poco atrasándose; desde el inicio y hasta estas alturas.

Niños del Cerro tomaron el escenario poco después de las diez de la noche, presentación durante la que vimos a los Fármacos entre el público, bailando y registrándolo con fotografías.

Un show gran-dio-so.

Estos chicos ya nos habían dicho que “en vivo eran casi como otra banda”, debido a la energía con la que ejecutan, y no se quedaron para nada cortos. Tocaron canciones de su álbum recién estrenado “Lance”, y algunas de su primer trabajo “Nonato Coo”, y subieron bastante la energía el público.

Vaya Futuro, única banda mexicana, fue la siguiente. Los cinco músicos salieron vestidos en lo que parecían trajes industriales plastificados de una pieza, en colores vivos, y sin más arrancaron con los guitarrazos y los tintes shoegazeros con los que se dieron a conocer hace algunos años.

Los minutos que duró su presentación se volvieron un trance sonoro padrísimo que terminó mucho más pronto de lo que hubiéramos deseado, y que dejó a más de uno con el clásico “otra, otra”, para extender el set que, por cuestiones de tiempo, fue imposible cumplir.

El momento culminante de la noche llegó sin duda con Pedropiedra.

Éste fue probablemente el único momento del Festival en el que el venue se sintió lleno, con fans que desde la primera canción gritaron y brincaron, coreando éxitos como “Todos los días”, “Vacaciones en el más allá”, “Lluvia”, “Pasajero”, “Sol Mayor”, e “Inteligencia dormida”, pieza con la que cerraría el set.

Setlist de Pedropiedra.

Era casi la una de la mañana, y el acto de Pedropiedra marcó un antes y después. Al terminar, el venue estaba con apenas algunos fans. Para cuando Lanza Internacional subió a escena, había un muy reducido público, para quienes de cualquier manera el trío ejecutó un set a la altura de su experiencia, con una energía que compensaba los ánimos que ya bajaban entre la audiencia.

“Remar hacia atrás”, “Corredor” y “Huellas digitales” fueron algunas de las canciones que tocaron, y cerca del fin de su show, los hermanos Durán invitaron a Pedropiedra a cantar (rapear) con ellos.

El cierre de Neutral quedó en manos de Spiral Vortex, quien saldría al escenario luego de las dos de la mañana debido al retraso del que el Festival no se recuperó desde que arrancó.

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Festival Neutral es un evento de nicho, una garantía para quienes gustamos de la propuesta tan clara que tiene y una grata sorpresa para quienes se den la oportunidad de conocerle.

Esta edición no fue tan efectiva por diversos factores, desde el clima hasta las fechas festivas en medio de las cuales se llevó a cabo, no obstante queda de manifiesto nuevamente el lugar tan especial que la escena chilena tiene en México, el arduo trabajo y los sólidos frutos del trabajo de todos aquellos detrás de QSC.

Te queremos mucho, Neutral. Vuelve pronto.