¿Qué onda con Hipnosis 2018?

Antes que nada quiero aclarar que al igual que muchos no tenía ni idea de dónde quedaba Huixquilucan, Dios, hasta llegue a ver comentarios de gente jurando que quedaba en Querétaro, pero eso no era importante para mí, yo sólo quería Hipnosis.

La espera por ver a los King Gizzard comenzó a consumirme la semana pasada, todo lo que escuchaba era presentaciones en vivo de ellos y lo que al inicio parecía un simple fanatismo se convirtió en una adicción, terminaba de aventarme un set de hora y media y decía: “solo uno más…” y así hasta que se terminaba el día.

En esta nota no encontrarás fotos perfectas de las bandas o el venue; imagínate, la primera imagen es un meme que representa como me sentí al no poder comprar mi playera carítsima edición especial del tour de México de los King, esto se enfatizó aún más cuando vi a una niña de unos 10 años portandola muy contenta (que papá tan chingón el que la llevo).
La magia de este texto es poder recordar Hipnosis 2018 desde el lodo, lo bueno, lo malo, lo increíble y lo que odiamos. Así fue este festival, lleno de miles de emociones de principio a fin.

Las fotografías vienen del ojo de Peppers Jett (y unas pocas de Alexa Olán) desde todo lo que vivimos en #Hipnosis18 :

Literalmente nos fuimos en el primer transporte para evitar el tráfico y cualquier sorpresa que pudiera presentarse con los camiones. Tuvimos que pasarnos a otro camión ya que la bellísima policía de la CDMX llegó a pedírles que se movieran de la calle (no estorbaban) y le quitaron sus placas a nuestro chofer 🙁 pero bueno, ya sabemos como funcionan estas cosas… Retrasan nuestro camión pero en cuanto arrancamos algunos les mientan la madre a los oficiales y nos vamos tendidos para el bosque.

Activo el Google Maps para ver cuanto tardamos y es rápido, definitivamente no llegamos hasta Querétaro. Bajamos del camión y ¡desde ya! hay tierra y lodo, escucho a una morra a lo lejos decir: “chin, ya se arruinaron mis botas” y pienso: “uuuuuuy, y todo lo que todavía nos espera”.

Entramos al festival y se mira bien, más porque en la entrada nos regalan una chelita de bienvenida (gracias Tuborg ♥).
Lo importante de aquí es que iniciamos con un statement poderoso para los festivales no solo de México, si no del mundo. De forma terminante los Sgt. Papers dicen:

“Queremos más bandas de gordos en los carteles”

Hablan con un acento muy chingón de Hermosillo y con estas declaraciones queda oficialmente inaugurado Hipnosis 2018. Esta es una de las tres bandas nacionales que conformó el cartel, si no alcanzaste a verlos o no los conocías puedes checar una de sus presentaciones en vivo aquí.

Seguimos descubriendo el festival y hasta nos aventamos de la tirolesa (¡wuu!). Llegamos al bazar que tenía una curaduría increíble; lo que más nos latieron fueron las velas de Miss Sedgwick para la abundancia (hasta te las pueden personalizar), las playeras de Hell Hound y los stickers de Bastardines.

Nos alejamos un poco para ver a Build a Vista, la segunda banda local del día; nos sentamos en la colina a relajarnos y tomarnos una chelita. No podemos creer que estemos en Hipnosis, después de todos los cambios, ver si teníamos transporte o no, lo logramos.
#SupportYourLocalBand y chequen que música tan chida traen aquí.

Con San Pedro el Cortez se terminan las presentaciones de talento nacional. Los tijuanenses traen una vibra garagera-punk que combinan a la perfección con la psicodelia y son un shot de energía perfecto para el siguiente acto.
¿Les había comentado que estos dudes también ya tocaron en Nrmal? Échenles un ojo.

Las más cabronas desde Australia a Huixquilucan

Stonefield es la segunda banda que más ansiabamos ver en esta edición. Obviamente nuestras expectativas eran altas, pertenecen a la disquera de los King Gizzard y son parte de la ola contemporánea de psicodelia que viene directito desde Australia.
Estas morras son como las Haim o Hinds de la psicodelia; las cuatro son hermanas con un estilazo, mucho talento y una forma de interpretar fuera de este mundo.
Las disfrutamos aún de día y su presentación es poderosa cada segundo. Son puro grrrl pwr y estoy segura de que en unos años las veremos en los festivales más grandes del mundo.

Vamos para el baño y nos encontramos a unos compitas bien chidos que tienen una banda llamada The Froys; si no los conocen estos dudes la rompen en el surf y la psicodelia y son bien chidos (vayan a verlos al Caradura).

Comienza a llover y tenemos que ver a The Boogarins al fondo con otros tantos asistentes que buscaban protegerse de la lluvia. Aquí es cuando nos vamos mentalizando en que la situación con el lodo se va a poner todavía más cabrona…

Se detiene la lluvia justo a tiempo para la presentación de DIIV, una de las actuaciones más esperadas y los cuales no visitaban México desde hace un par de años. Su música siempre es agradable y hace pasar un buen rato a quien sea que la escuche, algunos corean sus canciones y otros solo bailamos en nuestros lugares mientras rezamos porque ya haya pasado toda la lluvia del festival, así que disfrutamos del show intentando pensar que ya superamos todo.

No es común ver bandas con el sonido de OM en cualquier festival, definitivamente su música es suficiente para poner en trance a cualquiera y aunque casi no sentimos la transición del atardecer por las condiciones climatológicas la noche ya nos había alcanzado.

Estoy en el área de descanso cerca de la zona de dj sets y escucho muchas canciones increíbles. Les voy a compartir una de las joyas que shazamee para que alegren su día (de nada, escúchenla para terminar de leer la nota).

“Ahí les va su second round“, atte. la lluvia

Mucha gente vio a Wooden Shjips desde lejos gracias a que comienza a llover de nuevo. Nosotras nos refugiamos en la carpa de alimentos y después de que casi nos da un infarto porque a la morra a nuestras espaldas le dio la pálida 🙁 (lo bueno es que se recuperó luego luego) nos ponemos nuestros súper impermeables de tlapalería y nos lanzamos hasta enfrente del escenario.
Si hay un consejo que puedo dar en la vida es: neta ármense un impermeable muy chido para conciertos y festivales, es una mega inversión. Que horrible perderse a una banda o no disfrutarla porque está lloviendo.
El ambiente en Wooden Shjips fue uno de los más chidos del festival; ahí estábamos varias clases de personas: los que íbamos bien cubiertos de la lluvia, los muy fans y a los que de plano les valió madres todo, aquellos que estaban muy contentos o de plano traían varias cosas encima, pero neta que bien nos la pasamos todos.

Sigue la lluvia y lamentablemente eso bajonea cañón el ambiente, lo que no está tan chido para cuando Allah-Las sube al escenario. El terror a terminar con la cara en el lodo hace que muchas personas se queden dentro de las pocas carpas que había y solo los más valientes ven a los californianos de cerca.

Parece que los de Unknown Mortal Orchestra tienen pacto con Tláloc y el clima se tranquiliza para su presentación.
Preferimos disfrutarlos a la lejanía y reponer energías para lo que queda de la noche, así que buscamos algo de cenar pero al parecer la mitad del festival piensa lo mismo ya que los foodtrucks se atascan.
Más que un show enérgico, los UMO traen un agasajo auditivo, el cuál ayudó a recordarnos que a pesar del clima teníamos que aguantar porque todos estábamos ahí para escuchar música chingona.

Nos lanzamos un rato a la bella fogata que montaron, la cuál para este punto de la noche hace la función de secar la ropa de los asistentes. Está más cañón agarrar un lugar chido en la fogata que para ver a los Unknown pero nos aferramos ya que se nos congelan las rodillas.
Bajamos con tiempo para el gran momento de la noche, tras meses de espera por fin ha llegado ♥

El encanto nocturno del hechicero lagarto

Pasa de la media noche e impacientes vemos el cambio de equipo. ¿Cómo poder describir lo cabrones que están? bueno, esta fue la primera vez que los King visitaron México y las expectativas de todos sus fans estaban por los cielos. Salen al escenario y de pronto nos avientan la bomba:

RATTLESNAKE
RATTLESNAKE
RATTLESNAKE
RATTLESNAKE

Veo a un lagarto inflable volar por encima de la gente y apenas si puedo asimilarlo todo, es de verdad, esa locura llamada King Gizzard and the Lizard Wizard existe, no es un montaje, no es una producción armada, en serio esto aún existe y lo estamos viviendo en pleno 2018.

¿No les parece que es cansado que todas las bandas quieran sonar a algo viejito? Aspiran a ser como Nirvana, The Doors o los Guns n’ Roses en sus mejores tiempos pero todos (hasta ellos mismos) sabemos que lo están forzando. Bueno, el alma de los King Gizzard vive en los 60’s, ellos no lo intentan, simplemente lo tienen dentro de sí en todos los aspectos. Vibra, actitud, performance, talento, emoción, todo lo que se les ocurra que una banda “chida” debería de tener estos dudes lo tienen.
Son músicos impecables, no se detienen, su presentación suena cada vez más perfecta en cada segundo que pasa.

Mi cabeza piensa: “No mames, de verdad están tocando Crumbling Castle“, si esa rola no puede provocar una poderosa hipnosis no sé que más podría hacerlo.

No paramos de bailar, ya sea en las afueras o hasta adelante en donde parece que las cosas ya se han salido de control. El lagarto inflable alcanza los cielos hasta la máxima altura posible.

( KGLW: Si alguna vez llegaran a leer esto gracias por tocar ‘Robot Stop’, fue uno de los momentos más locos de la noche <3 )

Recuerdo haber visto en un comentario de Facebook a un chico proponiendo que cada quien sacara 100 pesos más y armáramos la cooperacha para que los King se aventaran otra hora tocando, he llegado al punto en el que me pregunto en dónde estará para que me ayude a convencer a todos los presentes de que es algo necesario.

Su set termina con ‘Head On/Pill‘ y pfff, que canción tan increíble, una explosión de 16 minutos que tiene de todos los ritmos. Te levanta, te relaja, te emociona, te hace feliz.
Quién sabe que acaba de suceder pero ¡wow! los King Gizzard son todo lo que debería de ser una banda de psicodelia pura, sin más ni menos.

( Ojalá que la próxima vez que vengan toquen ‘Open Water’ )

Creo que algo súper importante que debe de tener en cuenta la organización del Hipnosis es que su público les tiene un chingo de fe. A pesar del cambio de sede, el clima, el lodo, lo que sea, todos nos lanzamos allá porque confiamos en que son de los pocos organizadores que traerán bandas como Stonefield y los King Gizzard o en el pasado Black Rebel Motorcycle Club, Ty Segall y los Black Angels con el respeto y el cartel que se merecen. Échenle un montón de ganas para que el festival siga para arriba porque necesitamos más eventos como Hipnosis en nuestras vidas. Gracias por seguir adelante a pesar de cualquier desmadre.

Por último, les comento que escribo esta crónica escuchando otro set en vivo de los King Gizzard, creo que ya se me están agotando los videos de presentaciones en Youtube así que si grabaron videos chidos de sus shows en México envíenmelos por fa, prometo que ahora si necesito ver solo uno más.